La Derecha Diario: el medio que llegó con De la Espriella y ahora cubre al Gobierno que ayudó a impulsar

Su aparición coincidió con un momento decisivo: Colombia entraba en la campaña presidencial y todavía no estaba definido cuál de los diferentes sectores de la derecha conseguiría convertirse en la principal alternativa frente al Gobierno de Gustavo Petro y a la izquierda - Foto: La Derecha Diario Colombia

Su aparición coincidió con un momento decisivo: Colombia entraba en la campaña presidencial y todavía no estaba definido cuál de los diferentes sectores de la derecha conseguiría convertirse en la principal alternativa frente al Gobierno de Gustavo Petro y a la izquierda - Foto: La Derecha Diario Colombia

La historia de La Derecha Diario en Colombia comenzó cuando la campaña presidencial de 2026 apenas estaba tomando forma. La edición colombiana apareció en septiembre de 2025 y, desde sus primeras publicaciones, empezó a construir una presencia digital vinculada con las disputas de la nueva derecha.

En menos de un año, aquella cuenta nueva pasó de ser un proyecto recién llegado a producir miles de contenidos sobre la política nacional. Entre el 3 de octubre de 2025 y el 15 de agosto de 2026 acumuló 4.998 publicaciones en Instagram y 4.359 en X, según la investigación de La Silla Vacía.

Su aparición coincidió con un momento decisivo: Colombia entraba en la campaña presidencial y todavía no estaba definido cuál de los diferentes sectores de la derecha conseguiría convertirse en la principal alternativa frente al Gobierno de Gustavo Petro y a la izquierda.

En ese escenario apareció Abelardo de la Espriella. La investigación de La Silla Vacía encontró que apenas tres días después de su primera publicación, LDD Colombia ya había mencionado al entonces precandidato. Desde octubre comenzó una cobertura que terminaría acompañándolo durante todo el proceso electoral.

La evolución de la cuenta permite observar algo más que una coincidencia temporal. La Derecha Diario no llegó a Colombia como un medio generalista que después hubiera terminado inclinándose por un candidato. Su desembarco ocurrió durante la campaña y su producción política se concentró progresivamente en De la Espriella y en la confrontación con sus adversarios.

La investigación contabilizó 1.338 publicaciones que mencionaban a De la Espriella y 1.966 que mencionaban a Petro. Pero el dato que los investigadores consideraron relevante fue el tono: las menciones al candidato de derecha fueron predominantemente favorables, mientras que Petro aparecía principalmente como antagonista.

La preferencia también se hizo visible frente a otros aspirantes de la derecha. Durante los primeros meses, LDD Colombia publicó aproximadamente el doble de contenidos sobre De la Espriella que sobre precandidatas como Vicky Dávila o María Fernanda Cabal.

La cuenta utilizó además un lenguaje propio de la comunicación política. En sus primeras semanas aparecieron expresiones como “firmeza”, “bien dicho” y “contundente” para referirse al candidato, en una etapa en la que todavía no era evidente que terminaría convirtiéndose en el jefe del Estado.

La estrategia no se limitó a promocionar una figura. También incluyó la construcción de adversarios. Iván Cepeda fue objeto de publicaciones que lo relacionaban con las FARC o lo presentaban mediante calificativos políticos y acusaciones que los investigadores encontraron sin sustento suficiente.

La fórmula vicepresidencial de Cepeda, Aida Quilcué, también fue presentada en algunas publicaciones como “terrorista”. La investigación señaló que no encontró vínculos de Quilcué con organizaciones armadas ilegales y documentó además contenidos en los que se utilizó de manera engañosa una entrevista para reforzar esa narrativa.

La cuenta también recurrió a contenidos relacionados con las mediciones electorales. Antes de que terminara la veda de encuestas, LDD Colombia publicó mediciones para hablar de intención de voto y posteriormente utilizó las probabilidades de Polymarket como una referencia para mostrar el avance de De la Espriella.

Ese recurso fue particularmente visible durante la campaña. La investigación de Factchequeado documentó publicaciones de LDD que presentaban las probabilidades de Polymarket como si fueran evidencia del comportamiento electoral, incluyendo mensajes en los que De la Espriella aparecía como “imparable” o con probabilidades superiores al 60 %.

Polymarket, sin embargo, no es una encuesta tradicional. Es un mercado de predicción en el que los participantes compran posiciones sobre la posibilidad de que ocurra un determinado acontecimiento. Utilizar sus porcentajes como sustituto de una medición electoral puede generar una interpretación diferente de la que ofrecen las encuestas de opinión.

En la recta final apareció otra narrativa que tendría especial repercusión: el denominado “voto fusil”. LDD difundió contenidos que sostenían que grupos armados habían obligado masivamente a electores a votar por Cepeda en la segunda vuelta. La investigación no encontró evidencia que respaldara una operación de esa magnitud.

El volumen de producción ayudó a consolidar la presencia del medio. La investigación calculó que LDD Colombia publicaba alrededor de 15 contenidos diarios y que su alcance promedio era menor que el de los grandes medios nacionales, aunque algunas publicaciones alcanzaban cifras muy superiores.

