El presidente Gustavo Petro, denunció la existencia de un presunto fraude electoral durante la primera vuelta de las elecciones presidenciales, al asegurar que se habrían presentado irregularidades relacionadas con la manipulación del censo electoral y del sistema de preconteo de votos. El mandatario afirmó que cuenta con evidencias que respaldan sus señalamientos y manifestó su disposición de entregarlas a las autoridades competentes para que sean analizadas dentro de los procedimientos legales correspondientes.
A través de declaraciones públicas, Petro explicó que decidió no reconocer los resultados preliminares difundidos por el sistema de preconteo debido a las dudas que, según él, existen sobre la integridad del software utilizado durante la jornada electoral. El jefe de Estado sostuvo que sus cuestionamientos se basan en información que considera contundente y reiteró que su trayectoria política y su compromiso con la democracia lo obligan a exponer cualquier situación que pueda afectar la transparencia del proceso.
El mandatario también señaló que, durante la preparación de las elecciones, se solicitó en repetidas ocasiones el acceso al código fuente del software encargado del preconteo. Según su versión, esa petición no fue atendida, pese a que considera que la revisión de dicho componente constituye una garantía fundamental para verificar la seguridad y confiabilidad de los sistemas informáticos empleados en los comicios.
En su pronunciamiento, Petro recordó además una decisión adoptada por el Consejo de Estado en 2018, en la que se advertía sobre posibles vulnerabilidades en plataformas tecnológicas utilizadas para procesos electorales. A juicio del mandatario, ese antecedente refuerza la necesidad de mantener estrictos controles sobre cualquier modificación realizada a los sistemas informáticos antes de una elección.
De acuerdo con los datos divulgados por el presidente, el software electoral habría sido modificado en dos oportunidades el 26 de mayo de 2026. La primera alteración, según indicó, se registró a la 1:21 de la tarde, mientras que una segunda modificación habría ocurrido a las 7:21 de la noche. Petro sostiene que estos cambios se efectuaron pocos días antes de la votación, cuando los sistemas debían permanecer estables y sin alteraciones.
La principal preocupación expuesta por el mandatario está relacionada con el censo electoral. Según los datos que presentó, el registro oficial de votantes habría pasado de 41.421.973 ciudadanos a 42.307.373 dentro del sistema de preconteo, lo que representa una diferencia de 885.409 registros adicionales respecto a las cifras inicialmente reportadas por las autoridades electorales.
Las observaciones también se extienden al número de puestos de votación. Petro aseguró que la División Política Electoral registraba oficialmente 13.742 puestos habilitados para la jornada electoral, mientras que en el sistema utilizado para el preconteo aparecían 14.438. La diferencia, según explicó, equivaldría a 696 puestos adicionales cuya inclusión deberá ser esclarecida por los organismos encargados de la vigilancia electoral.
De igual manera, el mandatario afirmó que existen inconsistencias relacionadas con la cantidad de mesas de votación. Mientras el número oficial era de 120.527 mesas instaladas en todo el país, el sistema cuestionado habría contabilizado 122.020, reflejando una diferencia de 1.493 mesas. Petro sostiene que estas variaciones deben ser examinadas detalladamente para determinar si tuvieron algún efecto sobre los resultados preliminares.
Otro de los puntos expuestos por el presidente se refiere al comportamiento de la votación en miles de mesas. Según los datos presentados, alrededor de 5.300 mesas habrían reportado más de 300 sufragios durante la jornada, e incluso algunas registraron cifras cercanas a los 700 votos. El mandatario considera que estos números requieren una verificación técnica rigurosa para establecer si corresponden a situaciones normales o si reflejan anomalías en el proceso de conteo.
Finalmente, Petro afirmó que en esas mesas se encontraría una parte importante de la diferencia registrada entre los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda durante el preconteo. El presidente insistió en que sus denuncias deberán ser evaluadas por las autoridades electorales y judiciales, mientras el país permanece atento a las investigaciones que puedan derivarse de estas acusaciones y a las decisiones que adopten los organismos encargados de garantizar la transparencia democrática.






