De cero propiedades a más de $20.000 millones: las correcciones de De la Espriella y los bienes que siguen bajo la lupa en su declaración

Investigaciones anteriores han documentado propiedades y sociedades relacionadas con De la Espriella y su familia en Florida. Una investigación sobre su patrimonio inmobiliario identificó además vínculos con Miami, mientras que la nueva declaración reconoce por primera vez una inversión en Estados Unidos por $913,3 millones y dos cuentas bancarias en ese país - Foto: Redes Sociales Abelardo de La Espriella

Investigaciones anteriores han documentado propiedades y sociedades relacionadas con De la Espriella y su familia en Florida. Una investigación sobre su patrimonio inmobiliario identificó además vínculos con Miami, mientras que la nueva declaración reconoce por primera vez una inversión en Estados Unidos por $913,3 millones y dos cuentas bancarias en ese país - Foto: Redes Sociales Abelardo de La Espriella

La primera declaración de bienes, rentas y conflictos de interés presentada por el presidente Abelardo De la Espriella abrió un interrogante patrimonial pocas semanas después de su llegada a la Casa de Nariño. El documento publicado el 21 de agosto mostraba un patrimonio superior a los $10.000 millones, pero prácticamente no registraba bienes, inversiones, sociedades ni información sobre su esposa.

El dato que más llamó la atención fue el registro de $10.272.863.000 como “otros ingresos y rentas” correspondientes a 2025, mientras los campos de salarios, honorarios, arriendos y otros ingresos laborales aparecían en cero. La cifra coincidía con el patrimonio reportado por De la Espriella en su declaración tributaria correspondiente al año gravable 2024, lo que generó cuestionamientos sobre una posible confusión entre patrimonio e ingresos.

La primera versión también señalaba que el mandatario no tenía bienes patrimoniales, no poseía inversiones en Colombia ni en el exterior y no tenía participación en sociedades. En materia bancaria aparecía solamente una cuenta de ahorros en Colombia, con saldo de cero pesos al 31 de diciembre de 2025.

Había otro dato llamativo: en el apartado de conflictos de interés, De la Espriella marcó que no tenía cónyuge o compañera permanente, pese a que está casado con Ana Lucía Pineda, actual primera dama, desde hace más de dos décadas. La primera versión tampoco registraba vínculos económicos o personales que pudieran afectar sus decisiones como presidente.

La publicación del documento provocó una rápida revisión periodística de su patrimonio. La Silla Vacía había documentado previamente un entramado empresarial relacionado con De la Espriella y había identificado 19 propiedades en Colombia, pertenecientes formalmente a sociedades relacionadas con él, entre ellas Cosenza, De la Espriella Lawyers y Dominio De la Espriella.

La presión aumentó después de que esos datos fueran confrontados con la declaración oficial. Menos de 12 horas después de que se hicieran públicos los cuestionamientos, el presidente presentó una nueva versión ante Función Pública. El cambio fue sustancial: la fotografía patrimonial pasó de prácticamente no mostrar bienes a registrar más de $20.000 millones en bienes patrimoniales.

En la declaración corregida, De la Espriella reportó $546.110.936 de ingresos correspondientes a 2025. De esa suma, $30 millones corresponden a honorarios y $516.110.936 a otros ingresos y rentas. Es decir, desapareció la cifra de más de $10.000 millones como ingreso anual que había aparecido en el primer formulario.

También aparecieron inversiones que antes no estaban registradas. El nuevo formulario reporta una inversión en Colombia por $8.230.131.000, otra por $1.429.481.000 y una inversión en Estados Unidos por $913.369.000. A esto se suman activos fijos en Colombia por $9.882.959.000.

La nueva versión también reveló un sistema financiero internacional mucho más amplio que el mostrado inicialmente. De la Espriella declaró dos cuentas en Colombia, dos en Estados Unidos y tres en Italia. Los saldos reportados incluyen aproximadamente $45 millones y $49 millones en Colombia; $16,6 millones y $159,6 millones en Estados Unidos, y tres cuentas italianas con saldos de entre $6,3 millones y $28,7 millones.

Las obligaciones financieras también cambiaron sustancialmente. El presidente pasó de reportar pasivos por unos $102,7 millones en la información tributaria de 2024 a declarar en el nuevo formulario obligaciones por aproximadamente $3.590 millones, entre ellas un crédito hipotecario de $2.526,6 millones y otros préstamos.

