Elsa Riveros: la voz que abrió camino al rock colombiano y vuelve a Rock al Parque

Su presencia tiene un significado particular dentro de la celebración de los 30 años del festival. Rock al Parque no solo reúne a bandas contemporáneas y grandes nombres internacionales: esta edición también busca reconstruir la memoria de quienes ayudaron a formar la escena que hizo posible que el rock colombiano llegara a convertirse en un fenómeno cultural - Foto: Elsa Riveros Music

Su presencia tiene un significado particular dentro de la celebración de los 30 años del festival. Rock al Parque no solo reúne a bandas contemporáneas y grandes nombres internacionales: esta edición también busca reconstruir la memoria de quienes ayudaron a formar la escena que hizo posible que el rock colombiano llegara a convertirse en un fenómeno cultural - Foto: Elsa Riveros Music

Hay voces que pertenecen a una canción y otras que terminan perteneciendo a una época. La de Elsa Riveros está asociada a una de las etapas fundamentales del rock colombiano: aquella en la que Pasaporte llevó canciones como “Ígor y Penélope”, “Desertores” y “Castillos en el aire” a las emisoras y escenarios del país.

Casi cuatro décadas después de aquellos primeros años, Riveros regresará a un escenario masivo del rock colombiano. Será parte de la edición número 30 de Rock al Parque, donde se presentará el domingo 11 de octubre, de 3:25 a 4:05 de la tarde, en la Tarima ECO.

Su presencia tiene un significado particular dentro de la celebración de los 30 años del festival. Rock al Parque no solo reúne a bandas contemporáneas y grandes nombres internacionales: esta edición también busca reconstruir la memoria de quienes ayudaron a formar la escena que hizo posible que el rock colombiano llegara a convertirse en un fenómeno cultural.

Riveros representa precisamente una de esas historias. Su recorrido comenzó antes de que Rock al Parque existiera y cuando el rock en español todavía buscaba consolidar un espacio propio en Colombia. A finales de los años ochenta se convirtió en la vocalista de Pasaporte, una agrupación bogotana vinculada al auge del rock en español.

Su llegada a Pasaporte, sin embargo, no estaba planeada. Riveros contó que originalmente cantaba con unas amigas del colegio y que fue invitada a reemplazar al vocalista de una banda que no podía presentarse en un festival. Ese concierto terminó siendo el punto de partida de su historia con Pasaporte.

El escenario de aquella primera presentación fue la Media Torta de Bogotá, en uno de los primeros conciertos que reunieron a diferentes agrupaciones de rock nacional. Riveros recuerda que recibió la llamada pocos días antes, comenzó a ensayar inmediatamente y terminó ocupando un lugar que cambiaría su vida musical.

Con Pasaporte llegaron los discos, las giras y la exposición nacional. La banda grabó dos álbumes durante su primera etapa y consiguió posicionar canciones como “Ígor y Penélope”, “Desertores” y “Castillos en el aire”. El grupo se convirtió así en uno de los nombres vinculados al primer gran momento del rock en español colombiano.

“Ígor y Penélope” ocupa un lugar especial en esa historia. La canción no solo se convirtió en uno de los mayores éxitos de Pasaporte: también tuvo un videoclip dirigido por Simón Brand, quien posteriormente desarrollaría una extensa carrera como director de cine, televisión y publicidad.

Pero la trayectoria de Riveros no se limitó a Pasaporte. En 1992 participó junto a Andrés Cepeda y Poligamia en “Desvanecer”, una canción que se convirtió en uno de los referentes de aquella generación y que permitió que su voz llegara también a un público que quizá no había seguido directamente a Pasaporte.

La colaboración con músicos de otros países también hizo parte de ese momento. El segundo álbum de Pasaporte fue producido por Cachorro López, quien posteriormente trabajaría con artistas como Julieta Venegas, Caifanes y Andrés Calamaro. Esa conexión terminó incluso en una colaboración entre Riveros y Calamaro en “Lejos de aquí”.

Aquellos años fueron importantes también porque mostraron que una carrera musical podía ser una profesión y no solamente una actividad paralela. Riveros ha explicado que, en aquella época, muchos músicos colombianos tenían otros trabajos durante el día y tocaban por las noches. Pasaporte fue, en su percepción, una de las agrupaciones que consiguió vivir de manera más directa del rock y el pop.

El crecimiento de la escena coincidió además con un momento particularmente difícil para Colombia. El auge de la violencia asociada al narcotráfico y las amenazas de bomba en eventos multitudinarios afectaron la organización de conciertos. Riveros ha relacionado ese contexto con las dificultades que terminaron afectando la continuidad de Pasaporte.

La desaparición del grupo no significó, sin embargo, el final de su relación con la música. Riveros continuó cantando y desarrolló posteriormente una carrera como solista. En su propia página presenta Vivir por ti como uno de sus trabajos discográficos y mantiene una trayectoria vinculada también a las artes plásticas.

Durante años, su nombre permaneció ligado a la memoria de aquella generación. En entrevistas posteriores ha hablado de Pasaporte, de sus canciones y de lo que significó hacer rock en una época en la que las mujeres todavía tenían una presencia mucho menor en los escenarios y en las bandas del país.

Por eso su regreso a Rock al Parque tiene también una dimensión generacional. No se trata únicamente de recuperar canciones conocidas por quienes vivieron el auge del rock en español de los ochenta, sino de poner nuevamente en escena a una artista cuya voz forma parte de la historia de la música popular colombiana.

Esa dimensión coincide con una de las características del cartel de 2026. El festival señala que 21 de sus 64 agrupaciones confirmadas cuentan con participación de mujeres, entre ellas Mon Laferte, Burning Witches, Las Fokin Biches, Iseo & Dodosound, Niña Lobo, Laura Pérez, Lika Nova, Brina Quoya, V for Volume y la propia Elsa Riveros.

Riveros representa, en ese conjunto, una generación diferente. Mientras varias de las artistas que llegarán este año pertenecen a escenas surgidas durante el siglo XXI, ella llega con una historia que comenzó mucho antes de que el festival celebrara su primera edición en 1995.

La coincidencia permite mirar tres décadas de Rock al Parque desde otra perspectiva. El festival puede ser entendido no solamente como una sucesión de conciertos, sino como un espacio en el que distintas generaciones de músicos se encuentran. Riveros pertenece a la generación que ayudó a construir el rock en español colombiano; las nuevas bandas llegan a ocupar un escenario que aquella escena ayudó a hacer posible.

En agosto, Riveros habló precisamente de este regreso en una entrevista con El Zoológico Podcast, donde contó el proceso que la llevó a Rock al Parque, incluido el casting y la audición que precedieron su selección. La artista describió la participación como una oportunidad para regresar a un gran escenario del rock colombiano y celebrar los 30 años del festival.

El domingo 11 de octubre, cuando Elsa Riveros suba a la Tarima ECO, no será simplemente otra presentación del cartel. Será el regreso de una voz que atravesó una de las primeras etapas del rock colombiano, que quedó asociada a canciones que todavía forman parte de la memoria musical del país y que ahora vuelve a encontrarse con varias generaciones de público en el mismo festival que, durante tres décadas, se ha encargado de mantener viva esa historia.

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