El presidente Gustavo Petro anunció que su retrato oficial pasará a integrar la galería de mandatarios de la Casa de Nariño, una vez concluya su periodo presidencial. Durante un acto realizado el 20 de julio, el jefe de Estado presentó la obra y aseguró que permanecerá en el Palacio Presidencial como parte de la colección de imágenes de quienes han ocupado la Presidencia de la República.
Sin embargo, el anuncio no se limitó a la incorporación de su retrato. Petro informó que también ordenó incluir en la galería presidencial el retrato de Juan José Nieto Gil y el de José María Melo, dos figuras históricas que, según afirmó, habían sido relegadas de la memoria institucional pese a haber ejercido la Presidencia de Colombia.
El mandatario explicó que la decisión busca ampliar la representación histórica de la Casa de Nariño y reconocer a gobernantes que, a su juicio, fueron invisibilizados por su origen étnico. Petro sostuvo que la historia oficial omitió durante décadas el papel desempeñado por un presidente afrodescendiente y otro de ascendencia indígena, por lo que consideró necesario incorporarlos al recorrido histórico del Palacio.
Juan José Nieto Gil nació en Cartagena en 1805 y desarrolló una destacada trayectoria como militar, periodista, escritor y dirigente político. En medio de la guerra civil que enfrentó a liberales y conservadores durante el siglo XIX, asumió la Presidencia de la Confederación Granadina en 1861 de manera provisional, convirtiéndose en el único presidente afrodescendiente que ha tenido Colombia.
Su mandato fue breve y estuvo condicionado por el conflicto armado que vivía el país. Durante muchos años, su paso por la Presidencia recibió escasa atención en los relatos oficiales de la historia nacional. Además de su actividad política, Nieto es reconocido por su aporte a la literatura colombiana como autor de Ingermina o la hija de Calamar, considerada una de las primeras novelas escritas en el país.
José María Melo, por su parte, nació en 1800 en Chaparral, en el actual departamento del Tolima. Desde muy joven se incorporó a las campañas de independencia bajo el mando de Simón Bolívar y participó en importantes combates, entre ellos la batalla de Ayacucho, decisiva para consolidar la emancipación de los territorios sudamericanos del dominio español.
Melo es considerado por numerosos historiadores como el único presidente colombiano de origen indígena, con ascendencia del pueblo pijao. Llegó al poder el 17 de abril de 1854 tras un golpe de Estado contra el presidente José María Obando y gobernó durante poco menos de ocho meses.
Su administración contó con el respaldo de sectores artesanales y de una parte del Ejército que rechazaban las políticas económicas impulsadas por las élites comerciales de la época. Por ese motivo, la historiografía suele identificar su gobierno como una experiencia política vinculada a la defensa de los intereses de los artesanos y de los sectores populares urbanos.
El gobierno de Melo terminó el 4 de diciembre de 1854, cuando una coalición integrada por liberales y conservadores recuperó el control del poder. Tras su derrota fue enviado al exilio y años después murió en México mientras participaba en nuevas campañas militares.
La decisión de incorporar el retrato de Nieto y y el de Melo se enmarca en la intención del presidente Petro de resignificar algunos símbolos de la historia republicana. Según explicó, la galería presidencial debe reflejar la diversidad étnica y política que ha caracterizado al país desde su independencia y reconocer a figuras que, en su opinión, fueron marginadas de la narrativa oficial.
El anuncio también coincidió con los últimos días de la administración Petro, que ha impulsado distintas iniciativas de memoria histórica durante el cuatrienio. En ese contexto, la inclusión de los tres retratos en la Casa de Nariño busca dejar un mensaje sobre la importancia del reconocimiento de la diversidad y de una interpretación más amplia de la historia política colombiana.






