Paraguay madruga a Turquía con golazo de Galarza y resiste con diez en Santa Clara

El mediocampista Matías Galarza capturó el esférico y, sin pensarlo dos veces, desenfundó un zapatazo infernal de pierna zurda desde fuera del área que se incrustó en las redes para decretar el tempranero 1-0 parcial - Foto: X/@Albirroja

El mediocampista Matías Galarza capturó el esférico y, sin pensarlo dos veces, desenfundó un zapatazo infernal de pierna zurda desde fuera del área que se incrustó en las redes para decretar el tempranero 1-0 parcial - Foto: X/@Albirroja

La segunda fecha del exigente Grupo D de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ deparó noventa minutos de puro sufrimiento, rigor defensivo y un desahogo monumental para el balompié sudamericano sobre el césped del San Francisco Bay Area Stadium (Levi’s Stadium) en Santa Clara, California. Ante una imponente concurrencia que se dividió entre los cánticos de la hinchada albirroja y los ruidosos tambores otomanos, la selección de Paraguay firmó una victoria de oro puro al imponerse por 1-0 sobre su similar de Turquía. El duelo cumplió con la tradicional mística de garra y orden táctico que históricamente ha caracterizado al combinado guaraní.

El libreto estratégico dio un vuelco drástico e inesperado cuando la Albirroja castigó con un auténtico gol de vestidor antes de que ambas escuadras lograran acomodarse en el terreno de juego. Transcurría apenas el minuto 2 del compromiso —específicamente a los 64 segundos de la etapa inicial— cuando una feroz y coordinada presión paraguaya provocó una pérdida alta en la salida otomana. El mediocampista Matías Galarza capturó el esférico y, sin pensarlo dos veces, desenfundó un zapatazo infernal de pierna zurda desde fuera del área que se incrustó en las redes para decretar el tempranero 1-0 parcial.

Con la pizarra en contra de forma prematura, el técnico italiano de Turquía, Vincenzo Montella, obligó a su escuadra a adelantar líneas y asumir una iniciativa perimetral absoluta. Los europeos movieron la posesión del esférico con circuitos fluidos liderados por Hakan Çalhanoğlu y la joven promesa Arda Güler, intentando sacudirse del letargo defensivo inicial provocado por el golazo del volante del Atlanta United. Sin embargo, carecieron de la tiza necesaria para vencer la resistencia de la retaguardia guaraní, enviando el partido al descanso con la ventaja paraguaya por la mínima diferencia.

El periodo complementario arrancó bajo la misma tónica de fricción física en la zona medular, desgastando las calzadas perimetrales de ambos elencos ante el sofocante verano estadounidense. Turquía volcó sus fletes ofensivos al ataque buscando romper el cerrojo por los costados, lo que le permitió a Paraguay encontrar los pasadizos ideales para el contragolpe de la mano de la velocidad de Julio Enciso. A medida que el reloj avanzaba, la tensión se apoderaba de las tribunas de California, pues el resultado dejaba al rojo vivo el desenlace de un sector sumamente competitivo.

El panorama se le complicó de manera dramática al conjunto sudamericano debido a una insólita e histórica decisión arbitral en el tramo final del cotejo. El atacante estrella Miguel Almirón vio la tarjeta roja directa tras una acalorada discusión con el juez principal; la expulsión se decretó bajo la estricta aplicación de la nueva normativa de la FIFA que sanciona severamente a los futbolistas que se cubren la boca para dirigirse o reclamar al cuerpo arbitral. Esta acción dejó a la Albirroja en inferioridad numérica, obligándola a replegarse por completo para defender el resultado.

Haciendo gala de su histórico libreto defensivo, el seleccionado de Paraguay multiplicó sus esfuerzos con diez hombres en su propio terreno de juego, edificando una muralla defensiva infranqueable en las laderas perimetrales de su área de meta. El zaguero y capitán Gustavo Gómez comandó la resistencia aérea despejando cada balón envenenado enviado por la escuadra de la UEFA. Turquía quemó todas sus naves introduciendo variantes ofensivas en el ataque, pero la férrea e inteligente contención albirroja maniató por completo las arremetidas europeas hasta el silbatazo final.

Este valioso triunfo sembró hitos invaluables y registros de enorme relevancia estadística en las bitácoras oficiales de la FIFA. El misil de Matías Galarza se inscribió provisionalmente en los libros del torneo como uno de los tantos más rápidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, mientras que la tarjeta roja de Almirón quedó registrada como uno de los primeros e impactantes precedentes de expulsión por cubrirse la boca en la historia de las citas orbitales. Al mismo tiempo, Paraguay cosechó su primera valla invicta del certamen y Turquía vio rota su racha positiva anotando goles.

Los exigentes e inmediatos cronogramas de la cita orbital norteamericana obligarán a ambos combinados nacionales a reestructurar de forma apresurada sus planes logísticos con miras a la decisiva tercera y última jornada de la ronda inicial, programada para el próximo viernes 26 de junio de 2026. La motivada selección de Paraguay se mantendrá en las instalaciones del mismo San Francisco Bay Area Stadium (Levi’s Stadium) en Santa Clara para jugarse la clasificación definitiva enfrentando a Australia, aunque sin poder contar con Almirón. Ese mismo viernes, el cuadro de Turquía viajará a Inglewood para medir sus fuerzas ante los coanfitriones de Estados Unidos en el Los Angeles Stadium.

Etiquetado: