Egipto roza la gloria pero Bélgica rescata el empate con impacto inmediato de Lukaku

La imponente presencia física de Lukaku forzó el retroceso desesperado de los zagueros y el defensor Mohamed Hany terminó empujando el esférico de forma infortunada dentro de su propia portería. El autogol decretó el definitivo 1-1 en la pizarra, en una jugada que requirió confirmación telemática rápida por parte del VAR - Foto: Federación Belga de Fútbol

El arranque del Grupo G de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ regaló un enfrentamiento táctico de altísimo voltaje e implicaciones históricas sobre el césped del Seattle Stadium (Lumen Field) en el estado de Washington, Estados Unidos. Ante una notable asistencia de aficionados que desafiaron el sofocante calor veraniego de la costa del Pacífico, la selección de Bélgica salvó los papeles en su estreno al firmar un reñido empate 1-1 frente a su similar de Egipto. El cotejo, disputado el lunes 15 de junio de 2026, dejó sensaciones encontradas en ambos banquillos, con un cuadro africano que acarició la hazaña y unos Diablos Rojos obligados a apelar a su vieja guardia.

El estratega de los Faraones, Hossam Hassan, sorprendió por completo el andamiaje defensivo de los europeos al ordenar un rol inédito para su máxima estrella planetaria. Mohamed Salah abandonó las calzadas habituales del extremo derecho para actuar como un volante creativo número diez retrasado, arrastrando marcas y habilitando líneas de pase al vacío. La audaz propuesta de la escuadra africana desconectó los circuitos de Kevin De Bruyne y Youri Tielemans, permitiendo que Egipto controlara la geografía del campo en una primera mitad sumamente inteligente y disciplinada.

La recompensa a la supremacía marroquí y el planteamiento táctico de Hassan se materializó de forma espectacular a la altura del minuto 19 del compromiso reglamentario. Mohamed Salah frotó la lámpara en tres cuartos de cancha y filtró un servicio preciso hacia el mediocampista del Al Ahly, Emam Ashour. Con un control impecable en laderas del área penal, Ashour sacó provecho del espacio cedido por los centrales belgas y desenfundó un remate fulminante de pierna derecha que pasó entre las piernas de Thomas Meunier para batir la estirada del guardameta Thibaut Courtois, decretando el 1-0.

El gol en contra desató los ruidos colectivos en el banquillo belga y obligó a una pausa de hidratación técnica que Julian Nagelsmann o los peritos hubieran firmado. El combinado de los Diablos Rojos intentó reaccionar volcando sus fletes ofensivos por intermedio de Leandro Trossard y Jérémy Doku, pero se estrelló repetidamente contra un ordenado bloque bajo caribeño. La notable firmeza del joven portero egipcio Mostafa Shobeir en el juego aéreo y los oportunos cierres de Yasser Ibrahim garantizaron que Egipto se marchara a los camerinos con una inédita ventaja parcial.

El rumbo de la contienda dio un vuelco drástico en el complemento cuando el seleccionador de Bélgica movió sus piezas e introdujo potencia física a la calzada del área chica. Al minuto 65 de tiempo corrido, el atacante del Napoli, Romelu Lukaku, ingresó al terreno de juego en sustitución de Charles De Ketelaere con la firme misión de rescatar la caja presupuestal de puntos. El impacto del histórico goleador europeo fue instantáneo y demoledor, destrabando el cerrojo africano antes de que se cumpliera el primer minuto de su ingreso al campo de Seattle.

Exactamente veintidós segundos después de haber pisado el césped artificial canadiense estadounidense, Lukaku aprovechó una magnífica proyección de Thomas Meunier por la banda derecha. Meunier despachó un centro envenenado y rasante con destino al ariete belga; la imponente presencia física de Lukaku forzó el retroceso desesperado de los zagueros y el defensor Mohamed Hany terminó empujando el esférico de forma infortunada dentro de su propia portería. El autogol decretó el definitivo 1-1 en la pizarra, en una jugada que requirió confirmación telemática rápida por parte del VAR.

Esta vibrante paridad en el debut sembró impresionantes marcas estadísticas en las bitácoras oficiales de la FIFA. Al registrar el pase gol para la anotación de Ashour, el delantero del Liverpool Mohamed Salah se convirtió oficialmente en el primer futbolista africano de toda la historia en registrar una participación directa de gol en un Mundial el mismo día de su cumpleaños, celebrando sus 34 años de vida en la cancha. Por otra parte, Egipto mejoró sus estadísticas al registrar el periodo más largo liderando un duelo mundialista, superando su vieja marca de 29 minutos.

Los desafiantes cronogramas de competencia del Grupo G obligarán a ambos combinados a reestructurar sus fletes logísticos con miras a la decisiva segunda jornada de la fase de grupos. El seleccionado de Bélgica viajará hacia el sur del territorio de California para medir fuerzas en un compromiso de altísimo voltaje técnico frente a Irán el próximo domingo 21 de junio de 2026 sobre el césped del Los Angeles Stadium en Inglewood. Ese mismo domingo, un urgido conjunto de Egipto se desplazará hacia el norte para chocar contra Nueva Zelanda en las instalaciones del BC Place en Vancouver, Canadá.

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