Un ataque armado contra la cárcel de mediana seguridad de Pasto desencadenó la fuga de alias “Tito”, señalado por las autoridades como uno de los principales integrantes de la estructura conocida como Comuneros del Sur. El hecho generó una rápida reacción de las fuerzas de seguridad y encendió las alarmas sobre las condiciones de seguridad en el sistema penitenciario.
Según los reportes preliminares, un grupo de hombres armados irrumpió en las inmediaciones del centro carcelario y atacó varios puntos de vigilancia para facilitar la evasión del detenido. Durante la acción se registró un intercambio de disparos que obligó a activar los protocolos de emergencia dentro y fuera del penal.
Alias “Tito” permanecía privado de la libertad mientras enfrentaba procesos judiciales por delitos relacionados con narcotráfico, desplazamiento forzado y concierto para delinquir. Las autoridades lo consideran una figura clave dentro de las actividades ilegales desarrolladas por la organización en distintas zonas de Nariño.
Tras conocerse la fuga, la Policía Nacional y las Fuerzas Militares desplegaron un operativo conjunto para ubicar al fugitivo y a los responsables del ataque. Los controles se extendieron a las principales vías de salida de Pasto y a corredores estratégicos utilizados para la movilidad de grupos armados ilegales en la región.
Las autoridades también revisan los registros de cámaras de seguridad y otros elementos de prueba con el propósito de identificar los vehículos y las personas que participaron en la operación. Los investigadores buscan reconstruir la secuencia de los hechos y establecer la ruta utilizada para la huida.
Uno de los aspectos centrales de la investigación es determinar si existieron fallas en los protocolos de seguridad o posibles actos de colaboración desde el interior del establecimiento penitenciario. Por esta razón, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) ordenó una auditoría interna para evaluar lo ocurrido.
Los daños ocasionados durante el ataque afectaron parte de la infraestructura del penal, especialmente en las áreas de acceso y control. Equipos técnicos iniciaron inspecciones para cuantificar las afectaciones materiales y verificar el funcionamiento de los sistemas de seguridad.
La fuga provocó reacciones de preocupación entre distintos sectores políticos y sociales, que solicitaron resultados rápidos en las investigaciones. El caso ha reabierto el debate sobre la capacidad del Estado para garantizar la custodia de personas consideradas de alto valor para las estructuras criminales.
Mientras avanzan las labores de búsqueda, las autoridades mantienen operativos de vigilancia en varios municipios de Nariño y en zonas cercanas a corredores utilizados históricamente por organizaciones armadas ilegales. Los organismos de inteligencia también recopilan información para anticipar posibles movimientos del fugitivo.
Al finalizar la jornada, las autoridades confirmaron que continúan las operaciones para recapturar a alias “Tito” y esclarecer las circunstancias que permitieron su fuga. Los hallazgos preliminares serán incorporados a las investigaciones judiciales y administrativas que buscan establecer responsabilidades por lo ocurrido en la cárcel de Pasto.