Una de esas publicaciones electorales llegó aproximadamente a 1,5 millones de visualizaciones. El comportamiento muestra una característica central de este modelo: no necesita competir con los medios tradicionales en audiencia total para conseguir que determinados contenidos circulen ampliamente en redes sociales.

La operación colombiana, además, no funcionaba aislada. La Derecha Diario había construido una red de once ediciones en Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Honduras, Israel, México, República Dominicana y Uruguay. Los investigadores analizaron 186.635 publicaciones de esa red entre enero de 2025 y agosto de 2026.

El análisis encontró que Argentina funcionaba como el principal nodo de circulación. De 2.644 mensajes iguales o compartidos entre diferentes ediciones, Argentina apareció en 2.255, equivalentes al 85 %. Colombia también mantenía intercambios de contenido con otras cuentas, especialmente con Ecuador, además de reproducir materiales generados desde Argentina.

Ese funcionamiento permite entender la edición colombiana como parte de una estructura internacional que adapta a cada país un repertorio político común: crítica a la izquierda, anticomunismo, antiwokismo, cuestionamiento de los medios tradicionales y defensa de dirigentes de la nueva derecha.

Detrás de esa expansión está Javier Negre, empresario español y actual propietario de La Derecha Diario. Negre había comprado en 2024 el 50 % del medio fundado por Fernando Cerimedo y posteriormente quedó como propietario, después de la desvinculación de Cerimedo.

La conexión con Colombia fue más allá de una operación digital. Negre llegó personalmente a la campaña de De la Espriella y estuvo en distintos momentos del proceso electoral, incluido el cierre de primera vuelta en Barranquilla, la celebración de la segunda vuelta y la posesión presidencial en Cali.

El propio Negre ha contado que conoció a De la Espriella a través de Juan Gonzalo Ospina, abogado colombo-español que coordinó la campaña en España y posteriormente fue designado embajador ante la Unión Europea. Negre describió públicamente su relación con De la Espriella como una amistad.

Después de la victoria electoral, la relación quedó expuesta de manera todavía más directa. El 21 de junio, Negre felicitó a De la Espriella y afirmó sentirse orgulloso de que sus medios fueran “piezas clave” en la ola de la nueva derecha en Hispanoamérica.

Ese vínculo, sin embargo, tiene un límite que es importante conservar. Las investigaciones no han establecido que la campaña presidencial de De la Espriella hubiera contratado a La Derecha Diario ni que Negre hubiera recibido un pago por su actividad electoral. Tampoco está demostrado que hubiera ejercido formalmente como asesor de la campaña.

La elección cambió el escenario. El candidato que LDD había respaldado desde las redes se convirtió en presidente y la cuenta pasó de cubrir a un aspirante a cubrir las decisiones del Gobierno que llegó al poder.

El cambio también puede observarse en el tono de la red. El análisis regional encontró que, después de las victorias de candidatos de derecha, disminuyeron los contenidos destinados a provocar indignación o miedo y aumentaron los que celebraban, felicitaban o informaban sobre los nuevos gobiernos. En Colombia, ese desplazamiento se hizo visible después de la victoria de De la Espriella.

La transformación plantea una nueva pregunta periodística. Durante la campaña era posible observar a quién favorecía la cobertura; ahora habrá que analizar cómo LDD Colombia informa sobre las decisiones, controversias y eventuales errores del Gobierno de De la Espriella.

El cambio ocurre además en un momento en que el nuevo Gobierno comienza a enfrentarse con sectores que no necesariamente pertenecen a la oposición política. La relación con los gremios empresariales, por ejemplo, se ha deteriorado alrededor de la disputa entre el Ejecutivo y Bruce Mac Master, cuya salida de la presidencia de la ANDI abrió un nuevo frente de tensión. ([La Silla Vacía][5])

También comienza a aparecer una competencia dentro de la propia derecha. María Fernanda Cabal avanza con el Partido Republicano, Enrique Gómez busca consolidar su espacio político y otros sectores del uribismo intentan conservar influencia. La etapa electoral que viene ya no enfrenta solamente a izquierda y derecha: también puede enfrentar a distintas corrientes de la derecha entre sí.

Ese escenario será especialmente relevante para LDD Colombia. Si durante la campaña De la Espriella fue el principal referente político de la cuenta, las elecciones territoriales de 2027 permitirán observar qué ocurre cuando el oficialismo tenga que competir por avales, candidaturas y alianzas con otros sectores de su propio campo político.

Por ahora, la trayectoria es clara: LDD Colombia nació cuando comenzaba la campaña presidencial, aumentó rápidamente su producción, construyó una cobertura favorable a De la Espriella, acompañó desde sus redes el proceso electoral y, después de la victoria, pasó a cubrir al Gobierno encabezado por el mismo candidato.

Eso no permite afirmar que el medio haya sido formalmente parte de la campaña. Pero sí permite documentar una coincidencia entre tres procesos: la llegada de LDD a Colombia, el ascenso electoral de De la Espriella y la posterior transformación de la cobertura hacia el Gobierno que este encabeza.

La pregunta que queda abierta, por tanto, ya no es únicamente qué papel tuvo La Derecha Diario en la elección de 2026. El interrogante para su segunda etapa es otro: qué tipo de medio será ahora que el candidato al que acompañó durante la campaña ocupa la Casa de Nariño y debe responder por las decisiones del poder.

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