El presidente electo Abelardo De La Espriella confirmó el nombramiento del abogado Iván Cancino como nuevo ministro de Justicia, una de las designaciones más esperadas de su gabinete por el papel que tendrá esa cartera en la agenda de seguridad, política criminal y reforma institucional del próximo Gobierno.
Cancino es uno de los penalistas más reconocidos del país y cuenta con una trayectoria de varias décadas en el ejercicio del derecho penal. Su carrera ha estado marcada por la representación de clientes en procesos de alta complejidad y por una activa participación en el debate jurídico nacional.
Abogado de la Universidad Externado de Colombia, realizó estudios de especialización en Ciencias Penales y Criminológicas, Derecho y Nuevas Tecnologías, además de una maestría en Ciencias Penales. Su formación académica ha estado acompañada por una extensa labor como profesor universitario y conferencista.
Antes de consolidarse como litigante, también ejerció funciones en la Rama Judicial y en la Fiscalía General de la Nación, donde se desempeñó como fiscal delegado ante el Tribunal Superior de Bogotá. Esa experiencia le permitió conocer de primera mano el funcionamiento del sistema penal colombiano.
A lo largo de su carrera fundó la firma Iván Cancino Abogados, desde la cual ha liderado la defensa de empresarios, dirigentes políticos, funcionarios públicos y particulares involucrados en investigaciones de alto impacto. Su oficina se convirtió en una de las más reconocidas del país en materia de derecho penal.
Su nombre ha estado ligado a algunos de los procesos judiciales más mediáticos de los últimos años, entre ellos la defensa del abogado Diego Cadena y del empresario Carlos Mattos. Esa exposición pública lo convirtió en una figura frecuente en medios de comunicación y escenarios académicos.
Hijo del reconocido jurista Antonio José Cancino, el nuevo ministro ha defendido reiteradamente el principio de que toda persona tiene derecho a una defensa técnica, independientemente de la naturaleza de las acusaciones que enfrente. Esa posición ha generado tanto reconocimiento como críticas dentro de la opinión pública.
Durante la campaña presidencial, Cancino hizo parte del equipo jurídico cercano a Abelardo De La Espriella y posteriormente integró el grupo encargado del empalme en el sector Justicia. Desde entonces su nombre figuró entre los principales candidatos para asumir la cartera.
Como ministro de Justicia tendrá entre sus principales desafíos la articulación de la política criminal del Gobierno, la coordinación con la Fiscalía General de la Nación, el fortalecimiento del sistema penitenciario y carcelario y la formulación de iniciativas legislativas relacionadas con el funcionamiento de la justicia.
También deberá liderar el diálogo institucional con las altas cortes y promover estrategias orientadas a reducir la congestión judicial, fortalecer los mecanismos de acceso a la justicia y modernizar diversos procedimientos administrativos y judiciales.
Su llegada al Ministerio ocurre en un contexto en el que el país enfrenta importantes retos en materia de seguridad, lucha contra el crimen organizado y fortalecimiento del Estado de derecho. Por ello, el desempeño de la cartera será determinante para el cumplimiento de varios de los compromisos anunciados por el nuevo Gobierno.
Con la confirmación de Iván Cancino al frente del Ministerio de Justicia, el presidente electo continúa conformando un gabinete con perfiles técnicos y políticos para asumir la transición de gobierno. Ahora la atención estará puesta en las primeras decisiones que adopte el nuevo ministro y en la hoja de ruta que presentará para el sector justicia durante los próximos cuatro años.






