La guerrilla del ELN confirmó un cese al fuego unilateral de varios días con motivo de las elecciones presidenciales. El anuncio se produjo en medio de un clima de tensión política. Las disidencias del Estado Mayor Central también anunciaron medidas similares. Ambas organizaciones señalaron que buscan facilitar el proceso democrático.
El Gobierno recibió la noticia con cautela y pidió garantías reales para las comunidades. Sectores de seguridad insistieron en que se mantendrán los operativos militares. Analistas consideraron que el anuncio tiene impacto político y simbólico. También señalaron que podría influir en la percepción internacional sobre el conflicto colombiano.
En algunas regiones afectadas por la violencia, líderes sociales manifestaron esperanza frente a una disminución temporal de enfrentamientos. Sin embargo, persiste la desconfianza. La campaña presidencial continúa marcada por denuncias sobre amenazas y presiones armadas. Varios candidatos pidieron mayor protección estatal.
El ELN aseguró que la tregua se extenderá desde finales de mayo hasta comienzos de junio. El grupo indicó que evitará operaciones ofensivas. Las Fuerzas Militares afirmaron que continuarán monitoreando los movimientos armados. También recordaron que la población civil debe mantenerse alerta.
Expertos en paz afirmaron que el anuncio puede abrir espacios para nuevas conversaciones. No obstante, consideran que todavía existen profundas diferencias. Las elecciones presidenciales de 2026 se desarrollan en un contexto de polarización política. La seguridad se ha convertido en uno de los principales temas de campaña.
Organismos internacionales han pedido garantías para la participación democrática. También han reiterado llamados a proteger líderes sociales y comunidades rurales.
La expectativa nacional se concentra ahora en la forma en que se desarrollará la jornada electoral. Las autoridades buscan evitar alteraciones del orden público.






