Una grave alteración del orden público se registró en el espacio aéreo del departamento de Norte de Santander, más exactamente en el aeropuerto Aguas Claras de Ocaña. La aeronave oficial adscrita a la Policía Nacional sufrió un violento hostigamiento con armamento de largo alcance.
El ataque se produjo escasos segundos después del despegue cuando los uniformados cumplían misiones logísticas de rutina. Tres miembros de la tripulación institucional resultaron heridos por esquirlas de vidrio dentro de la cabina afectada. A pesar de los impactos recibidos en el fuselaje, el piloto logró controlar los mandos mecánicos del avión.
El piloto a cargo de la aeronave estabilizó el vuelo en medio de las fallas de presión. Los disparos impactaron los costados izquierdo y derecho del fuselaje delantero del avión. La pericia de la tripulación permitió desviar el rumbo y volar directamente hacia la capital del país.
La aeronave aterrizó de emergencia en la base de Catam donde los médicos esperaban a los heridos. Los uniformados lesionados recibieron atención hospitalaria prioritaria y se encuentran fuera de peligro de muerte clínica.
En la aeronave se movilizaban 14 funcionarios de la institución, correspondientes a 4 tripulantes y 10 pasajeros. Los demás ocupantes fueron verificados por personal médico y se encuentran ilesos.
Las Fuerzas Militares desplegaron operativos en Cerrolimón para dar con los responsables de los disparos terrestres. Expertos en balística analizan los orificios en las ventanas para determinar el tipo de munición pesada. La Fiscalía General de la Nación asumió la investigación penal por el delito de atentado contra aeronaves.
Los gremios aeronáuticos pidieron revisar las condiciones de seguridad en las terminales aéreas de las regiones. Por el momento el Gobierno nacional atribuyó el hostigamiento a los grupos armados organizados que delinquen en la frontera.






