La jornada de movilización campesina reunió a miles de personas en Bogotá y otras ciudades del país. Los organizadores insistieron en que la Jurisdicción Agraria es necesaria para resolver conflictos históricos sobre tierras.
Las marchas comenzaron desde horas de la mañana y avanzaron hacia plazas principales. En varias regiones hubo bloqueos parciales y plantones frente a sedes institucionales.
Los líderes sociales afirmaron que el campesinado continúa enfrentando dificultades para acceder a la tierra. También señalaron que la reforma rural sigue siendo una deuda del Estado.
El Gobierno expresó respaldo al derecho a la protesta pacífica. Funcionarios indicaron que continuarán los diálogos con organizaciones agrarias y colectivos rurales.
En Bogotá, las concentraciones se dirigieron hacia la Plaza de Bolívar y el Palacio de Justicia. Los participantes llevaron pancartas y consignas relacionadas con la reforma agraria.
Algunos gremios productivos pidieron que las protestas no afectaran el transporte de alimentos. Varias rutas nacionales registraron congestiones durante la jornada.
Las organizaciones convocantes aseguraron que la movilización fue pacífica en la mayoría de regiones. Sin embargo, se reportaron tensiones aisladas con la fuerza pública.
Expertos en temas rurales recordaron que la Jurisdicción Agraria busca resolver conflictos territoriales históricos. También permitiría procesos judiciales especializados en asuntos del campo.
Sectores políticos de oposición criticaron algunos bloqueos viales registrados durante el día. Consideraron que las manifestaciones afectaron la movilidad y el comercio.
Los dirigentes campesinos defendieron las movilizaciones como un mecanismo legítimo de presión social. Indicaron que seguirán impulsando la agenda de transformación rural.
Analistas señalaron que la protesta reflejó el peso político del campesinado en el escenario nacional. También evidenció el debate sobre la distribución de tierras en Colombia.
Al cierre de la tarde, las autoridades mantenían monitoreo permanente de las movilizaciones. La mayoría de las marchas concluyó sin alteraciones graves del orden público.






