La rápida caída de popularidad de los nuevos gobiernos de derecha en América Latina genera preocupación entre los analistas de Citi, que advierten sobre las dificultades de estas administraciones para convertir sus victorias electorales en resultados concretos. El banco estadounidense señala que los problemas para construir consensos políticos y sacar adelante reformas podrían limitar las perspectivas económicas de países como Chile, Colombia y Perú.
En un análisis, publicado por Bloomberg Línea, recoge las observaciones de Ernesto Revilla, economista jefe de Citi para América Latina, sobre el desempeño de los nuevos gobiernos de la región. Según el especialista, ganar las elecciones presidenciales no garantiza contar con el respaldo legislativo necesario para implementar las transformaciones prometidas durante las campañas.
Uno de los principales motivos de preocupación es el descenso de la aprobación ciudadana durante los primeros meses de estas administraciones. Las expectativas generadas durante las campañas electorales no siempre se traducen en mejoras perceptibles para la población, mientras que las dificultades para alcanzar acuerdos políticos pueden retrasar las medidas anunciadas por los gobiernos.
En Chile, la administración de José Antonio Kast registra una desaprobación superior a su favorabilidad, de acuerdo con los datos citados por Bloomberg Línea. La medición de CB Global Data situó su aprobación en el 38,8 %, frente a una desaprobación del 56,8 %. Estas cifras reflejan el desgaste político que enfrenta el mandatario en una etapa en la que debe avanzar en sus principales compromisos de gobierno.
En Perú, la situación también representa un desafío para la administración de Keiko Fujimori. Según la misma medición, su favorabilidad llegó al 46,3 %, mientras que la desaprobación alcanzó el 50,8 %. El artículo destaca una disminución mensual de 6,1 puntos porcentuales en su aprobación, un resultado que se suma a las dificultades políticas e institucionales que enfrenta el país.
Colombia también aparece entre los casos observados por Citi. Las cifras de CB Global Data citadas por Bloomberg Línea muestran que la favorabilidad de Abelardo de la Espriella pasó del 53,6 % en septiembre al 49,7 % en octubre. Por su parte, una encuesta de Atlas Intel para Bloomberg registró una reducción desde el 51,8 % en agosto hasta el 48,7 % en su medición más reciente.
El comportamiento de estos indicadores coincide con los desafíos económicos que enfrenta Colombia, particularmente en materia fiscal y de confianza de los inversionistas. Para Citi, las expectativas favorables que puede generar un giro político hacia políticas más orientadas al mercado necesitan traducirse en decisiones concretas para impulsar la inversión, mejorar las condiciones empresariales y fortalecer las cuentas públicas.
Las proyecciones económicas del banco también apuntan a una desaceleración en varias economías de la región. Para Colombia, Citi estima un crecimiento del producto interno bruto del 2,3 % en 2026 y del 1,8 % en 2027, frente al 2,6 % registrado en 2025. En Chile, la entidad proyecta un crecimiento del 1,1 % en 2026, mientras que para Perú calcula una expansión del 3,1 % durante el mismo año.
Estas previsiones no constituyen resultados definitivos, sino estimaciones sujetas a la evolución de las condiciones económicas y políticas. Sin embargo, el análisis plantea que la capacidad de los gobiernos para construir acuerdos y ejecutar sus programas puede influir en las perspectivas de crecimiento y en las decisiones de inversión.
Entre los factores que preocupan a los analistas están las dificultades para conformar mayorías legislativas, los retrasos en la aprobación de reformas y las restricciones fiscales que limitan el margen de maniobra de los gobiernos. La pérdida de popularidad también puede reducir la capacidad política de los mandatarios para impulsar decisiones que impliquen costos económicos o sociales en el corto plazo.
El panorama regional, sin embargo, no es uniforme. Bloomberg Línea también presenta cifras de otros gobiernos latinoamericanos, como el de Claudia Sheinbaum en México, cuya favorabilidad aparece por encima de la registrada por los mandatarios analizados en Chile y Perú. Esta diferencia muestra que el desgaste político no afecta de la misma manera a todas las administraciones y que los resultados dependen de las condiciones particulares de cada país.
La advertencia de Citi se centra, en definitiva, en la distancia entre las expectativas electorales y la capacidad de gobernar. Para las nuevas administraciones de derecha, el reto consiste en mantener el respaldo ciudadano, construir acuerdos políticos y transformar sus propuestas en resultados económicos verificables. En Colombia, la evolución de la aprobación presidencial y el comportamiento de la economía serán indicadores relevantes para evaluar cómo responde el Gobierno a esos desafíos.






