La muerte de Donovan Balanta tras un procedimiento policial en Cazucá deja versiones enfrentadas

Balanta era padre de dos hijos y, según sus familiares, trabajaba en una empresa farmacéutica. También cursaba estudios de criminalística y era reconocido en su entorno por su participación en actividades deportivas para niños y jóvenes del sector - Foto: Redes Sociales

Balanta era padre de dos hijos y, según sus familiares, trabajaba en una empresa farmacéutica. También cursaba estudios de criminalística y era reconocido en su entorno por su participación en actividades deportivas para niños y jóvenes del sector - Foto: Redes Sociales

Donovan Balanta Paz, de 34 años, murió el domingo 20 de septiembre después de un procedimiento policial ocurrido en el sector de Caracolí, en los límites entre Ciudad Bolívar y Soacha. Su fallecimiento abrió una investigación disciplinaria y dejó enfrentadas la versión de la Policía y la de sus familiares.

La Policía Metropolitana de Soacha informó que sus uniformados acudieron al sector para atender una riña. Durante la intervención utilizaron un dispositivo de inmovilización eléctrica tipo Taser y posteriormente dos ciudadanos, entre ellos Balanta, fueron trasladados a la Estación de Policía Cazucá.

Según la institución, Balanta presentó una afectación repentina de salud después de ingresar a la estación y perdió el conocimiento. Los uniformados activaron los protocolos de atención y dispusieron su traslado al Hospital Cardiovascular Luis Carlos Galán de Soacha, donde posteriormente se confirmó su muerte.

La Policía señaló que la causa del fallecimiento todavía está por establecerse. La Inspección General abrió una indagación disciplinaria para determinar las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las que ocurrió el procedimiento.

La versión de la familia es diferente desde el comienzo del operativo. Ana Tovar Paz, hermana de Donovan, aseguró que él no participaba en la riña que había provocado la presencia policial y que salió corriendo cuando observó que los uniformados se dirigían hacia él.

Los familiares sostienen que Balanta había tomado o lanzado una botella antes de retirarse del lugar. De acuerdo con su relato, los policías lo persiguieron y finalmente lo redujeron en medio de un procedimiento en el que participaron varios uniformados.

La familia afirma que, una vez en el suelo, Balanta fue golpeado y esposado. También sostiene que recibió varias descargas eléctricas y que al menos algunas de ellas se produjeron cuando ya se encontraba reducido. Estas afirmaciones hacen parte de las denuncias que deberán ser verificadas por las investigaciones.

Videos obtenidos durante el procedimiento, según los familiares y reportes periodísticos, muestran la intervención de varios policías contra Balanta. Las grabaciones podrían convertirse en uno de los elementos relevantes para establecer la secuencia de los hechos y determinar qué ocurrió antes y después de que fuera inmovilizado.

Uno de los puntos centrales de la investigación será establecer cuántas veces fue utilizado el Taser, en qué momentos ocurrió cada descarga y cuál era la condición de Balanta cuando se empleó el dispositivo. La Policía ha confirmado su utilización, pero no ha establecido públicamente que las descargas hayan provocado la muerte.

Por el momento se desconoce que el Taser o los golpes denunciados por la familia hayan sido la causa del fallecimiento. Esa relación tendrá que ser determinada mediante los procedimientos médico-legales correspondientes, incluido el examen de las condiciones en las que se produjo la muerte.

Otro aspecto controvertido es el momento en que Balanta comenzó a presentar problemas de salud. La Policía ubica la afectación después de su ingreso a la estación, mientras sus familiares aseguran que ya durante el traslado y en las instalaciones policiales manifestó dolor en el pecho y dificultades para respirar.

La familia también cuestiona la atención que recibió en la estación. Según sus testimonios, Balanta pidió ayuda antes de perder el conocimiento y los policías habrían reaccionado solo cuando su estado se agravó. Estos señalamientos no han sido establecidos como hechos y hacen parte de las circunstancias que deberán ser investigadas.

En el procedimiento también fue detenido José Luis Guerrero Moreno, amigo de Balanta. Los familiares sostienen que Guerrero fue sometido igualmente mediante descargas eléctricas y que posteriormente requirió atención médica por las lesiones que habría sufrido durante la intervención.

La dimensión racial es otro elemento señalado por los allegados. Familiares y una lideresa afro que acompaña el caso denunciaron presuntas expresiones relacionadas con el color de piel de Balanta y de otras personas durante los procedimientos policiales posteriores. Por ahora, esas afirmaciones corresponden a testimonios de los denunciantes y deberán ser verificadas.

Balanta era padre de dos hijos y, según sus familiares, trabajaba en una empresa farmacéutica. También cursaba estudios de criminalística y era reconocido en su entorno por su participación en actividades deportivas para niños y jóvenes del sector.

La Policía, por su parte, ha señalado que colaborará con las autoridades encargadas de esclarecer el caso y que el procedimiento será objeto de revisión dentro de las actuaciones institucionales correspondientes. La investigación disciplinaria busca establecer si los uniformados actuaron conforme a los protocolos y a las garantías constitucionales.

Noticias Caracol informó que siete uniformados fueron apartados temporalmente de sus funciones mientras avanzan las indagaciones. La medida no determina responsabilidad y forma parte de las actuaciones adoptadas mientras se esclarecen las circunstancias de la muerte.

La investigación tendrá que reconstruir también la actuación policial desde el momento en que los agentes llegaron a Caracolí hasta el traslado de Balanta al hospital. En particular, deberá establecer qué originó la persecución, cuál fue la conducta que motivó la reducción, qué nivel de resistencia existió y qué fuerza resultaba necesaria en cada momento.

También será necesario determinar qué ocurrió dentro de la Estación Cazucá y cuánto tiempo transcurrió entre los primeros síntomas, la pérdida de conocimiento, la solicitud de asistencia y el traslado al centro médico. Esa secuencia puede resultar determinante para establecer las responsabilidades que correspondan.

La muerte de Donovan Balanta deja así varias preguntas abiertas: cuál fue la causa médica del fallecimiento, cómo se utilizó el Taser, si hubo golpes después de que estuviera reducido y si recibió atención oportuna cuando manifestó problemas de salud. Por ahora, ninguna de esas cuestiones puede darse por resuelta.

Mientras avanzan la investigación disciplinaria y las actuaciones médico-legales, la principal diferencia entre las versiones permanece en el centro del caso: la Policía habla de una afectación repentina de salud después del ingreso a la estación, mientras la familia denuncia un uso excesivo de la fuerza durante la captura y reclama que se esclarezca si ese procedimiento tuvo alguna relación con la muerte.

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