Beto Coral permanece detenido en Luisiana mientras crece la controversia por la orden de captura atribuida a Marco Rubio

Los reportes periodísticos indican que, tras permanecer inicialmente en instalaciones del ICE en Phoenix, Arizona, Coral fue trasladado hacia El Paso, Texas, y posteriormente enviado a centros de detención en Luisiana. El constante cambio de ubicación provocó incluso que durante varias horas sus familiares y allegados desconocieran su paradero exacto - Foto: Facebook Beto Coral

Los reportes periodísticos indican que, tras permanecer inicialmente en instalaciones del ICE en Phoenix, Arizona, Coral fue trasladado hacia El Paso, Texas, y posteriormente enviado a centros de detención en Luisiana. El constante cambio de ubicación provocó incluso que durante varias horas sus familiares y allegados desconocieran su paradero exacto - Foto: Facebook Beto Coral

El activista colombiano Beto Coral, cuyo nombre completo es Franklin Humberto Coral Garrido, permanece al 25 de junio bajo custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos en medio de un proceso de deportación que ha generado una fuerte controversia política en Colombia y Estados Unidos.

Coral, conocido por su activismo en favor del petrismo y sus críticas al ahora presidente electo Abelardo de la Espriella, fue detenido el 17 de junio en Phoenix, Arizona, por agentes del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), una división del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Según relató el periodista Daniel Coronell, quien ha seguido de cerca el caso y ha mantenido comunicación directa con el activista, Coral fue arrestado cuando regresaba a su residencia en Phoenix acompañado de su hijo de 12 años. De acuerdo con el relato del propio Coral, los agentes le indicaron que existía una orden emitida desde el Departamento de Estado que autorizaba su detención con fines migratorios.

El 24 de junio, Coral logró comunicarse telefónicamente con un allegado, quien a su vez transmitió sus declaraciones a Daniel Coronell. En esa conversación, el activista afirmó que había sido trasladado al centro de procesamiento Central Louisiana ICE Processing Center, en el estado de Luisiana, una instalación considerada habitualmente como una de las últimas escalas antes de una eventual deportación.

Durante esa conversación, Coral denunció haber sido objeto de múltiples traslados en un corto período de tiempo. Según su versión, desde su captura ha sido movilizado al menos seis veces entre distintas jurisdicciones, situación que le habría impedido acceder de manera oportuna a representación legal y preparar adecuadamente su defensa ante las autoridades migratorias.

Los reportes periodísticos indican que, tras permanecer inicialmente en instalaciones del ICE en Phoenix, Arizona, Coral fue trasladado hacia El Paso, Texas, y posteriormente enviado a centros de detención en Luisiana. El constante cambio de ubicación provocó incluso que durante varias horas sus familiares y allegados desconocieran su paradero exacto.

La razón formal de la detención se relaciona con su situación migratoria. El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que Coral ingresó a Estados Unidos en 2015 con una visa de turista B1/B2, permaneció en el país más allá del plazo autorizado y actualmente enfrenta un proceso de remoción, pese a mantener una solicitud de asilo político pendiente y haber contado con autorización de trabajo expedida por autoridades migratorias.

Sin embargo, el caso adquirió una dimensión política luego de que el diario The New York Times revelara la existencia de un memorando firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, mediante el cual se autorizó la detención de Coral bajo el argumento de que sus actividades políticas relacionadas con Colombia afectaban los intereses de política exterior de Estados Unidos. Esta información confirmó lo que inicialmente había sido reportado por Daniel Coronell y negado por diversos sectores políticos.

De acuerdo con el contenido del memorando divulgado por The New York Times, Rubio consideró que Coral había utilizado su permanencia en territorio estadounidense para desarrollar actividades políticas en apoyo al gobierno colombiano y para adelantar campañas contra figuras políticas aliadas de Washington. Diversos expertos en derecho migratorio consultados por medios estadounidenses han señalado que se trataría de uno de los primeros casos conocidos en que esta facultad es utilizada contra un activista vinculado a una elección extranjera.

En sus declaraciones a Coronell, Coral aseguró además que funcionarios migratorios han intentado persuadirlo para que firme voluntariamente su autodeportación. El activista afirmó que se niega a hacerlo porque espera defender su solicitud de asilo ante un juez de inmigración y porque considera que su regreso a Colombia podría representar riesgos para su seguridad debido a su actividad política y a amenazas recibidas en el pasado. Su audiencia migratoria está prevista para el próximo 30 de junio en El Paso, Texas, aunque él mismo expresó incertidumbre sobre si podrá comparecer debido a su traslado a Luisiana.

Uno de los episodios más inquietantes denunciados por Coral tiene relación con un hallazgo realizado entre sus pertenencias personales. Según relató a Daniel Coronell, apareció un hilo grueso en su desodorante, situación que, a su juicio, podría ser interpretada como un indicio de intento de suicidio. El activista manifestó expresamente que no tiene intenciones de quitarse la vida y quiso dejar constancia pública de ello, ante el temor de que pudiera construirse una versión distinta sobre su situación dentro del centro de detención.

Etiquetado: