¿Busca el Gobierno de De la Espriella devolverle el nombre RTVC al sistema de medios públicos y borrar la huella de Petro?

La cuestión central es si el regreso de RTVC forma parte de la reorganización institucional impulsada por el Gobierno de Abelardo de la Espriella o si también responde a una intención de marcar distancia con las decisiones simbólicas de su antecesor, Gustavo Petro - Foto: Archivo/EEIM

La cuestión central es si el regreso de RTVC forma parte de la reorganización institucional impulsada por el Gobierno de Abelardo de la Espriella o si también responde a una intención de marcar distancia con las decisiones simbólicas de su antecesor, Gustavo Petro - Foto: Archivo/EEIM

El sistema de medios públicos de Colombia podría estar dando marcha atrás en uno de los cambios simbólicos más visibles del Gobierno de Gustavo Petro. La desaparición del logo de Inravisión de la página web institucional y la redirección del dominio inravision.gov.co hacia rtvc.gov.co plantean la posibilidad de que la entidad vuelva a utilizar oficialmente el nombre RTVC.

Las señales se conocen después de que, en abril de 2026, la administración Petro formalizara el cambio de denominación de RTVC a Inravisión. La decisión buscaba recuperar el nombre histórico de la antigua entidad estatal de radio y televisión, liquidada a comienzos de este siglo.

Sin embargo, meses después, la identidad visual que acompañó esa transformación parece estar perdiendo protagonismo. En el sitio web institucional volvió a aparecer RTVC, mientras que el dominio asociado con Inravisión dejó de funcionar como una página independiente y comenzó a dirigir a los usuarios hacia el portal de RTVC.

A esos cambios se sumó una publicación difundida en redes sociales en la que se observan los letreros de Inravisión cubiertos con banderas de Colombia. El mensaje que acompaña las imágenes, con referencias a algo que «merece volver» y a un próximo reencuentro con aquello que hizo historia, alimentó las interpretaciones sobre un eventual regreso de la marca anterior.

La campaña no parece limitarse a una modificación técnica de la página web. La combinación de los mensajes, el tratamiento visual de los letreros y la redirección del dominio permite preguntarse si el Gobierno prepara un anuncio relacionado con la identidad del sistema de medios públicos.

La cuestión central es si el regreso de RTVC forma parte de la reorganización institucional impulsada por el Gobierno de Abelardo de la Espriella o si también responde a una intención de marcar distancia con las decisiones simbólicas de su antecesor, Gustavo Petro.

Hasta ahora, los indicios permiten formular esa pregunta, pero no demostrar que exista una instrucción oficial para borrar el legado del Gobierno anterior. Para establecerlo sería necesario conocer las razones expuestas por la gerencia de la entidad, las decisiones administrativas adoptadas y el alcance que tendría una eventual reversión del nombre.

El cambio de abril había sido presentado como una recuperación de la memoria histórica de la radiodifusión pública colombiana. Inravisión fue durante décadas el nombre asociado con la radio y la televisión estatales, antes de que la entidad original entrara en liquidación en 2004.

La recuperación de esa denominación fue, por tanto, más que un ejercicio de identidad gráfica. La decisión del Gobierno Petro buscaba conectar el sistema de medios públicos contemporáneo con una institución que ocupó un lugar importante en la historia de la televisión y la radio colombianas.

El regreso a RTVC, si llega a formalizarse, también tendría una dimensión simbólica. No solo modificaría la forma en que la entidad se presenta ante la ciudadanía, sino que podría representar una revisión de una de las decisiones institucionales más reconocibles de la administración anterior.

El contexto político hace pertinente el interrogante. El Gobierno de De la Espriella ha anunciado cambios en la organización de los medios públicos, con revisiones de la programación, la contratación y el funcionamiento de la entidad. La discusión sobre el nombre se produce, por tanto, en medio de una transformación más amplia.

En agosto, la nueva gerente, Ángela María Mora, y la ministra de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Alexandra Falla, anunciaron medidas para reorganizar el sistema. Los cambios se presentaron como parte de una nueva etapa administrativa, aunque no todas las decisiones divulgadas permiten establecer una relación directa con la modificación de la marca.

La reorganización también ha abierto debates sobre el papel que deben cumplir los medios estatales, los contenidos que deben priorizar y la forma en que se distribuyen los recursos públicos. En ese escenario, el nombre institucional puede convertirse en una expresión visible de la orientación que una administración quiere imprimirle a la entidad.

El interrogante es si el Gobierno pretende limitarse a revisar el funcionamiento de RTVC o si busca desmontar, además, elementos de identidad que quedaron asociados con la gestión de Petro. El eventual retorno de la marca anterior podría ser interpretado en esa dirección, aunque esa lectura necesita pruebas que la respalden.

La diferencia entre una transformación administrativa y una operación de ruptura simbólica es importante. Un Gobierno puede revisar decisiones de su antecesor por razones operativas, jurídicas o institucionales. Para concluir que existe una estrategia deliberada de borrar su legado, en cambio, se requieren evidencias sobre los motivos que orientan las decisiones.

También es necesario distinguir entre el uso de una marca y la denominación jurídica de la entidad. La desaparición de un logo, el cambio de un dominio o la actualización de las redes sociales no demuestran por sí solos que se haya modificado formalmente el nombre registrado.

En abril se informó que la adopción de Inravisión había sido aprobada por la Asamblea de Accionistas y registrada en la Cámara de Comercio. Por esa razón, para confirmar una reversión jurídica sería necesario verificar si existe una nueva decisión societaria, una modificación estatutaria o el correspondiente registro actualizado.

La coexistencia de referencias a RTVC e Inravisión en páginas y documentos institucionales ha contribuido a la confusión. Sin una explicación oficial que aclare el alcance de los cambios, todavía no es posible determinar si se trata de una transición de identidad visual, de un anuncio anticipado o de una reversión formal ya ejecutada.

La campaña de las banderas de Colombia, en todo caso, añade un elemento político y comunicativo al episodio. Al cubrir los letreros de Inravisión y anunciar que algo especial está por llegar, la entidad ha alimentado la expectativa de una novedad, pero el mensaje no explica por sí mismo qué decisión se anunciará ni cuáles son sus razones.

La pregunta que queda abierta es si el Gobierno de Abelardo de la Espriella busca devolverle el nombre RTVC al sistema de medios públicos como parte de su reorganización o si esa decisión también pretende deshacer la huella simbólica de la administración Petro. La respuesta dependerá de los anuncios oficiales y de los documentos que permitan establecer qué cambió, quién lo decidió y con qué justificación.

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