Coca-Cola se aparta de una cámara de la ANDI en medio de las tensiones entre el Gobierno y Bruce Mac Master

La carta establece además que Coca-Cola Bebidas de Colombia e INDEGA se encuentran al día en sus obligaciones con la ANDI y solicitan que se confirme la recepción de la comunicación y se expida la constancia correspondiente al retiro - Foto: Coca Cola Femsa

La carta establece además que Coca-Cola Bebidas de Colombia e INDEGA se encuentran al día en sus obligaciones con la ANDI y solicitan que se confirme la recepción de la comunicación y se expida la constancia correspondiente al retiro - Foto: Coca Cola Femsa

Coca-Cola Bebidas de Colombia e Industria Nacional de Gaseosas (INDEGA) notificaron el 22 de septiembre su decisión de retirarse voluntariamente de la Cámara de la Industria de Bebidas de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), una determinación que introduce un nuevo elemento en el escenario de tensión que rodea al gremio empresarial y al Gobierno de Abelardo De la Espriella.

La precisión es importante: las dos compañías no anunciaron su salida de la ANDI. La comunicación dirigida a Bruce Mac Master señala expresamente que el retiro se limita a la Cámara de la Industria de Bebidas y que ambas empresas continuarán como afiliadas de la asociación empresarial.

La carta establece además que Coca-Cola Bebidas de Colombia e INDEGA se encuentran al día en sus obligaciones con la ANDI y solicitan que se confirme la recepción de la comunicación y se expida la constancia correspondiente al retiro.

La decisión ocurre apenas dos semanas después de que Mac Master fuera ratificado al frente de la ANDI para continuar en el cargo, en un momento en que su permanencia había estado acompañada de versiones sobre presiones externas para evitar su continuidad.

La ANDI, por su parte, ha mantenido públicamente a Mac Master como su presidente y continúa desarrollando actividades con empresas afiliadas y otros sectores productivos. En septiembre, la organización también ha mostrado su participación en espacios relacionados con inversión, energía, industria y recuperación de las zonas afectadas por el terremoto.

El retiro de Coca-Cola tampoco significa que la compañía haya abandonado todos los espacios de representación empresarial asociados con la ANDI. Reportes publicados después de conocerse la carta señalan que la empresa mantiene participación en otras instancias gremiales, incluidas seccionales y mesas relacionadas con logística y distribución.

La Cámara de la Industria de Bebidas es una instancia sectorial que reúne a productores, embotelladores y comercializadores de bebidas y que tiene entre sus funciones la representación de intereses del sector y la gestión de asuntos gremiales.

Por eso, el alcance formal de la decisión es más reducido que una ruptura con la ANDI. Coca-Cola abandona un espacio específico de representación sectorial, pero conserva su vínculo institucional con el principal gremio empresarial del país.

La carta conocida no explica las razones que llevaron a las dos sociedades a adoptar la decisión. No menciona al Gobierno, a Mac Master ni una diferencia concreta con la ANDI como causa del retiro. Esa ausencia obliga a separar el hecho empresarial de las interpretaciones que han surgido alrededor de él.

El contexto, sin embargo, es difícil de ignorar. Desde el 21 de septiembre circulan reportes sobre una supuesta instrucción informal del Gobierno para que sus ministros no se reúnan con Mac Master. La Silla Vacía afirmó posteriormente haber verificado que el veto existe, aunque precisó que no se trata de una orden directa del presidente ni de una instrucción que haya llegado formalmente a los viceministros.

La versión comenzó a circular después de que la periodista Vicky Dávila afirmara que fuentes del Gobierno le habían confirmado que ningún ministro podía reunirse con Mac Master y que se evaluaba ampliar la medida a integrantes de la junta de la ANDI.

Hasta ahora, el elemento que falta es un documento público que formalice esa restricción. Por eso, el episodio puede describirse como un veto o restricción informal reportada por medios, pero no como una decisión administrativa contenida en un decreto o resolución conocida públicamente.

