La designación de Natalia López Fuentes como ministra del Trabajo incorpora al gabinete de Abelardo de la Espriella a una dirigente con trayectoria en la administración pública de Córdoba, experiencia en asuntos sociales y un recorrido electoral que en los últimos años la llevó desde la política local de Montería hasta el movimiento Creemos, liderado por el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez. La nueva ministra tendrá a su cargo una cartera central para definir la relación del Gobierno con trabajadores, sindicatos y empresarios.
López Fuentes es abogada de la Universidad Pontificia Bolivariana, especialista en Derecho Administrativo y magíster en Derecho Público y Administración de Empresas. Además de su formación jurídica, ha ejercido como docente universitaria y ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional en entidades públicas de Córdoba.
Antes de dar el salto a la política electoral, ocupó distintos cargos relacionados con la gestión social y la administración territorial. Fue gerente para el Desarrollo Social de la Gobernación de Córdoba, asesora jurídica y delegada presidencial ante el Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge. También pasó por la Dirección Territorial del Ministerio del Trabajo en Córdoba, una experiencia que ahora adquiere especial relevancia por su llegada a la cabeza de esa cartera.
Su perfil público comenzó a ganar mayor reconocimiento en 2023, cuando participó en la contienda por la Alcaldía de Montería. La candidatura le permitió pasar de los cargos administrativos y sociales a una competencia electoral de alto nivel en la capital cordobesa, donde logró posicionarse como una de las principales figuras de la campaña.
Durante esa campaña presentó propuestas relacionadas con la inversión social, la reducción del costo de vida y la generación de oportunidades económicas. Uno de sus planteamientos más visibles estuvo dirigido a la población que trabaja en la informalidad, especialmente a los mototaxistas, frente a quienes defendió la necesidad de crear alternativas de generación de ingresos en lugar de limitarse a medidas restrictivas.
Aunque no consiguió la Alcaldía, la elección la dejó como una figura con capacidad de competir en un escenario dominado por estructuras políticas regionales. El ganador fue Hugo Kerguelén, quien superó a López por cerca de 20.000 votos, pero la votación obtenida por la abogada fortaleció su proyección política y la mantuvo en el radar de las fuerzas que buscaban construir nuevas opciones electorales en Córdoba.
Su acercamiento a Creemos representó un nuevo momento en esa trayectoria. El movimiento, vinculado políticamente a Federico Gutiérrez, buscó ampliar su presencia fuera de Antioquia y construir una plataforma nacional con dirigentes de diferentes regiones. López se convirtió en una de las apuestas para llevar esa organización a la Costa Caribe y aprovechar el reconocimiento que había adquirido en Montería.
La dirigente fue candidata al Senado por Creemos en las elecciones de 2026 y ocupó el número 3 en la lista de la colectividad. La propia organización la presentó como abogada, docente y líder cívica, con una agenda centrada en la autonomía territorial, la transparencia y la ampliación de oportunidades para jóvenes y mujeres.
El vínculo con Creemos también ubica a López dentro de la red política que acompañó la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia. Federico Gutiérrez fue uno de los dirigentes que respaldó tempranamente la candidatura del presidente electo, y la presencia de integrantes de su movimiento en el nuevo gabinete muestra que esa alianza tendrá representación en la administración nacional.
Ahora, López Fuentes enfrentará el reto de convertir su experiencia territorial y su trayectoria política en una agenda nacional. De acuerdo con el anuncio del presidente electo, su misión estará enfocada en reducir el desempleo y la informalidad, promover el trabajo digno, fortalecer el emprendimiento, combatir el acoso laboral y construir una relación más armónica entre trabajadores, empresarios y organizaciones sindicales.
Su llegada se produce, además, después de un gobierno en el que el Ministerio del Trabajo tuvo un papel central en la promoción de las reformas laboral y pensional. Por ello, una de las principales expectativas será conocer cómo se relacionará la nueva administración con las normas aprobadas durante el gobierno de Gustavo Petro y si buscará modificar, reglamentar o reorientar algunos de sus componentes.
Con la designación, Natalia López Fuentes pasa de ser una dirigente regional con experiencia administrativa, una candidatura competitiva a la Alcaldía de Montería y una reciente figura de Creemos a ocupar uno de los ministerios más sensibles del nuevo Gobierno. Su trayectoria refleja una transición desde la política territorial cordobesa hacia una plataforma nacional, mientras su gestión en Trabajo será una de las primeras pruebas de la capacidad de Creemos para trasladar su influencia política a la administración presidencial.





