El Pacto Histórico no asistirá a la posesión y anuncia resistencia política contra De la Espriella

Los integrantes de la bancada también anunciaron que renunciarán al pago correspondiente a un día de salario. Con esa decisión, buscan responder a las críticas que podrían surgir por no asistir a la posesión y remarcar que la ausencia no representaría una remuneración por una actividad institucional a la que decidieron no acudir - Foto: Pacto Histórico

Los integrantes de la bancada también anunciaron que renunciarán al pago correspondiente a un día de salario. Con esa decisión, buscan responder a las críticas que podrían surgir por no asistir a la posesión y remarcar que la ausencia no representaría una remuneración por una actividad institucional a la que decidieron no acudir - Foto: Pacto Histórico

La bancada del Pacto Histórico anunció que no asistirá a la ceremonia de posesión de Abelardo de la Espriella, prevista para el 7 de agosto de 2026 en Cali. La decisión fue presentada como una expresión de oposición política frente al presidente electo y a lo que sus integrantes consideran un cambio de rumbo en la orientación del Gobierno nacional.

El anuncio fue divulgado por el representante a la Cámara Alfredo Mondragón, quien cuestionó la legitimidad política del mandatario entrante y sostuvo que la bancada no participará en el acto de investidura. Según el congresista, la ausencia busca expresar el rechazo del Pacto Histórico a la agenda que anticipa el nuevo Gobierno.

Los integrantes de la bancada también anunciaron que renunciarán al pago correspondiente a un día de salario. Con esa decisión, buscan responder a las críticas que podrían surgir por no asistir a la posesión y remarcar que la ausencia no representaría una remuneración por una actividad institucional a la que decidieron no acudir.

La renuncia al salario tiene un componente político y simbólico. El Pacto Histórico pretende presentar la medida como una señal de coherencia con su decisión de no reconocer la ceremonia como un espacio de representación política, aunque la forma concreta en que se realizará el descuento o la devolución de los recursos deberá ajustarse a los procedimientos administrativos del Congreso.

La negativa a asistir se produce mientras el Pacto Histórico se prepara para regresar a la oposición después de cuatro años en el Gobierno. La colectividad ha planteado la creación de un “gabinete alternativo” o “en la sombra”, con vocerías especializadas que hagan seguimiento a las decisiones del Ejecutivo y formulen respuestas desde la oposición.

La estrategia también contempla acciones de movilización ciudadana. Iván Cepeda, excandidato presidencial y una de las principales figuras del Pacto Histórico, anunció que no asistiría a la posesión y que encabezaría un acto público en Barranquilla el mismo 7 de agosto, de manera paralela a la ceremonia presidencial.

Cepeda explicó que la actividad sería convocada por organizaciones sociales y ciudadanas y tendría como propósito responder a los planteamientos que De la Espriella presente al iniciar su mandato. El senador calificó el encuentro como una expresión de “desobediencia civil”, aunque insistió en que se desarrollaría de manera pacífica y no violenta.

La participación de sectores del Pacto Histórico en la convocatoria de Barranquilla conecta la oposición institucional con la movilización social. Mientras los congresistas proyectan ejercer control político desde el Legislativo, las concentraciones buscan trasladar el debate a las calles y mantener activas las bases sociales que respaldaron al Gobierno de Gustavo Petro.

La elección de Barranquilla también tiene un fuerte valor político, debido a que la ciudad es el lugar de origen de De la Espriella. La realización de un acto opositor el mismo día de su posesión busca convertirse en una demostración pública de que el nuevo Gobierno enfrentará resistencia desde el inicio de su mandato.

La ausencia de la bancada en Cali, la renuncia a un día de salario y la convocatoria de un acto de desobediencia civil en Barranquilla muestran una estrategia de oposición que combina acciones parlamentarias, gestos simbólicos y movilización ciudadana. El alcance de esta apuesta dependerá de la capacidad del Pacto Histórico para mantener cohesionadas sus fuerzas y convertir la protesta pacífica en una plataforma sostenida de control político al nuevo Gobierno.

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