Plinio Apuleyo Mendoza, periodista, escritor, novelista, ensayista y diplomático colombiano, murió el 28 de julio de 2026, a los 94 años. Su fallecimiento puso fin a una trayectoria de más de siete décadas en las que participó activamente en el periodismo, la literatura y los debates políticos que marcaron la historia reciente de Colombia y América Latina.
Nacido en Boyacá en 1932, Mendoza construyó una carrera que atravesó distintas etapas del país y estuvo influida por acontecimientos políticos y culturales de gran relevancia. A lo largo de su vida combinó el ejercicio periodístico con la escritura de novelas, ensayos, memorias y textos de opinión, además de desempeñar funciones en el servicio diplomático.
Su nombre estuvo estrechamente ligado al de Gabriel García Márquez, con quien mantuvo una amistad durante varias décadas. Ambos compartieron experiencias en Europa y desarrollaron una relación intelectual que sobrevivió a las diferencias políticas que surgieron con el paso de los años.
De esa amistad nació una de sus obras más reconocidas, El olor de la guayaba, publicada en 1982. El libro reunió una serie de conversaciones con García Márquez sobre su vida, sus recuerdos, sus influencias y su proceso creativo, y se convirtió en una de las aproximaciones más conocidas a la obra y la personalidad del Nobel colombiano.
Mendoza también dejó una amplia huella en el periodismo. Dirigió la revista Semana entre 1982 y 1983, trabajó en medios nacionales e internacionales y ejerció como columnista de El Tiempo durante más de tres décadas, desde donde participó en discusiones sobre la política colombiana, la situación de América Latina y los cambios ideológicos de la región.
Su trayectoria fue reconocida con el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. En 2021 recibió además la Orden de Boyacá en el grado de Comendador, una distinción otorgada por el Estado colombiano en reconocimiento a su aporte a la cultura, el periodismo y la vida intelectual del país.
En el campo literario publicó novelas como Años de fuga, obra que obtuvo el Premio Plaza & Janés en 1979. También escribió El desertor, Cinco días en la isla y Entre dos aguas, títulos que hicieron parte de una producción marcada por la exploración de la memoria, la experiencia política y los conflictos de su tiempo.
Su bibliografía incluyó además ensayos y libros de recuerdos. Entre esas obras se encuentran La llama y el hielo, Aquellos tiempos con Gabo, El país de mi padre y Retazos de una vida, textos en los que abordó episodios de la historia colombiana, experiencias personales y figuras que influyeron en su formación intelectual.
La evolución de sus ideas políticas fue uno de los rasgos más visibles de su trayectoria. Durante su juventud tuvo afinidades con sectores revolucionarios y de izquierda, pero con el paso de los años se desplazó hacia posiciones liberales y conservadoras, desde las cuales cuestionó el socialismo, las guerrillas y los gobiernos autoritarios.
Ese cambio ideológico se reflejó en buena parte de sus columnas y ensayos. Mendoza se convirtió en un crítico de los proyectos políticos de izquierda en América Latina y defendió posiciones asociadas con la democracia liberal, la economía de mercado y la oposición a los regímenes autoritarios.
Durante las décadas de 1990 y 2000 se consolidó como una de las voces más reconocidas de la derecha liberal latinoamericana. Junto con el escritor cubano Carlos Alberto Montaner y el intelectual peruano Álvaro Vargas Llosa publicó Manual del perfecto idiota latinoamericano, un libro crítico de las corrientes populistas y socialistas de la región.
La obra generó debates y controversias por su tono y sus posiciones políticas, pero alcanzó una amplia difusión y convirtió a sus autores en referentes de una corriente intelectual que cuestionaba el estatismo, el populismo y la influencia de las ideas socialistas en América Latina.
En Colombia, Mendoza respaldó la política de Seguridad Democrática durante el Gobierno de Álvaro Uribe y expresó críticas al Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Estado y las Farc. Sus posiciones lo mantuvieron como una figura activa y polémica dentro del debate público, especialmente en sus últimos años como columnista y ensayista.
Además de su trabajo en los medios y la literatura, ejerció funciones diplomáticas. Fue primer secretario de la Embajada de Colombia en Francia, una experiencia que se sumó a su trayectoria internacional y a los años que pasó en Europa, donde desarrolló vínculos con escritores, periodistas e intelectuales.
Plinio Apuleyo Mendoza murió el 28 de julio de 2026, a los 94 años. Su vida reunió facetas que pocas veces coincidieron en una misma figura: fue periodista, novelista, ensayista, diplomático, amigo y cronista de Gabriel García Márquez, además de uno de los intelectuales conservadores más influyentes y controvertidos de las últimas décadas. Su obra dejó un testimonio de los cambios políticos y culturales que atravesaron Colombia y América Latina durante el siglo XX y comienzos del XXI.






