Malaria importada en el Valle del Cauca deja un fallecido y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias

La malaria es una enfermedad parasitaria que se transmite principalmente por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles. No se contagia por el contacto cotidiano entre personas, como compartir espacios, conversar o darse la mano - Foto: CDC

La malaria es una enfermedad parasitaria que se transmite principalmente por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles. No se contagia por el contacto cotidiano entre personas, como compartir espacios, conversar o darse la mano - Foto: CDC

Las autoridades sanitarias del Valle del Cauca mantienen activa la vigilancia epidemiológica después de identificar dos casos de malaria por Plasmodium falciparum en ciudadanos colombianos que regresaron de la República Democrática del Congo. Uno de los pacientes falleció en Palmira y el otro permanecía hospitalizado en Cali, mientras se adelantaban verificaciones para descartar otras enfermedades, entre ellas el ébola.

La situación generó preocupación por los antecedentes epidemiológicos del país africano, donde se había registrado un brote de enfermedad por el virus Bundibugyo, una de las variantes del ébola. Sin embargo, el Instituto Nacional de Salud (INS) reiteró el 2 de noviembre que Colombia no tenía casos confirmados de esa enfermedad.

El primer fallecimiento se produjo el 31 de octubre. La víctima era un hombre de 33 años que había regresado recientemente de la República Democrática del Congo y fue atendido en una institución hospitalaria de Palmira, donde se confirmó que padecía malaria.

El segundo paciente, de 50 años, también fue diagnosticado con malaria por Plasmodium falciparum. Al corte de la información divulgada el 2 de noviembre, permanecía bajo atención médica en Cali y era objeto de seguimiento por parte de las autoridades sanitarias.

Durante la investigación epidemiológica se identificaron otras dos personas relacionadas con los desplazamientos y los casos iniciales. Estas quedaron bajo observación y seguimiento, mientras las autoridades reconstruían los recorridos de los viajeros y evaluaban sus posibles exposiciones.

La directora del INS, Zulma Cucunubá, reiteró que hasta ese momento no existían diagnósticos confirmados de ébola en Colombia. Las autoridades mantenían las verificaciones complementarias de laboratorio y las acciones de vigilancia para establecer con precisión la situación de las personas identificadas.

El secretario encargado de Salud del Valle del Cauca, Alberto Campos, también se refirió a la situación y señaló que los diagnósticos correspondían a malaria complicada. La información divulgada por las autoridades buscó diferenciar los casos confirmados de malaria de la sospecha inicial que motivó la activación de los protocolos para descartar ébola.

La malaria identificada en los pacientes

La enfermedad detectada en los dos viajeros fue causada por Plasmodium falciparum, una de las especies de parásitos responsables de la malaria y considerada la más peligrosa por su capacidad de producir complicaciones graves.

La malaria es una enfermedad parasitaria que se transmite principalmente por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles. No se contagia por el contacto cotidiano entre personas, como compartir espacios, conversar o darse la mano.

La infección puede provocar fiebre, escalofríos, sudoración, dolor de cabeza, malestar general y otros síntomas. En los cuadros graves puede comprometer órganos, producir alteraciones neurológicas, anemia severa y afectar el funcionamiento de distintos sistemas del organismo.

La malaria por P. falciparum requiere atención médica oportuna porque puede evolucionar rápidamente. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son determinantes para reducir el riesgo de complicaciones y muerte.

El fallecimiento registrado en Palmira muestra la gravedad que puede alcanzar esta infección. No obstante, para establecer las circunstancias clínicas concretas de la muerte es necesario remitirse a los informes médicos y epidemiológicos oficiales, sin atribuirla a complicaciones específicas que no hayan sido confirmadas públicamente.

¿Por qué se activaron protocolos para descartar ébola?

La alerta se relacionó con el antecedente de viaje de los pacientes a la República Democrática del Congo. En ese país se había registrado un brote de enfermedad por el virus Bundibugyo, que pertenece al grupo de virus causantes de la enfermedad del Ébola.

La coincidencia entre los antecedentes de viaje y la presencia de síntomas compatibles con enfermedades infecciosas de importancia internacional llevó a las autoridades a activar medidas de vigilancia y evaluación. Estos procedimientos buscan identificar oportunamente posibles casos importados y evitar que una enfermedad de alto riesgo pase inadvertida.

El ébola puede transmitirse por contacto directo con la sangre y otros fluidos corporales de una persona infectada que presenta síntomas, así como con objetos contaminados por esos fluidos. No se comporta como la malaria, cuyo mecanismo habitual de transmisión es la picadura de un mosquito infectado.

Por esa diferencia, la identificación de malaria en los viajeros no elimina la necesidad de completar las verificaciones que las autoridades consideren pertinentes cuando existen antecedentes epidemiológicos que requieren descartar otras infecciones.

La República Democrática del Congo ha registrado distintos brotes de enfermedades por virus del Ébola. El brote asociado al virus Bundibugyo motivó una vigilancia internacional y puso en alerta a los sistemas sanitarios de los países que reciben viajeros procedentes de las zonas afectadas.

En Colombia, la activación de protocolos no significó que se hubiera confirmado la presencia del virus. Se trató de una medida preventiva ante los antecedentes de viaje y la necesidad de establecer el diagnóstico de los pacientes.

Seguimiento de contactos y vigilancia sanitaria

Además de la atención hospitalaria, las autoridades adelantaban una investigación para reconstruir los desplazamientos de los viajeros y establecer quiénes pudieron tener contacto con ellos. Esta labor permite determinar si otras personas requieren evaluación médica o seguimiento.

El INS trabajaba también con Migración Colombia para verificar los recorridos de los ciudadanos que regresaron de África. La información sobre fechas, lugares de permanencia y trayectos resulta relevante para establecer posibles exposiciones y delimitar el seguimiento epidemiológico.

La investigación debía diferenciar entre quienes tenían un diagnóstico confirmado de malaria y las personas identificadas por su relación con los viajeros o sus antecedentes de desplazamiento. La inclusión en un proceso de vigilancia no equivale, por sí sola, a tener una enfermedad confirmada.

Al corte del 2 de noviembre, el balance divulgado por las autoridades era de dos diagnósticos confirmados de malaria por Plasmodium falciparum, uno de ellos con desenlace fatal, y otras dos personas bajo seguimiento. No había casos confirmados de ébola en Colombia.

La evolución del paciente hospitalizado en Cali, los resultados de las verificaciones de laboratorio y el seguimiento de las otras dos personas eran los principales aspectos pendientes de actualización.

El episodio también pone de relieve la importancia de los controles epidemiológicos para viajeros procedentes de zonas donde circulan enfermedades infecciosas. La detección temprana, la identificación de contactos y la coordinación entre las autoridades sanitarias son fundamentales para responder ante posibles casos importados.

Por ahora, el hecho confirmado en el Valle del Cauca es la presencia de dos casos de malaria importada, uno de ellos mortal. La sospecha de ébola activó medidas preventivas, pero el INS reiteró que no había diagnósticos confirmados de esa enfermedad en el país.

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