Mon Laferte llegará por primera vez a Rock al Parque para cerrar una de las jornadas más diversas de la edición que celebra los 30 años del festival. La cantante chilena-mexicana se presentará el domingo 11 de octubre, de 9:30 a 10:30 de la noche, en la Plaza de Eventos del Parque Simón Bolívar.
Su presentación será el punto final de una jornada que comenzará con Niña Lobo y que también tendrá a Claudio Narea, Iseo & Dodosound, Serú Girán y Esteman en ese mismo escenario. La programación conecta distintas generaciones y formas de entender el rock latinoamericano.
La presencia de Laferte también amplía la diversidad sonora de un festival que para su trigésima edición reúne más de 60 agrupaciones provenientes de América Latina, Europa, Estados Unidos y Japón. El cartel incorpora rock, metal, punk, ska, indie, reggae y otras vertientes.
Pero la historia de Mon Laferte no comenzó en los grandes escenarios latinoamericanos. Norma Monserrat Bustamante Laferte nació el 2 de mayo de 1983 en Viña del Mar, Chile, y desde adolescente estuvo vinculada con la música. México se convirtió después en un segundo hogar y en un escenario fundamental para su carrera.
En México comenzó también una etapa de independencia artística que sería determinante para su trayectoria. Allí publicó sus primeros trabajos y fue construyendo una identidad musical que no se limitó a un solo género.
Esa búsqueda puede rastrearse en una discografía que ha transitado por diferentes territorios. Antes de convertirse en una de las voces más reconocibles de la música latinoamericana publicó discos como Desechable y Tornasol, hasta llegar a Mon Laferte (Vol. 1) en 2015.
Ese año marcó un punto de inflexión. Canciones como “Tu falta de querer” llevaron su música a un público mucho más amplio y convirtieron una canción profundamente emocional en uno de los momentos más reconocibles de su carrera.
Dos años después llegó La Trenza, un álbum que consolidó esa expansión y que incluyó “Amárrame”, canción que le permitió ganar un Latin Grammy. Desde entonces, su carrera ha seguido creciendo sin abandonar la búsqueda de nuevas formas de expresión.
Esa evolución es una de las características que definen a Laferte. Su música ha incorporado elementos del rock, el pop, el bolero, la música latinoamericana y sonidos experimentales, una mezcla que le ha permitido moverse entre públicos y escenarios diferentes.
En Norma, publicado en 2018, continuó esa exploración. Después llegaron Seis y 1940 Carmen, ambos publicados en 2021, hasta desembocar en Autopoiética, de 2023. Netflix registra ocho álbumes publicados en su trayectoria hasta ese momento.
Autopoiética representó además una nueva ruptura con la imagen que había acompañado parte de su éxito. Laferte incorporó sintetizadores, bases electrónicas y estructuras más experimentales, incluso dentro de canciones que conservaban elementos de la música latinoamericana.
La propia cantante ha explicado que no quiere permanecer atada a una fórmula que ya funcionó. Su interés está en cambiar, asumir riesgos y evitar que una etapa exitosa termine convirtiéndose en una repetición de sí misma.
Esa búsqueda también ha estado acompañada por una dimensión visual. Laferte se ha desarrollado como artista visual y ha utilizado distintas formas de expresión para construir alrededor de sus canciones un universo que va más allá de la música.
Su carrera también ha estado marcada por la exposición de experiencias personales. El documental Mon Laferte, te amo, producido para Netflix, recorrió momentos de su vida y de su carrera, incluidos episodios de dolor, relaciones personales, maternidad y las dificultades que atravesó antes de consolidarse internacionalmente.
Esa dimensión personal ayuda a entender por qué muchas de sus canciones han sido asociadas con una música emocional, incluso con la llamada “música cebolla”. Para Laferte, esa sensibilidad no responde solamente a una estética: está relacionada con experiencias que han atravesado su vida y su manera de escribir.
Al mismo tiempo, la cantante ha convertido su escenario en un espacio para hablar de otros asuntos. Su posición pública frente a la situación política y social de Chile también ha hecho parte de su figura artística, especialmente desde las protestas sociales de 2019.
El resultado es una artista que ha conseguido moverse entre la canción íntima y la experimentación, entre los escenarios masivos y una búsqueda autoral que no parece estar terminada. Esa combinación explica buena parte de su permanencia en el panorama musical latinoamericano.
Su trayectoria también está respaldada por reconocimientos internacionales. La Academia Latina de la Grabación registra cinco Latin Grammy ganados y 22 nominaciones a lo largo de su carrera.
Ahora esa trayectoria llegará al escenario de Rock al Parque. La edición número 30 del festival tiene una participación femenina del 32 % y reúne 21 agrupaciones con presencia de mujeres, entre ellas Mon Laferte, Niña Lobo, Burning Witches, Las Fokin Biches, Iseo & Dodosound y varios proyectos colombianos.
El domingo 11 de octubre, después de las presentaciones de Niña Lobo, Claudio Narea, Iseo & Dodosound, Serú Girán y Esteman, será el turno de Laferte. A las 9:30 de la noche, su voz cerrará la Plaza de Eventos y pondrá frente al público bogotano una carrera construida entre la canción latinoamericana, el rock, la experimentación y una permanente voluntad de cambio.






