‘Bendito Menor’, entre una versión de muerte y dos desmentidos que mantienen la incertidumbre sobre su paradero

Pérez Toncel, ingresó a la estructura criminal alrededor de 2019 y habría comenzado como sicario al servicio de alias ‘Pinocho’, señalado como uno de los máximos jefes de las ACSN. Posteriormente ascendió dentro de la organización hasta convertirse en uno de sus principales cabecillas - Foto: Redes Sociales

Pérez Toncel, ingresó a la estructura criminal alrededor de 2019 y habría comenzado como sicario al servicio de alias ‘Pinocho’, señalado como uno de los máximos jefes de las ACSN. Posteriormente ascendió dentro de la organización hasta convertirse en uno de sus principales cabecillas - Foto: Redes Sociales

La supuesta muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, conocido con los alias de ‘Bendito Menor’ o ‘Comando Menor’, abrió este jueves una nueva incertidumbre alrededor de uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). La información sobre su posible asesinato surgió mientras las autoridades adelantaban una operación para localizarlo en el Caribe colombiano.

La versión fue publicada inicialmente por la revista Semana, que informó el 3 de septiembre que altas fuentes de inteligencia del Estado estaban verificando si Pérez Toncel había sido asesinado por integrantes de su propia organización. El medio aclaró que las autoridades no tenían certeza sobre su muerte y que también investigaban la posibilidad de que se tratara de una estrategia para evadir el cerco de la Fuerza Pública.

Uno de los elementos que llevó a los organismos de inteligencia a considerar la hipótesis fue que llevaban aproximadamente tres días sin detectar comunicaciones asociadas a ‘Bendito Menor’ en las interceptaciones realizadas en las zonas donde habitualmente se movilizaba. A esa ausencia se sumó información entregada, según las autoridades citadas por Semana, por fuentes humanas.

De acuerdo con un oficial que participa en la búsqueda, esas fuentes humanas señalaron que Pérez Toncel habría sido asesinado porque supuestamente no acataba órdenes dentro de la estructura. La información también apuntaba a que alias ‘Patiliso’ habría dado la orden, mientras otras versiones mencionaron a ‘Pinocho’ en medio de presuntas disputas internas. Estas afirmaciones no han sido confirmadas judicialmente.

El mismo reporte de inteligencia contemplaba otra posibilidad: que la versión sobre el asesinato hubiera sido puesta a circular deliberadamente para hacer creer a las autoridades que el jefe criminal estaba muerto y facilitar su escape. Esa hipótesis adquirió relevancia porque Pérez Toncel llevaba meses intentando evadir una operación de búsqueda que se extendía por Magdalena, Cesar y La Guajira.

La búsqueda de ‘Bendito Menor’ se había intensificado durante 2026. Las autoridades lo consideran uno de los principales líderes de las ACSN, organización conocida anteriormente como Los Pachencas y con presencia en sectores de Magdalena, La Guajira y Cesar. A la estructura se le atribuyen actividades criminales como extorsiones, homicidios, narcotráfico y control territorial.

Pérez Toncel, ingresó a la estructura criminal alrededor de 2019 y habría comenzado como sicario al servicio de alias ‘Pinocho’, señalado como uno de los máximos jefes de las ACSN. Posteriormente ascendió dentro de la organización hasta convertirse en uno de sus principales cabecillas.

Su exposición pública también lo convirtió en un personaje atípico dentro de las estructuras criminales de la región. ‘Bendito Menor’ utilizaba redes sociales para divulgar videos y fotografías de sus desplazamientos, enviar mensajes y exhibir aspectos de su vida personal. Entre las publicaciones que llamaron la atención estuvo una propuesta de matrimonio a su pareja frente al mar.

Esa actividad en redes también estuvo acompañada de mensajes dirigidos contra las autoridades. En los últimos meses, Pérez Toncel había retado públicamente al Gobierno y fue señalado por haber amenazado al expresidente Gustavo Petro. El presidente Abelardo de la Espriella lo convirtió posteriormente en uno de los objetivos prioritarios de su política de seguridad.

