Las denuncias de la exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia, Angie Rodríguez, abrieron una controversia alrededor de Gabriela Muñoz, una joven creadora de contenido y estudiante de Derecho que llegó a ocupar un cargo en la Aeronáutica Civil. Las declaraciones, conocidas públicamente el 27 de julio de 2026 y ampliadas en los días posteriores, plantearon interrogantes sobre la influencia que presuntamente habría tenido dentro de la entidad y sobre la vinculación laboral de varios de sus familiares.
Rodríguez afirmó que Muñoz hacía parte de un grupo de mujeres jóvenes que habría adquirido influencia en decisiones internas del Gobierno. En el caso de la Aerocivil, la exfuncionaria sostuvo que la joven habría llegado a “manejar a su antojo” la entidad, una expresión que elevó la controversia y dio lugar a cuestionamientos sobre el alcance real de su poder dentro de la institución. La afirmación corresponde a una denuncia pública de Rodríguez y no constituye, por sí sola, una conclusión judicial.
Gabriela Muñoz se hizo conocida inicialmente como creadora de contenido en redes sociales y ganó mayor visibilidad después de entrevistar al presidente Gustavo Petro en la Casa de Nariño. Para julio de 2026 tenía alrededor de 20 o 21 años, según los distintos reportes publicados, y cursaba estudios de Derecho. Su cercanía con espacios del Gobierno y su posterior vinculación con la Aerocivil alimentaron las preguntas sobre la forma en que llegó a la entidad.
De acuerdo con la información divulgada durante la polémica, Muñoz fue vinculada a la Aerocivil en mayo de 2025 en un cargo de nivel auxiliar. El entonces director de la entidad, José Henry Pinto, explicó posteriormente que recibió una recomendación para revisar su hoja de vida y que, tras evaluar su perfil, la vinculación solo podía realizarse en una posición auxiliar. Esa versión buscó responder a las críticas sobre su ingreso y diferenciar el cargo formal de las acusaciones sobre una eventual influencia política o administrativa.
El principal cuestionamiento surgió por la presunta existencia de una red de familiares vinculados a la Aerocivil. El representante Daniel Briceño divulgó información según la cual el hermano de Gabriela Muñoz, Santiago David Muñoz Olaya, fue nombrado en la entidad el mismo día que ella, el 30 de mayo de 2025. También fueron mencionados sus primos Silvana María Muñoz Jaramillo, Samuel Muñoz Rayo y Daniel Felipe Arias Olaya. La coincidencia de varias vinculaciones familiares llevó a pedir una revisión de los procesos de contratación.
Las acusaciones no se limitaron a la presencia de familiares dentro de la Aerocivil. El debate se centró en determinar si existió una intervención indebida para facilitar nombramientos o contratos y si Muñoz tenía una capacidad de decisión superior a la correspondiente a su cargo. Hasta el 29 de julio, las denuncias apuntaban a un posible uso de influencias, pero no existía una decisión judicial o disciplinaria que estableciera responsabilidades individuales.
En medio de la controversia, Liliana Olaya, madre de Gabriela Muñoz y funcionaria vinculada a la Dirección Nacional de Inteligencia, asumió públicamente la responsabilidad de haber recomendado a sus hijos y sobrinos para trabajar en la Aerocivil. Según la información divulgada, sostuvo que algunos eran recién graduados y otros se encontraban estudiando. Esa explicación trasladó parte del debate desde la presunta influencia directa de Gabriela hacia el papel de su madre y la posible existencia de recomendaciones familiares dentro del Estado.
Gabriela Muñoz rechazó los señalamientos y anunció que había iniciado acciones legales. Su respuesta cuestionó que se le atribuyera responsabilidad por las contrataciones de sus familiares y negó que hubiera utilizado su posición para intervenir en las decisiones de la Aerocivil. Posteriormente, el presidente Gustavo Petro también salió en su defensa y afirmó que las acusaciones contra la joven eran una calumnia y que Angie Rodríguez hablaba “sin información” y por venganza.
La Aerocivil, por su parte, aseguró que ninguno de sus funcionarios contaba con privilegios especiales y anunció revisiones internas frente a las denuncias. La entidad señaló que las vinculaciones debían analizarse a partir de los procedimientos y requisitos aplicables, mientras la controversia aumentaba por las preguntas sobre el papel que habrían tenido las recomendaciones y las relaciones personales en el ingreso de varios integrantes de una misma familia.
El caso convierte a Gabriela Muñoz en una de las figuras más controvertidas de las denuncias formuladas por Angie Rodríguez contra sectores del Gobierno Petro. Su perfil combina una rápida exposición pública como influenciadora, una cercanía visible con la Presidencia y una experiencia dentro de la Aerocivil que queda bajo escrutinio por las vinculaciones de sus familiares. Por el momento, las acusaciones se refieren a un presunto manejo de influencias y posibles irregularidades en las contrataciones, mientras Muñoz y el presidente Petro las rechazan. La definición de responsabilidades dependerá de las verificaciones administrativas y de las investigaciones que pudieran abrir los organismos de control.






