La jornada electoral concluyó con manifestaciones en diferentes ciudades del país luego de conocerse el preconteo que daba como ganador de la segunda vuelta presidencial a Abelardo de la Espriella. Aunque buena parte de las concentraciones se desarrolló de manera pacífica, en Bogotá y Cali se registraron episodios de violencia que obligaron a la intervención de la Fuerza Pública.
En Bogotá, cientos de personas se congregaron inicialmente de forma pacífica en la Plaza de Bolívar para expresar su inconformidad con los resultados preliminares. Sin embargo, al caer la noche se presentaron bloqueos y enfrentamientos en el sur y suroccidente de la capital, especialmente en el Portal de las Américas, la avenida Ciudad de Cali con avenida Villavicencio y sectores de las localidades de Kennedy y Usme.
Los disturbios en la capital incluyeron la quema de llantas, bloqueos de vías y ataques contra infraestructura pública. Como consecuencia, TransMilenio suspendió la operación en varias estaciones, entre ellas Portal Américas, Banderas, Biblioteca Tintal, Mandalay, Museo Nacional, San Diego, Universidades y otras troncales, afectando la movilidad de cerca de 183.000 usuarios.
La Secretaría Distrital de Seguridad informó además sobre intentos de incendiar instalaciones de la Policía en las localidades de Usme y Kennedy. Las autoridades desplegaron unidades especializadas para controlar los desórdenes y restablecer el tránsito en los corredores afectados durante la madrugada del lunes.
En Cali también hubo concentraciones ciudadanas que comenzaron de forma pacífica en distintos puntos del centro de la ciudad. No obstante, durante la noche un grupo de encapuchados protagonizó actos vandálicos en el sector de Puerto Rellena, donde fueron destruidas cámaras de fotodetección, atacadas estaciones del sistema MIO, incendiadas motocicletas oficiales y afectados otros bienes públicos.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, condenó los hechos y anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos para identificar y judicializar a los responsables de los daños ocasionados en la capital vallecaucana. La administración departamental insistió en diferenciar las manifestaciones pacíficas de los actos de vandalismo registrados durante la noche.
Mientras los organismos de seguridad atendían los disturbios, circularon reportes sobre una persona fallecida durante las manifestaciones. Las autoridades indicaron que el caso era objeto de verificación e investigación para establecer las circunstancias del hecho y determinar si guardaba relación directa con los desórdenes registrados tras la jornada electoral.
Pese a los episodios de violencia registrados al cierre del día, la jornada de votación transcurrió con normalidad en la mayor parte del territorio nacional. La Registraduría Nacional y las misiones internacionales de observación destacaron que el proceso electoral se desarrolló con garantías y que el preconteo mantuvo una alta correspondencia con el posterior escrutinio.
Las autoridades nacionales reiteraron el llamado a respetar los resultados institucionales y a canalizar cualquier inconformidad por las vías legales previstas en el ordenamiento electoral. Al mismo tiempo, insistieron en que el derecho a la protesta debe ejercerse de manera pacífica, sin afectar los derechos de terceros ni poner en riesgo la infraestructura pública.