El 9 de julio, De la Espriella pidió públicamente al entonces designado ministro de Defensa, general en retiro Jorge Mora, que ‘Bendito Menor’ fuera considerado un objetivo de alto valor. El mandatario ordenó preparar las acciones necesarias para capturarlo y señaló que, si ofrecía resistencia, debía ser dado de baja.

La operación para localizarlo involucraba unidades de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional y se desarrollaba por tierra, aire y mar. Según información divulgada por Semana, las autoridades también contaban con apoyo tecnológico de inteligencia de Estados Unidos para intentar rastrear las comunicaciones de integrantes de la organización.

En ese contexto apareció la versión sobre su supuesto asesinato. La información, sin embargo, no estuvo acompañada inicialmente por la presentación pública de un cadáver, una fotografía del cuerpo o una confirmación oficial que permitiera cerrar el caso. Por eso, desde el comienzo se trató de una hipótesis sometida a verificación por parte de los organismos de inteligencia.

Horas después de que se conociera esa información, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada difundieron un comunicado en el que negaron que su Estado Mayor hubiera ordenado o ejecutado la muerte de Pérez Toncel. La organización calificó la versión como “absolutamente falsa y carente de sustento fáctico”.

El comunicado fue divulgado el 3 de septiembre y estuvo dirigido a la opinión pública. En el documento, el denominado Estado Mayor de las ACSN afirmó: “Este Estado Mayor no ha ordenado ni ejecutado la muerte del señor Naín Pérez Toncel, conocido como ‘Bendito Menor’”. También sostuvo que la acción atribuida no correspondía con los métodos y procedimientos de la organización.

Las ACSN además cuestionaron la difusión de la información y pidieron a los medios verificar las versiones con fuentes directas antes de publicar contenidos que, según dijeron, podrían generar desinformación o afectar la tranquilidad de las comunidades donde tienen presencia. El pronunciamiento no aportó, sin embargo, una prueba independiente sobre el paradero de Pérez Toncel.

La historia tuvo un segundo giro durante la misma jornada. A través de redes sociales comenzó a circular otro comunicado atribuido directamente a ‘Bendito Menor’, en el que el hombre que firma como Naín Andrés Pérez Toncel asegura estar “vivo y bien” y rechaza las versiones sobre su supuesto fallecimiento.

La existencia de ese mensaje constituye un nuevo elemento dentro del caso, pero su autenticidad requiere una verificación independiente. Que una publicación aparezca en una cuenta atribuida al cabecilla no demuestra por sí misma que haya sido escrita personalmente por él ni permite establecer dónde se encuentra. Por eso, también debe ser presentada como una versión y no como una confirmación definitiva de vida.

La secuencia deja, hasta ahora, tres elementos enfrentados: inteligencia recibió información de fuentes humanas sobre un supuesto asesinato; las ACSN negaron que su Estado Mayor hubiera ordenado o ejecutado la muerte; y posteriormente apareció un mensaje atribuido al propio Pérez Toncel en el que afirma estar vivo. Ninguno de estos elementos permite establecer de manera independiente cuál es su situación actual.

El caso también ocurre en un momento de fuerte presión sobre las ACSN. El Gobierno terminó recientemente las conversaciones que había iniciado la administración anterior con varias estructuras armadas y la Fiscalía reactivó órdenes de captura contra integrantes de esos grupos. Entre los miembros de las ACSN afectados por esa decisión aparecen alias ‘Patiliso’ y otros integrantes de la organización.

Por ahora, la única conclusión segura es que la muerte de ‘Bendito Menor’ no está confirmada públicamente. La versión inicial continúa bajo verificación, mientras los dos pronunciamientos posteriores —uno atribuido al Estado Mayor de las ACSN y otro directamente a Pérez Toncel— contradicen el relato del supuesto asesinato. Su paradero y su estado siguen siendo, por tanto, una incógnita que deberán resolver las autoridades mediante evidencia independiente.

Etiquetado: