Alcohol y drogas aparecen como factores de riesgo en violencias contra las mujeres en Bogotá

El estudio sobre feminicidio también encontró que el feminicidio íntimo fue la modalidad más recurrente en Bogotá durante 2023 y 2024. Dentro de los perfiles de los presuntos agresores asociados con estos casos, el 15 % registraba consumo de alcohol o sustancias psicoactivas - Foto: Archivo/Ronald Cano

El estudio sobre feminicidio también encontró que el feminicidio íntimo fue la modalidad más recurrente en Bogotá durante 2023 y 2024. Dentro de los perfiles de los presuntos agresores asociados con estos casos, el 15 % registraba consumo de alcohol o sustancias psicoactivas - Foto: Archivo/Ronald Cano

El consumo de alcohol y sustancias psicoactivas aparece como un factor asociado a situaciones de violencia contra las mujeres y puede favorecer el escalamiento de las agresiones, según dos investigaciones del Observatorio de Mujeres y Equidad de Género (OMEG) de Bogotá.

Uno de los principales hallazgos está en el estudio Violencias interrelacionadas. Una caracterización del vínculo entre las violencias basadas en género y las violencias hacia los animales en Bogotá, elaborado por la Secretaría Distrital de la Mujer y el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA).

La investigación identificó 28 agravantes en las situaciones analizadas. El más frecuente fue precisamente el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas por parte del agresor, una condición que estuvo presente en el 29,4 % de los casos estudiados.

La relación entre consumo y escalamiento de las violencias también aparece en el informe Vidas que importan, datos que cuentan: comprensión del feminicidio en Bogotá. El estudio analiza cómo distintas agresiones, conflictos y conductas de control pueden acumularse hasta convertirse en violencia feminicida.

En los casos incluidos en ese continuo de violencias, el 22 % de los presuntos agresores consumía reiteradamente alcohol o sustancias psicoactivas. El dato identifica la presencia recurrente de este factor en una parte de los casos analizados, aunque el informe no lo establece como causa única de las agresiones.

El estudio sobre feminicidio también encontró que el feminicidio íntimo fue la modalidad más recurrente en Bogotá durante 2023 y 2024. Dentro de los perfiles de los presuntos agresores asociados con estos casos, el 15 % registraba consumo de alcohol o sustancias psicoactivas.

La investigación examinó además 43 homicidios con indicios de feminicidio, algunos de los cuales presentaban diferencias frente a los casos tipificados por la Fiscalía General de la Nación. Entre los 26 casos que contaban con información disponible, equivalentes al 60 % de la muestra, el 9 % correspondía a presuntos agresores consumidores de alcohol o sustancias psicoactivas.

Los resultados, sin embargo, no plantean que el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas sea la causa de las violencias contra las mujeres. Los estudios sitúan el origen de estas conductas en relaciones desiguales de poder y en patrones machistas orientados a ejercer control sobre las decisiones, los cuerpos y las vidas de las mujeres.

La identificación del consumo como factor agravante puede contribuir, de acuerdo con los hallazgos, a reconocer situaciones de mayor riesgo y fortalecer las acciones de prevención y las respuestas institucionales. El seguimiento de estas señales puede ser relevante para intervenir antes de que las agresiones escalen hacia formas más graves de violencia.

Los estudios también reiteran que el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas no justifica una agresión ni reduce la responsabilidad de quien la comete. Identificar su presencia permite reconocer condiciones asociadas con la escalada de las violencias y fortalecer las medidas dirigidas a proteger la vida y la integridad de las mujeres.

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