El equipo colombiano de búsqueda y rescate urbano USAR COL-1 completó más de 36 horas ininterrumpidas de operaciones en el estado venezolano de La Guaira, una de las regiones más afectadas por el doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio. Las labores se han concentrado en la localización de personas atrapadas bajo estructuras colapsadas, en medio de condiciones operativas extremadamente complejas y de un balance de víctimas que continúa aumentando. La misión colombiana informó este viernes el rescate con vida de un menor de 11 años, considerado uno de los hallazgos más importantes desde el inicio de la emergencia.
El niño fue localizado bajo los escombros de un conjunto residencial parcialmente colapsado en el sector de Catia La Mar, después de una operación de búsqueda que se prolongó durante varias horas. Según reportaron los rescatistas, el menor permaneció atrapado en una cavidad estructural que le permitió sobrevivir pese al colapso del edificio provocado por el doblete sísmico.
El rescate fue posible gracias al trabajo conjunto de especialistas en estructuras colapsadas, operadores de equipos de detección acústica y los binomios caninos desplegados por Colombia. Los perros rescatistas, entrenados para localizar personas con vida en escenarios de desastre, permitieron delimitar el área donde posteriormente se concentraron las labores de excavación manual y técnica.
El equipo USAR COL-1 está integrado por 63 rescatistas colombianos pertenecientes a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Defensa Civil Colombiana, cuerpos de bomberos especializados y personal médico y logístico certificado internacionalmente para operaciones de búsqueda y rescate urbano de alta complejidad.
Entre los recursos más destacados de la misión colombiana se encuentran los cuatro binomios caninos especializados, conformados por los perros Rojo, Candy, Dasta y Tamy y sus respectivos guías. Estos equipos han participado de manera permanente en las labores de rastreo y han contribuido a identificar varios puntos prioritarios para la búsqueda de sobrevivientes.
Las operaciones colombianas se desarrollan principalmente en los municipios de Catia La Mar, Maiquetía y Caraballeda, donde se registraron algunos de los mayores niveles de destrucción tras los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron la costa norte venezolana el pasado 24 de junio. Las autoridades estiman que centenares de personas podrían continuar atrapadas bajo los escombros.
El director de la UNGRD, Carlos Carrillo, destacó que el rescate del menor de 11 años constituye una muestra de la capacidad técnica y humana de los equipos colombianos. Según explicó, aunque las probabilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen considerablemente después de las primeras 72 horas, los equipos continuarán trabajando mientras existan indicios de vida.
Los rescatistas colombianos operan en coordinación con organismos venezolanos de gestión del riesgo y con equipos internacionales procedentes de varios países. La cooperación incluye intercambio de información técnica, distribución de zonas de búsqueda y utilización conjunta de equipos de detección, drones y sensores especializados.
Además de las labores de búsqueda y rescate, el contingente colombiano ha apoyado la evaluación estructural de edificaciones afectadas y la atención inicial de personas rescatadas. Las autoridades destacaron que la experiencia adquirida por Colombia en emergencias como terremotos, deslizamientos y colapsos estructurales ha resultado fundamental para la operación desplegada en Venezuela.
Tras completar más de 36 horas de trabajo continuo, el equipo USAR COL-1 mantiene activas sus operaciones en La Guaira con la esperanza de localizar nuevos sobrevivientes. El rescate con vida del niño de 11 años ha fortalecido la determinación de los equipos internacionales que participan en la emergencia y se ha convertido en uno de los símbolos de esperanza en medio de la mayor catástrofe natural registrada en Venezuela en las últimas décadas.






