Un sismo de magnitud 7,4 sacudió buena parte de Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto. El epicentro fue localizado en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, y el movimiento tuvo una profundidad reportada de 82 kilómetros. El dato de magnitud fue corregido después de que el primer reporte lo ubicara en 6,7.
La ubicación del epicentro explica que el movimiento se sintiera con fuerza en una extensa zona del occidente y centro del país. La sacudida fue reportada en Cali, Pereira, Armenia, Manizales, Medellín, Popayán y Bogotá, entre otras ciudades. También hubo reportes de percepción del terremoto en países vecinos como Panamá y Ecuador.
El departamento de Chocó concentra buena parte de la atención de los organismos de emergencia, tanto por la proximidad al epicentro como por los daños registrados. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba informó de personas heridas y de afectaciones estructurales importantes en el departamento, mientras avanzaba el levantamiento de información en los municipios afectados.
En Quibdó, capital del Chocó, se reportaron daños importantes en edificaciones y personas lesionadas. Las autoridades departamentales advirtieron además sobre la posibilidad de réplicas y mantienen la evaluación de la infraestructura para establecer el alcance de las afectaciones.
El municipio de San José del Palmar reviste una importancia particular por haber sido identificado como la zona epicentral. Allí las autoridades deben establecer el estado de viviendas, edificaciones públicas, vías y demás infraestructura. El balance municipal todavía se encuentra en construcción y no existe, por ahora, un inventario definitivo de daños.
El terremoto también reactivó el recuerdo de la historia sísmica de San José del Palmar y del Chocó. En febrero de 1995, un terremoto de magnitud 6,4 afectó fuertemente esa región y produjo daños mayores en San José del Palmar y Sipí, además de afectaciones en Pereira y daños de mampostería en Armenia.
En Risaralda, la ciudad de Pereira aparece entre las más afectadas. Se reportaron daños importantes en edificaciones y personas heridas, mientras los organismos de emergencia adelantaban inspecciones para determinar qué estructuras podían continuar siendo utilizadas.
Uno de los puntos que requiere especial atención en Pereira es el Aeropuerto Internacional Matecaña, donde se registraron afectaciones. La infraestructura aeroportuaria debe ser sometida a revisiones antes de determinar el alcance definitivo de los daños y las condiciones para la normalización de sus operaciones.
En Caldas, el movimiento tuvo efectos visibles en Manizales. Entre los daños reportados se encuentra una afectación en una torre de la Catedral de Manizales, además de daños en fachadas y otras estructuras. La evaluación técnica deberá establecer cuáles de estas afectaciones comprometen elementos estructurales y cuáles corresponden a componentes no estructurales.
En Quindío, Armenia también registró afectaciones como consecuencia de la fuerte sacudida. La ciudad fue una de las zonas donde se produjeron daños materiales y evacuaciones preventivas. La revisión de los inmuebles continúa para establecer la magnitud real del impacto.
En el Valle del Cauca, Cali fue una de las ciudades donde el terremoto produjo daños visibles. Se reportaron afectaciones en edificaciones, entre ellas el hotel La Luna, además de daños en una panadería y otros inmuebles. También se registraron interrupciones en algunos servicios básicos.
En Cali, además, la revisión técnica resulta fundamental para diferenciar entre daños estructurales y afectaciones no estructurales. El colapso de una fachada, la caída de mampostería o la aparición de grietas no necesariamente significa que columnas, vigas o cimentaciones hayan perdido capacidad. Esa determinación corresponde a los equipos de ingeniería que inspeccionen los inmuebles.
El alcance del sismo se extendió mucho más allá de las ciudades donde se registraron daños. En Bogotá, el movimiento fue ampliamente percibido, pero los primeros reportes no registraban daños importantes en la capital. También fue sentido en Medellín, Popayán y otras zonas del país.
La emergencia llevó al Gobierno nacional a activar mecanismos de coordinación para consolidar la información. El presidente Abelardo de la Espriella anunció la instalación de un Puesto de Mando Unificado y su desplazamiento a Pereira para atender la situación. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades territoriales participan en el levantamiento del balance.
Por ahora, el panorama permite hablar de daños importantes en Chocó, afectaciones relevantes en Pereira, Cali, Armenia y Manizales y personas heridas, pero todavía no de un balance definitivo de la emergencia. Las autoridades deberán determinar durante las próximas horas el número de viviendas y edificaciones afectadas, los daños en infraestructura crítica y si existen estructuras que deban ser evacuadas o restringidas.