Otro cambio significativo fue el reconocimiento de Cosenza SAS. En la primera declaración De la Espriella había señalado que no tenía participación en sociedades. En la versión corregida aparece como accionista de Cosenza, una compañía que ya había sido identificada en investigaciones periodísticas como parte de su estructura empresarial.

La importancia de Cosenza radica en que no se trata de una sociedad desconocida en el historial empresarial del presidente. La Silla Vacía encontró que Cosenza tenía un patrimonio cercano a $5.817 millones en los estados financieros reportados en 2025 y que hace parte de un universo de 35 empresas vinculadas a De la Espriella en Colombia, Panamá y Estados Unidos.

La nueva declaración, además, corrigió el estado civil. Donde inicialmente había respondido que no tenía cónyuge, ahora aparece Ana Lucía Pineda Aruachan como su esposa. El cambio es relevante no solamente por la información familiar, sino porque la primera dama también tiene vínculos con varias de las estructuras empresariales y patrimoniales que han sido objeto de investigaciones periodísticas.

Sin embargo, la corrección no resuelve automáticamente todos los interrogantes. Una investigación de Casa Macondo identificó propiedades vinculadas al patrimonio de De la Espriella en Bogotá, Cartagena, Sucre y Cesar, entre ellas una finca de aproximadamente 391 hectáreas en San Benito Abad, Sucre, y un predio de 176 hectáreas en Becerril, Cesar.

El punto crucial es que esas propiedades no necesariamente tienen que aparecer como inmuebles a nombre personal del presidente. La investigación de La Silla Vacía encontró que las 19 propiedades colombianas que rastreó estaban registradas formalmente a nombre de tres sociedades relacionadas con De la Espriella: De la Espriella Lawyers, Dominio De la Espriella y Cosenza.

Por eso, afirmar que esas fincas fueron “ocultadas” sería prematuro sin conocer exactamente la estructura jurídica de cada activo. La pregunta que queda abierta es otra: si esos bienes pertenecen a sociedades de las que De la Espriella es accionista, ¿su participación en esas sociedades está reflejada de manera completa en la declaración corregida?

La misma duda existe con los activos en Estados Unidos. Investigaciones anteriores han documentado propiedades y sociedades relacionadas con De la Espriella y su familia en Florida. Una investigación sobre su patrimonio inmobiliario identificó además vínculos con Miami, mientras que la nueva declaración reconoce por primera vez una inversión en Estados Unidos por $913,3 millones y dos cuentas bancarias en ese país.

Entre los bienes que han generado atención está una propiedad en Miami cuya historia fue investigada antes de que De la Espriella llegara a la Presidencia. Cuestión Pública documentó la adquisición de un apartamento registrado en una transacción por 10 dólares, que posteriormente fue vendido por $1,2 millones; el medio señaló además vínculos entre la operación y personas relacionadas con el empresario Álex Saab.

También existen otras propiedades y negocios en Florida que han sido vinculados públicamente con De la Espriella. Pero aquí vuelve a aparecer el mismo problema: una propiedad perteneciente a una sociedad no es jurídicamente equivalente a un inmueble de propiedad directa del presidente. Para determinar si existe una omisión en su declaración es necesario establecer quién figura como propietario, quién controla la sociedad y qué participación posee De la Espriella.

La controversia, por tanto, ya no se limita a los errores evidentes de la primera versión. La nueva declaración corrigió buena parte de la fotografía inicial: incorporó ingresos reales de 2025, cuentas en tres países, inversiones por más de $10.000 millones, activos fijos, deudas, una participación en Cosenza y a la primera dama como cónyuge.

Pero el episodio deja una segunda pregunta de mayor alcance: ¿la declaración corregida refleja todo el patrimonio que De la Espriella controla directa o indirectamente? El inventario empresarial previo muestra propiedades en varias regiones de Colombia y activos relacionados con Estados Unidos, mientras que el formulario actualizado concentra buena parte del patrimonio en inversiones y activos declarados en Colombia y una inversión en Estados Unidos.

Por ahora, lo que está probado documentalmente es que el primer formulario presentó una imagen patrimonial que cambió radicalmente después de hacerse públicos los cuestionamientos. Lo que falta determinar, mediante registros de propiedad, documentos societarios y trazabilidad financiera, es si los bienes de Sucre, Cesar y Miami están efectivamente representados en la nueva declaración a través de las sociedades correspondientes o si todavía existen activos o participaciones que no fueron reportados. Esa diferencia será la clave para saber si el caso terminó con una corrección administrativa o si aún quedan inconsistencias patrimoniales por explicar.

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