La muerte de María Camila Potosí Gómez, una joven de 21 años que tenía ocho meses de embarazo, se convirtió en uno de los casos judiciales que más conmoción han generado en Colombia durante julio de 2026. La Fiscalía General de la Nación adelanta la investigación para esclarecer las circunstancias de su desaparición y posterior asesinato, mientras una de las hipótesis que cobra fuerza es que el crimen pueda ser investigado bajo el enfoque de un posible feminicidio, sin que hasta el momento exista una calificación jurídica definitiva del caso.
Los hechos comenzaron el 16 de julio, cuando María Camila salió de su vivienda, en el barrio Polvorines de Cali, con el propósito de asistir a un control prenatal. Sin embargo, nunca llegó a la cita médica y desde ese momento sus familiares perdieron todo contacto con ella. La desaparición fue reportada de inmediato, lo que dio inicio a las labores de búsqueda por parte de las autoridades y de sus allegados.
Durante los días siguientes, investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) reconstruyeron sus últimos movimientos mediante cámaras de seguridad. Los videos permitieron establecer que la joven abordó una motocicleta conducida por una mujer, quien desde entonces se convirtió en una de las principales personas de interés dentro de la investigación. La Fiscalía busca establecer la identidad de esa conductora, la naturaleza de su relación con la víctima y el recorrido que realizaron antes de la desaparición.
El 20 de julio, cuatro días después de su desaparición, el cuerpo de María Camila fue encontrado en el sector de La Buitrera, zona rural del sur de Cali, a un costado del río Meléndez. De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, el cadáver estaba envuelto en sábanas, presentaba las manos y los pies amarrados y mostraba evidentes signos de violencia. Los reportes preliminares también señalaron lesiones ocasionadas con arma cortopunzante.
Uno de los aspectos que más ha impactado a la opinión pública es que la víctima cursaba el octavo mes de embarazo y se encontraba próxima al nacimiento de su hijo. Esa circunstancia ha llevado a organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y a distintos sectores sociales a solicitar que la investigación incorpore un enfoque de género para determinar si el asesinato estuvo motivado por razones relacionadas con su condición de mujer o por dinámicas de violencia basadas en género.
Hasta ahora, la Fiscalía no ha confirmado oficialmente que el caso corresponda al delito de feminicidio, pero tampoco ha descartado esa posibilidad. En esta etapa procesal, los investigadores mantienen abiertas varias líneas de investigación y trabajan en la recolección de pruebas técnicas, testimoniales y forenses para establecer el móvil, identificar a los responsables y determinar la eventual tipificación penal de los hechos.
Entre las hipótesis conocidas públicamente figura la posibilidad de que María Camila hubiera salido de su vivienda tras recibir una llamada o una invitación para reunirse con alguien de confianza. Esa versión es analizada junto con la información obtenida de los registros telefónicos, cámaras de seguridad y entrevistas realizadas por los investigadores. Hasta el momento, las autoridades han insistido en que no existe una hipótesis concluyente y que ninguna línea ha sido descartada.
El caso también ha puesto nuevamente sobre la mesa el debate sobre la violencia contra las mujeres en Colombia y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y protección, especialmente cuando las víctimas enfrentan condiciones de especial vulnerabilidad, como el embarazo. Organizaciones sociales han reclamado una investigación rápida, con enfoque diferencial y acompañamiento integral para la familia de la joven.
Mientras avanzan las diligencias judiciales, las autoridades continúan analizando evidencia física y digital para reconstruir con precisión las últimas horas de María Camila Potosí. La identificación de la mujer que conducía la motocicleta, la revisión de los registros de telefonía y los resultados de los exámenes forenses serán determinantes para esclarecer el crimen y establecer las responsabilidades penales correspondientes.
A la fecha, la Fiscalía no ha reportado capturas relacionadas con el caso y mantiene la investigación en curso. La muerte de María Camila Potosí y de su hijo por nacer ha generado una profunda conmoción nacional y permanece como uno de los hechos criminales de mayor impacto en el país durante las últimas semanas, mientras familiares y ciudadanos esperan que la investigación permita identificar a los responsables y esclarecer plenamente lo ocurrido.