La disputa adquiere relevancia porque la ANDI es uno de los principales canales de interlocución entre el sector empresarial y el Estado. Sus cámaras y comités reúnen empresas de sectores específicos para discutir regulación, competitividad, inversión y políticas públicas.

En el caso de la Cámara de Bebidas, Coca-Cola había compartido ese espacio con compañías como Bavaria, Postobón, PepsiCo, Red Bull y Monster, entre otras. La propia ANDI documentó años atrás la participación de esas empresas en iniciativas de autorregulación de la industria.

La salida de Coca-Cola modifica, por tanto, la composición de esa cámara, aunque no permite concluir que exista un proceso de desbandada dentro de la ANDI. Hasta ahora no aparece una sucesión pública de empresas que hayan anunciado retiros similares después de la ratificación de Mac Master.

El caso de Coca-Cola sí coincide temporalmente con otro episodio que había puesto bajo discusión la autonomía de los gremios empresariales. A finales de agosto, Carolina Soto declinó asumir la presidencia ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), menos de 24 horas después de aceptar el cargo.

Soto explicó que tomó la decisión ante la oposición que había generado su nombramiento y llamó la atención sobre la importancia de la independencia de las decisiones del sector privado y del respeto del Gobierno a esas decisiones.

Medios de comunicación atribuyeron esa controversia a presiones provenientes del Gobierno de De la Espriella. La situación terminó obligando a la CCI a replantear el proceso para escoger a su presidente ejecutivo.

Los dos episodios no son equivalentes. En la CCI se produjo la renuncia de una persona escogida para dirigir el gremio, mientras que en la ANDI se trata del retiro de dos compañías de una cámara sectorial. Tampoco existe, por ahora, una prueba documental que establezca que ambos hechos respondan a una misma decisión gubernamental.

La coincidencia temporal sí ha alimentado una discusión más amplia sobre la autonomía de las organizaciones empresariales frente al Ejecutivo. La Silla Vacía reportó que algunos empresarios interpretan la controversia alrededor de Mac Master como parte de un conflicto más amplio por la independencia de los gremios.

En paralelo, Mac Master ha mantenido una agenda pública en la que la ANDI continúa planteando posiciones sobre asuntos económicos y regulatorios. A comienzos de septiembre, por ejemplo, participó en un foro sobre hidrógeno y gases renovables en el que destacó la necesidad de generar condiciones de confianza para dinamizar la inversión.

La relación entre la ANDI y el Gobierno también ha tenido puntos de fricción en asuntos concretos de política económica. Mac Master ha expresado reparos sobre el cálculo de recursos para sectores como salud y sobre distintos componentes del Presupuesto General de la Nación para 2027, posiciones que han aumentado la visibilidad de sus diferencias con el Ejecutivo.

En ese escenario, la decisión de Coca-Cola plantea una pregunta que todavía no tiene respuesta pública: si se trata simplemente de una reorganización de su participación gremial o si responde a una modificación más amplia en la manera en que algunas compañías prefieren relacionarse con las organizaciones empresariales y con el Gobierno.

La propia empresa ofrece, por ahora, una respuesta limitada: su retiro es exclusivamente de la Cámara de la Industria de Bebidas y no implica su desafiliación de la ANDI. Cualquier conexión directa entre la decisión y las tensiones alrededor de Mac Master requeriría una explicación adicional de Coca-Cola o evidencia independiente que permita establecerla.

Lo que sí queda documentado es una secuencia de hechos: la controversia alrededor de la autonomía gremial en el caso de la CCI, la ratificación de Mac Master al frente de la ANDI, los reportes sobre una restricción informal de la interlocución gubernamental con él y, días después, la salida de Coca-Cola e INDEGA de una de las cámaras sectoriales del gremio.

Por ahora, esa secuencia describe un contexto de tensión, pero no prueba una ruptura empresarial con la ANDI ni demuestra que el Gobierno haya provocado la decisión de Coca-Cola. El siguiente elemento que permitiría determinar si se trata de un caso aislado será comprobar si otras empresas adoptan decisiones similares o si Coca-Cola amplía posteriormente su retiro a la afiliación general al gremio.

Etiquetado: