La fecha 17 de la Liga BetPlay 2026-II dejó dos episodios que pusieron bajo la lupa las condiciones de iluminación de los estadios del fútbol profesional colombiano. El miércoles 4 de noviembre, los escenarios Nemesio Camacho El Campín, de Bogotá, y General Santander, de Cúcuta, registraron apagones que afectaron el desarrollo de los compromisos programados en esos escenarios.
Los incidentes ocurrieron durante los encuentros Millonarios-América de Cali y Cúcuta Deportivo-Independiente Santa Fe. En la capital de Norte de Santander, el problema impidió que el partido comenzara a la hora prevista, mientras que en Bogotá la interrupción de la iluminación se presentó cuando el compromiso estaba en su tramo final.
El primer caso se registró en el estadio General Santander. Cúcuta Deportivo e Independiente Santa Fe tenían programado su encuentro para las 6:30 de la tarde, pero cuando los equipos se preparaban para salir al campo se presentó una falla que dejó sin iluminación varios sectores del escenario.
La situación ocurrió después de una celebración con pirotecnia en la tribuna sur, organizada en el marco del homenaje a Mauricio Duarte por sus 300 partidos con la camiseta del equipo motilón. Las luces fueron apagadas para el espectáculo, pero posteriormente no volvieron a encender.
El apagón obligó a retrasar el inicio del compromiso y generó incertidumbre entre los asistentes y los protagonistas. La Dimayor informó que el encuentro no podía comenzar hasta que se restableciera el servicio eléctrico y se garantizaran las condiciones necesarias para jugar.
Durante los primeros momentos circularon versiones sobre un posible daño en los componentes del sistema eléctrico y se mencionó la necesidad de revisar los fusibles. Sin embargo, la explicación entregada posteriormente por Centrales Eléctricas de Norte de Santander (CENS) permitió precisar el origen reportado del inconveniente.
La empresa indicó que la afectación de las luminarias correspondía a una falla interna en el sistema eléctrico del estadio General Santander y no a un problema en la red de distribución de energía. CENS brindó acompañamiento técnico para solucionar el inconveniente y recuperar la iluminación del escenario.
La coincidencia entre el espectáculo de pólvora y el apagón llamó la atención, pero no se confirmó que la pirotecnia hubiera ocasionado el daño. La explicación de CENS apuntó a una falla interna, por lo que no es posible establecer una relación causal entre ambos hechos con la información disponible.
Después de más de una hora de espera, la energía regresó al escenario deportivo. El partido comenzó aproximadamente a las 7:45 de la noche, alrededor de una hora y quince minutos después del horario establecido. Cúcuta Deportivo terminó imponiéndose por 1-0, con anotación de Léider Berdugo al minuto 61.
El segundo episodio ocurrió en Bogotá, durante el encuentro entre Millonarios y América de Cali, disputado en el estadio Nemesio Camacho El Campín. El partido, que cerraba la programación de la fecha 17, transcurría con empate sin goles cuando se presentó la interrupción de la iluminación.
El apagón se produjo durante el tiempo de adición, alrededor del minuto 90. Las luminarias de los sectores norte y sur de la tribuna occidental se apagaron y el episodio generó comentarios entre los asistentes y cuestionamientos sobre las condiciones de funcionamiento del estadio.
A diferencia de lo ocurrido en Cúcuta, en Bogotá el operador del escenario, Sencia, explicó que la situación estuvo relacionada con una interrupción del servicio de energía en el sector de Galerías, donde está ubicado El Campín.
La falla no habría afectado exclusivamente al estadio. De acuerdo con la información divulgada por Enel y recogida por medios de comunicación, también se registraron afectaciones en los barrios San Luis, Alfonso López, El Campín y Banco Central.
Sencia aseguró que activó de inmediato las plantas eléctricas de respaldo del estadio y que estableció contacto con las empresas de energía para conocer las causas de la interrupción y el estado del servicio. La explicación del operador buscó aclarar que el origen del episodio estaba en una afectación del suministro eléctrico del sector.
Sin embargo, la respuesta no evitó los cuestionamientos de algunos aficionados. En redes sociales, asistentes al partido señalaron que varias luminarias permanecieron apagadas pese a la activación de los sistemas de respaldo. La discusión se concentró, por tanto, no solo en la interrupción externa del servicio, sino también en la capacidad de reacción del estadio ante una contingencia de este tipo.
El incidente se sumó a las críticas que Sencia ha recibido por otros aspectos de la operación de El Campín, especialmente por las condiciones de la gramilla después de la realización de conciertos y eventos musicales. Durante el partido contra América también circularon comentarios de aficionados sobre el estado de la cancha y otros elementos de la infraestructura.
En respuesta a los cuestionamientos por el terreno de juego, Sencia había divulgado un reporte técnico fechado el 4 de noviembre, en el que aseguró que los seis parámetros evaluados sobre la gramilla se encontraban dentro de los rangos establecidos. No obstante, esa explicación no impidió que los asistentes manifestaran sus reparos durante y después del encuentro.
Los dos apagones tuvieron, entonces, explicaciones diferentes. En el General Santander, CENS señaló una falla interna del sistema eléctrico del estadio; en El Campín, Sencia atribuyó el episodio a una interrupción del suministro en el sector de Galerías. En ninguno de los dos casos corresponde dar por establecida una causa distinta a la reportada por las entidades involucradas.
También fueron distintas las consecuencias deportivas. En Cúcuta, el retraso modificó la programación del partido y obligó a jugadores, cuerpo técnico y espectadores a esperar más de una hora para el inicio. En Bogotá, la interrupción se presentó cuando Millonarios y América estaban cerca de terminar un compromiso que finalmente concluyó 0-0.
La coincidencia de los dos episodios en una misma jornada dejó preguntas sobre los protocolos de mantenimiento, prevención y respuesta ante fallas eléctricas en los escenarios del fútbol colombiano. Aunque los problemas no tuvieron el mismo origen, ambos pusieron en evidencia la importancia de contar con sistemas de iluminación confiables y mecanismos de respaldo que permitan garantizar el desarrollo de los partidos.
La fecha 17 terminó así con dos resultados sin goles ni anotaciones adicionales en el marcador por estos incidentes, pero con situaciones que trascendieron lo deportivo. Mientras Cúcuta y Santa Fe pudieron disputar su encuentro después de solucionar la falla, en Bogotá el apagón durante el tiempo de adición abrió un nuevo capítulo de cuestionamientos sobre la operación de El Campín y la respuesta de su concesionario.





