Jardín Botánico impulsa la restauración ecológica de un predio estratégico en la ruralidad de Usme

La intervención se desarrolla mediante la conformación de 60 núcleos y 15 franjas de restauración distribuidas en claros, pastizales, rondas hídricas y sectores con vegetación secundaria - Foto: Jardín Botánico José Celestino Mutis

La intervención se desarrolla mediante la conformación de 60 núcleos y 15 franjas de restauración distribuidas en claros, pastizales, rondas hídricas y sectores con vegetación secundaria - Foto: Jardín Botánico José Celestino Mutis

El Jardín Botánico de Bogotá puso en marcha un proyecto de restauración ecológica en un predio de la vereda Curubital, en la localidad de Usme, con el propósito de recuperar un ecosistema de bosque altoandino y subpáramo que durante años fue afectado por actividades agropecuarias y la introducción de especies exóticas. La iniciativa contempla la siembra de 2.801 árboles nativos en un área cercana a las seis hectáreas.

La intervención se desarrolla mediante la conformación de 60 núcleos y 15 franjas de restauración distribuidas en claros, pastizales, rondas hídricas y sectores con vegetación secundaria. Con esta estrategia se busca favorecer la regeneración natural del terreno y acelerar la recuperación de las coberturas vegetales propias de la región.

Para el proceso fueron seleccionadas cerca de 40 especies nativas características de los ecosistemas altoandinos, entre ellas tabaquillo, encenillo, arrayán blanco, mortiño, uva camarona, cucharo y té de Bogotá. La diversidad de especies permitirá fortalecer la resiliencia ecológica del área y mejorar las condiciones para la fauna silvestre.

Uno de los componentes prioritarios del proyecto consiste en recuperar la conectividad ecológica alrededor de la quebrada La Regadera, que atraviesa parte del predio. Las franjas de vegetación establecidas buscan proteger este cuerpo de agua y enlazar los remanentes de bosque nativo que aún permanecen en el sector.

De acuerdo con el Jardín Botánico, la plantación representa apenas la primera etapa de un proceso de restauración que se extenderá durante varios años. En ese periodo se realizará un monitoreo permanente para evaluar el crecimiento de las especies sembradas, la regeneración natural y el comportamiento del ecosistema frente a factores como el clima y la presencia de especies invasoras.

Además de su impacto ambiental, el proyecto pretende convertir este espacio en un escenario de educación ambiental para habitantes de la vereda Curubital y visitantes de otras zonas de Bogotá. La iniciativa busca demostrar cómo la restauración ecológica puede contribuir a la conservación de los recursos hídricos, la biodiversidad y los ecosistemas estratégicos que rodean la capital.

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