La temporada seca y la reducción de los caudales de las fuentes de abastecimiento mantienen en racionamiento de agua a 11 municipios de Santander, mientras las autoridades evalúan medidas para garantizar el suministro a las comunidades.
El reporte más reciente, conocido este 4 de septiembre, mantiene la afectación en Málaga, Barichara, Socorro, Zapatoca, Capitanejo, Aratoca, Barbosa, Cabrera, Villanueva, Vélez y Guadalupe.
La situación no es igual en todas las poblaciones. En algunos municipios el problema está relacionado directamente con la disminución de los caudales de las fuentes que alimentan los acueductos, mientras que en otros también existen dificultades en los sistemas de captación, conducción o almacenamiento.
Las autoridades departamentales atribuyen parte de la emergencia a las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño y a la falta de lluvias, factores que han reducido la disponibilidad de agua en diferentes zonas de Santander.
El director de Gestión del Riesgo de Santander, Edward Sánchez, señaló que los 11 municipios continúan con dificultades para garantizar el abastecimiento. La entidad mantiene seguimiento a la evolución de las fuentes y a las condiciones climáticas.
Uno de los casos reportados es el de Málaga, donde se han establecido horarios para el suministro del servicio como consecuencia de la disminución de la disponibilidad de agua. Las autoridades han llamado a reducir el consumo y priorizar las necesidades esenciales.
En Capitanejo también se han establecido medidas de racionamiento. La reducción de los caudales que llegan a las bocatomas ha obligado a las autoridades a pedir a la población que evite usos innecesarios del recurso.
El Socorro implementó un esquema de abastecimiento por sectores. En algunas zonas se programaron cortes diarios y alternados, mientras la empresa de servicios públicos ajusta la distribución de acuerdo con la disponibilidad de agua.
En ese municipio, algunos sectores llegan a disponer de aproximadamente cuatro horas diarias de servicio, mientras otras zonas mantienen el suministro de manera continua. La duración de los cortes depende de la programación establecida por la empresa prestadora.
Barichara también mantiene restricciones. Como parte de las medidas de contingencia, la administración municipal entregó 78 tanques de almacenamiento de 500 litros a hogares afectados, con el propósito de que las familias dispongan de reservas durante los periodos sin servicio.
En Vélez, las dificultades de abastecimiento han llevado a las autoridades a recurrir a carrotanques para atender las necesidades de algunas comunidades. La disminución de las fuentes disponibles se suma a problemas que el municipio ya había enfrentado en materia de continuidad del servicio.
La respuesta mediante carrotanques también ha sido planteada para otros sectores afectados. Sin embargo, la capacidad de atención es limitada: Caracol Radio reportó este 4 de septiembre que la Defensa Civil dispone de un solo carrotanque para atender las necesidades de todo el departamento.
La emergencia también tiene una dimensión relacionada con la infraestructura. En algunos municipios, las restricciones no obedecen únicamente a la falta de lluvia, sino a fallas en bocatomas y redes de conducción que dificultan llevar el agua disponible hasta los usuarios.
El panorama llevó a las autoridades a recomendar que el agua disponible sea priorizada para el consumo humano y las actividades esenciales. También se ha pedido evitar el lavado innecesario de vehículos, fachadas, calles y otras actividades que puedan aumentar el gasto del recurso.
La situación de Santander, además, debe entenderse dentro de un problema de continuidad que antecede a la actual temporada seca. Un análisis publicado en julio señaló que al menos 14 municipios no tenían garantizado el servicio durante las 24 horas del día.
Esos 14 municipios, sin embargo, no equivalen a los 11 que actualmente aparecen reportados con racionamiento. El primer dato corresponde a problemas estructurales o históricos de continuidad del acueducto, mientras el segundo describe la emergencia de abastecimiento que se mantiene durante la actual temporada seca.
El diagnóstico de continuidad incluía casos como Vélez, San Benito, Sabana de Torres, Barichara, Valle de San José y Guapotá, entre otros. Algunos tenían promedios de suministro inferiores a las 18 horas diarias, mientras otros contaban con agua suficiente pero sin garantía de servicio permanente durante las 24 horas.
Esta diferencia resulta relevante para dimensionar la emergencia. La temporada seca está presionando sistemas que en varios casos ya presentaban dificultades para garantizar un suministro continuo, por lo que una reducción adicional de los caudales puede traducirse en restricciones más severas.
Las lluvias registradas recientemente ofrecen un posible alivio. Gestión del Riesgo departamental indicó que, si las precipitaciones se mantienen, algunos municipios podrían modificar las medidas de racionamiento y aumentar nuevamente las horas de prestación del servicio.
Por ahora, las autoridades mantienen el monitoreo de las fuentes de abastecimiento y de los sistemas de acueducto. La prioridad es sostener el suministro para la población mientras persistan las condiciones secas y evitar que la reducción de los caudales obligue a ampliar las restricciones a otros municipios.






