A diez días de la segunda vuelta presidencial, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, anunció la presentación de denuncias ante la Fiscalía General de la Nación y la Corte Penal Internacional contra su rival electoral, Abelardo de la Espriella. La acción judicial se convirtió en uno de los episodios más relevantes de la campaña rumbo a los comicios del 21 de junio.
Durante una rueda de prensa en Bogotá, Cepeda afirmó que la denuncia incluye señalamientos por presunto concierto para delinquir agravado, financiación del terrorismo y enriquecimiento ilícito. Según explicó, los documentos fueron radicados tanto ante las autoridades judiciales colombianas como ante la Corte Penal Internacional.
El candidato sostuvo que las acusaciones se relacionan con presuntos vínculos históricos entre De la Espriella y estructuras paramilitares asociadas a las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Cepeda argumentó que existen elementos documentales y testimoniales que, a su juicio, justifican la apertura de nuevas investigaciones.
Entre los documentos mencionados por el aspirante del Pacto Histórico figuran referencias a informes de organismos de memoria histórica, decisiones judiciales y testimonios conocidos en procesos relacionados con el paramilitarismo. Cepeda afirmó que parte de esas evidencias no han sido suficientemente examinadas por las autoridades competentes.
La respuesta de De la Espriella fue inmediata. El candidato rechazó de manera categórica los señalamientos y calificó la denuncia como una estrategia política en plena recta final de la campaña presidencial. Además, aseguró que las acusaciones carecen de sustento y que responderá por las vías legales correspondientes.
Voceros de la campaña de De la Espriella sostuvieron que la ofensiva judicial busca influir en la opinión pública pocos días antes de la elección definitiva. El equipo del candidato insistió en que las acusaciones ya han sido discutidas públicamente en otras oportunidades y negó cualquier relación con organizaciones armadas ilegales.
El episodio elevó la confrontación política entre las dos campañas que disputan la Presidencia. Mientras sectores afines a Cepeda consideran que las denuncias deben ser investigadas por la justicia, dirigentes cercanos a De la Espriella cuestionan el momento escogido para presentar las acusaciones.
La controversia se produjo en medio de una campaña marcada por fuertes intercambios de señalamientos. Analistas políticos consultados por distintos medios han advertido que los temas judiciales y las denuncias cruzadas han ganado protagonismo frente a los debates sobre programas de gobierno.
Pese a la intensidad de la confrontación política, las autoridades electorales continúan preparando la segunda vuelta presidencial prevista para el 21 de junio. Los organismos de control y observación mantienen sus labores de seguimiento para garantizar la transparencia del proceso.
Con la denuncia ya radicada, el caso queda ahora en manos de las autoridades competentes para determinar si existen méritos para avanzar en investigaciones formales. Entretanto, la campaña presidencial entra en sus últimos días bajo un ambiente de alta polarización y máxima atención mediática.






