El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia informó que adelanta acciones diplomáticas, consulares y preventivas frente a la vinculación de ciudadanos colombianos a conflictos armados internacionales, particularmente en Rusia y Ucrania. La Cancillería señaló que solicitó formalmente a los gobiernos de Rusia y Ucrania el cese de toda vinculación de colombianos a sus respectivas fuerzas armadas. La posición oficial es que Colombia no apoya, incentiva ni autoriza la participación de sus ciudadanos en conflictos armados internacionales.
El Ministerio también exhortó a los Estados involucrados a detener la contratación de colombianos para la prestación de servicios militares en el exterior y a facilitar el regreso de quienes ya se encuentren vinculados.
La dimensión del fenómeno también aparece reflejada en los registros de asistencia consular. A septiembre de 2026, la Cancillería contabiliza 863 solicitudes relacionadas con colombianos en Ucrania y 890 relacionadas con connacionales en Rusia, para un total de 1.753 solicitudes.
Sin embargo, estas cifras no corresponden necesariamente al número de colombianos que participan en los combates. La Cancillería explicó que las solicitudes abarcan diferentes situaciones y que una misma categoría no permite establecer por sí sola cuántas personas fueron reclutadas o contratadas para prestar servicios militares.
Entre los casos registrados figuran ciudadanos fallecidos cuyos restos ya fueron repatriados o sepultados en el exterior por decisión de sus familias. También existen procesos de repatriación que todavía se encuentran en trámite.
Los registros incluyen además colombianos declarados desaparecidos en combate por las autoridades competentes. A estos se suman personas reportadas como desaparecidas por sus familiares, pero cuya situación todavía no ha sido confirmada oficialmente.
La asistencia consular también comprende casos de ciudadanos detenidos. En este grupo están tanto las situaciones confirmadas por las autoridades como aquellas que han sido reportadas directamente por familiares de los connacionales.
La Cancillería sostiene que su intervención responde a su obligación de atender y asistir a colombianos en el exterior, especialmente cuando se encuentran en condiciones de vulnerabilidad o pueden estar en riesgo su integridad, seguridad o el ejercicio de sus derechos fundamentales.
Uno de los frentes de actuación está relacionado con posibles mecanismos de reclutamiento. El Ministerio informó que ha identificado denuncias y testimonios sobre personas naturales y jurídicas que, presuntamente, estarían difundiendo ofertas laborales engañosas para facilitar el traslado de colombianos hacia territorios involucrados en conflictos.
El Gobierno no presentó en el comunicado una relación de las personas o empresas señaladas ni estableció responsabilidades penales. Por ahora, se trata de denuncias y testimonios que fueron puestos en conocimiento de las autoridades competentes.
En ese contexto, la Cancillería informó que ha enviado 21 oficios a la Fiscalía General de la Nación y a su Dirección de Asuntos Internacionales con información destinada a contribuir a las investigaciones correspondientes.
La actuación del Ministerio no se limita a las gestiones diplomáticas. También puso en marcha medidas preventivas para identificar posibles casos de ciudadanos que pretendan viajar al exterior con el propósito de incorporarse a conflictos armados.
Entre esas medidas está la creación de un protocolo de atención preventiva en las sedes de expedición de pasaportes. El procedimiento busca identificar a usuarios que manifiesten su intención de viajar a territorios extranjeros para prestar servicios militares en conflictos internacionales.
El protocolo fue socializado con las coordinaciones de pasaportes en Bogotá, las gobernaciones departamentales y la Unidad Administrativa Especial Migración Colombia. La intención es fortalecer las capacidades de información, sensibilización y prevención en los diferentes puntos de atención.
La Cancillería también diseñó una campaña de sensibilización dirigida a los ciudadanos. El objetivo es advertir sobre los riesgos asociados con los viajes al exterior destinados a suscribir contratos de prestación de servicios militares y sobre las posibles consecuencias de participar en escenarios de conflicto armado.
Otra medida corresponde a la capacitación territorial. El Ministerio informó que brindó formación al Centro Operativo Anti-Trata (COAT) del Ministerio del Interior y a comités territoriales sobre las características del fenómeno, las solicitudes de asistencia consular y las posibilidades y limitaciones de la actuación consular.
La intervención diplomática ocurre mientras Colombia mantiene una posición de rechazo frente a la participación de sus ciudadanos en guerras internacionales. El llamado de la Cancillería busca que Rusia y Ucrania detengan la contratación de colombianos y permitan el retorno de quienes ya se encuentren vinculados.
El Gobierno también pidió a los propios ciudadanos actuar con precaución frente a ofertas laborales relacionadas con servicios militares en el extranjero. La advertencia busca evitar que propuestas presentadas como empleos terminen conduciendo a personas hacia escenarios de combate.
La Cancillería reiteró finalmente su llamado a los colombianos para que no se involucren en conflictos armados internacionales y evalúen cuidadosamente los riesgos y consecuencias de aceptar este tipo de ofertas. Mientras avanzan las gestiones diplomáticas y judiciales, el Ministerio mantiene los mecanismos de asistencia para los connacionales y sus familias afectados por estas situaciones.






