La Organización Mundial de la Salud ofreció un balance epidemiológico crítico sobre la evolución de la emergencia sanitaria declarada en el continente africano relacionada con el ébola.
El director general del organismo confirmó que las muertes sospechosas asociadas al brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo se elevaron a 131.
La velocidad de transmisión biológica del virus en las zonas fronterizas densamente pobladas ha encendido las alarmas de los comités científicos internacionales.
A pesar de la gravedad de la situación médica, la OMS transmitió un mensaje de optimismo al anunciar la disponibilidad de vacunas eficaces en un plazo de sesenta días.
Las farmacéuticas globales aceleran los procesos de manufactura y distribución logística para enviar los primeros lotes de dosis a las zonas de confinamiento sanitario.
Por su parte, las autoridades de salud de Sudán del Sur informaron que realizan exámenes de laboratorio adicionales para confirmar el primer caso sospechoso local.
El despliegue de las misiones médicas internacionales se ha visto dificultado por los persistentes problemas de orden público y seguridad en las provincias afectadas.
Los expertos insisten en que la detección temprana y el aislamiento estricto de los contactos estrechos constituyen las únicas herramientas para frenar la curva.
Los controles aduaneros en los aeropuertos regionales se han extremado con el apoyo técnico de agencias humanitarias de las Naciones Unidas especializadas.
La OMS solicitó formalmente a la comunidad de donantes internacionales la liberación de fondos de emergencia para financiar los costes de la operación hospitalaria.
Los científicos trabajan en la secuenciación genómica del virus para determinar si la cepa actual presenta mutaciones que alteren los patrones de letalidad médica.
El éxito de la contención biológica dependerá de la velocidad con la que se logre inmunizar a las poblaciones vulnerables de las áreas rurales fronterizas.






