El arranque del Grupo I de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ deparó un enfrentamiento repleto de goles, transiciones punzantes e implicaciones históricas sobre el césped del Boston Stadium (Gillette Stadium) en Foxborough, Massachusetts. Ante una imponente marea de aficionados que colmaron las tribunas con un ambiente festivo, la selección nacional de Noruega firmó un estreno arrollador al imponerse por 4-1 sobre su similar de Irak. El cotejo, disputado el martes 16 de junio de 2026, sirvió para certificar el regreso triunfal de la escuadra vikinga a la máxima fiesta del fútbol global tras casi tres décadas de dolorosas ausencias.
La maquinaria ofensiva dirigida por Ståle Solbakken impuso condiciones muy temprano gracias a la lucidez colectiva y la jerarquía de su principal estrella planetaria. Transcurría el minuto 29 de la primera mitad cuando una elaborada secuencia que involucró un circuito de catorce pases finalizó en los pies del lateral David Møller Wolfe por el costado izquierdo. Møller Wolfe despachó un centro rasante y milimétrico hacia el segundo poste, zona donde Erling Haaland irrumpió con potencia para deslizarse por el césped y empujar el esférico con el talón, decretando el 1-0 parcial.
Los Leones de Mesopotamia, que hacían su regreso a un torneo ecuménico tras una larguísima espera de cuarenta años, no se amilanaron ante el rigor físico europeo y respondieron con prestancia en los carriles de ataque. Al minuto 39 de juego, el volante Amir Al-Ammari frotó la lámpara en tres cuartos de cancha y sacó un centro flotado exquisito hacia el corazón del área penal. El veterano artillero Aymen Hussein leyó perfectamente la trayectoria, le ganó la posición a los centrales y conectó un testarazo implacable hacia el palo izquierdo, venciendo la estirada de Ørjan Nyland para el transitorio 1-1.
Cuando el conjunto asiático lucía mejor acomodado sobre el terreno y manejaba los hilos de la contienda, una infortunada desatención defensiva sepultó sus aspiraciones justo antes de marcharse al descanso. Al minuto 43 de juego, el zaguero Zaid Tahseen ensayó un pase hacia atrás defectuoso buscando a su guardameta Jalal Hassan. El astuto Erling Haaland olió la debilidad, picó en velocidad para anticipar la salida del portero y, tras un rebote en su propia espinilla, mandó el balón al fondo de las redes para firmar su doblete particular y colocar el 2-1.
El ímpetu del combinado iraquí se diluyó por completo en el periodo complementario ante el refresco de piezas ordenado por Solbakken y la innegable ventaja física de los europeos en el juego aéreo. Cuando se jugaba el minuto 76 de tiempo corrido, apenas tres minutos y medio después de haber ingresado desde el banco de suplentes, el defensor Leo Østigård sacó provecho de un tiro de esquina quirúrgico cobrado por el capitán Martin Ødegaard. Østigård se elevó sin resistencia en el área chica y conectó un frentazo seco que sentenció el 3-1 en la pizarra de Boston.
La implacable goleada vikinga se terminó de estructurar en las postrimerías del tiempo de descuento en medio de una jugada sumamente accidentada en la calzada de las dieciocho yardas. En el minuto 90+6, tras un tiro libre corto ejecutado por Noruega, Erling Haaland bajó la pelota con la cabeza habilitando la llegada de Kristian Thorstvedt. En su intento desesperado por despejar el peligro en el primer poste, el delantero iraquí Aymen Hussein terminó empujando de forma infortunada el esférico dentro de su propia portería, decretando el definitivo 4-1 dictaminado por los jueces.
Este arrollador estreno sembró hitos verdaderamente memorables en las bitácoras estadísticas oficiales de la FIFA. El triunfo representó la primera victoria de Noruega en una Copa del Mundo desde que vencieron 2-1 a Brasil en Francia 1998, rompiendo una sequía de 28 años. Asimismo, con su espectacular doblete en su estreno absoluto, Erling Haaland elevó su registro histórico personal a 57 goles internacionales con la camiseta de su país. Por contraparte, Aymen Hussein grabó su nombre en los anales como el segundo futbolista iraquí de toda la historia en festejar un gol en fases finales.
Los exigentes cronogramas de competencia del certamen obligarán a ambas escuadras a modificar de forma inmediata sus esquemas y fletes logísticos con miras a la decisiva segunda jornada de la fase de grupos. El seleccionado de Noruega disputará un choque de altísimo voltaje técnico frente a Francia el próximo lunes 22 de junio de 2026, buscando certificar su boleto a los dieciseisavos de final sobre el césped artificial del Toronto Stadium en Canadá. Ese mismo lunes, el urgido conjunto de Irak buscará la supervivencia enfrentando a Senegal en las instalaciones del Boston Stadium en Foxborough.






