La Cancillería colombiana confirmó que realiza seguimiento permanente a la situación de tres connacionales detenidos en Arabia Saudita, luego de que sus familiares hicieran pública la preocupación por el estado de los procesos judiciales y por las condiciones en las que permanecen privados de la libertad. El Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que la Embajada de Colombia en ese país mantiene activados los mecanismos de asistencia consular previstos por el derecho internacional.
Los colombianos identificados por sus familiares son Héctor Eduardo Romero Ramírez, de 53 años; Luis Eduardo Romero Jiménez, de 30 años; y Mauricio Patiño Gallego, de 62 años. Los tres permanecen detenidos desde julio de 2025, por lo que completan cerca de un año privados de la libertad mientras avanzan las investigaciones en su contra.
Según la información suministrada por los familiares, los tres viajaron inicialmente a Yemen en abril de 2024 tras ser contratados por una empresa estadounidense para participar en labores de instalación de antenas satelitales. Posteriormente ingresaron a Arabia Saudita, donde fueron capturados por las autoridades saudíes.
Hasta ahora, las autoridades de ese país únicamente habrían informado que el caso está relacionado con asuntos de “seguridad nacional”. Sin embargo, ni las familias ni la Cancillería han dado a conocer cuáles son los delitos específicos que se les atribuyen, cuál es el estado exacto del proceso o si ya existe una acusación formal en su contra.
Los allegados de los tres colombianos también indicaron que permanecen recluidos en una prisión ubicada en la ciudad de Abha, en el suroeste de Arabia Saudita, cerca de la frontera con Yemen. Además, han manifestado su preocupación por la falta de información sobre el avance del proceso y por las dificultades para mantener una comunicación constante con ellos.
Ante la difusión del caso en medios de comunicación, la Cancillería emitió un comunicado oficial en el que confirmó que la Embajada de Colombia en Arabia Saudita realiza acompañamiento permanente mediante las actuaciones consulares permitidas por la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, instrumento que regula la protección de ciudadanos detenidos en el extranjero.
El Ministerio explicó que la asistencia consular comprende el seguimiento a las condiciones de detención, el acompañamiento institucional, la verificación del acceso a la defensa y el contacto con los familiares cuando las circunstancias y las autoridades del país receptor lo permiten. No obstante, recordó que esas actuaciones tienen límites claramente definidos por el derecho internacional.
En ese sentido, la Cancillería reiteró que Colombia no puede intervenir en las decisiones judiciales adoptadas por Arabia Saudita, ni modificar el curso de las investigaciones o de los eventuales procesos penales. La función del Estado colombiano consiste en velar por el respeto de los derechos consulares y del debido proceso, sin desconocer la soberanía del Estado donde ocurrieron las capturas.
El comunicado también evita pronunciarse sobre la responsabilidad penal de los tres connacionales. En lugar de ello, insiste en que el acompañamiento consular busca garantizar que reciban un trato acorde con las normas internacionales, tengan acceso a representación jurídica y puedan ejercer plenamente sus derechos durante el desarrollo del proceso judicial.
Uno de los aspectos que más llama la atención es el nivel de reserva que rodea el caso. Ni la Cancillería ni las autoridades saudíes han revelado públicamente los cargos concretos, el estado procesal del expediente o las pruebas que motivaron la investigación por asuntos de seguridad nacional, lo que ha incrementado la incertidumbre de las familias.
Los allegados de los detenidos han solicitado al Gobierno colombiano intensificar las gestiones diplomáticas para obtener mayor información sobre el proceso y facilitar el contacto con los tres colombianos. Su principal preocupación es conocer las condiciones en las que permanecen recluidos y tener claridad sobre el futuro de la investigación que enfrentan.
Mientras tanto, la Cancillería sostiene que continuará prestando asistencia consular y haciendo seguimiento permanente al caso a través de la Embajada de Colombia en Arabia Saudita. Aunque el Gobierno insiste en que mantiene el acompañamiento dentro de las competencias que le otorga el derecho internacional, persisten numerosas incógnitas sobre los cargos, el desarrollo del proceso judicial y el futuro de los tres colombianos detenidos desde julio de 2025.






