Dos crías de yaguarundí, un macho y una hembra de aproximadamente un mes de nacidos, fueron rescatadas por el Cuerpo de Bomberos de Neiva durante la atención de un incendio forestal registrado en el oriente de la ciudad.
Los pequeños felinos fueron encontrados dentro de una madriguera mientras los organismos de emergencia combatían las llamas. Tras ser puestos a salvo, fueron trasladados al Hogar de Paso de Fauna Silvestre de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), donde permanecen bajo cuidado especializado.
Los animales pertenecen a la especie Herpailurus yagouaroundi, un felino silvestre que habita diferentes ecosistemas de Colombia. Al llegar al hogar de paso, profesionales de la CAM realizaron una valoración para establecer si habían sufrido lesiones provocadas por el fuego.
Durante la revisión, los especialistas encontraron que ambos ejemplares estaban en estado de alerta, aunque presentaban signos de deshidratación. Por esa razón recibieron hidratación por vía oral como parte de las primeras medidas de atención.
La médica veterinaria Camila Gómez explicó que la valoración permitió descartar inicialmente lesiones graves, aunque la hembra sí presentaba afectaciones provocadas por su exposición al incendio.
En particular, la pequeña tenía quemaduras leves en los pulpejos o almohadillas de sus patas. Los profesionales también encontraron afectaciones en sus bigotes, aparentemente relacionadas con la exposición al fuego.
Debido a que las crías ya cuentan con la capacidad de alimentarse por sí mismas, los especialistas de la CAM iniciaron un proceso de crianza artificial. Este manejo busca garantizar que reciban los nutrientes necesarios mientras permanecen separadas de su madre.
La alimentación asistida está basada en proteína animal y hace parte del seguimiento diario que reciben los dos animales. Además, fueron ubicados en un espacio acondicionado de acuerdo con sus necesidades, con una temperatura apropiada para su edad y especie.
El estado de las crías ha mostrado una evolución favorable. Al momento del rescate, cada una tenía un peso aproximado de 400 gramos, pero actualmente ambas alcanzan cerca de 450 gramos.
El aumento de peso es uno de los indicadores utilizados por los profesionales para evaluar su recuperación. Por ahora, los dos yaguarundí continúan bajo observación mientras reciben alimentación y los cuidados establecidos por los especialistas.
Una de las incógnitas del caso es el paradero de la madre. Los profesionales de la CAM manejan como hipótesis que la hembra adulta salió de la madriguera para buscar alimento y dejó allí a sus dos crías.
Según esta explicación, la madre habría regresado cuando el incendio ya avanzaba sobre la zona y, al encontrarse con las llamas, habría huido. Las crías quedaron entonces en la madriguera hasta que fueron descubiertas por los bomberos. El texto no informa que la madre haya sido localizada, por lo que esta versión permanece como una hipótesis.
El rescate también puso de manifiesto el impacto que tienen los incendios forestales sobre la fauna silvestre. El avance de las llamas puede destruir refugios, provocar lesiones, desplazar animales y separar a las crías de sus madres, como pudo haber ocurrido en este caso.
Ante estos riesgos, la CAM hizo un llamado a la ciudadanía para prevenir incendios forestales y evitar acciones como las quemas, las fogatas o arrojar colillas de cigarrillo y vidrios en zonas susceptibles de incendiarse.
La autoridad ambiental también recomendó informar a las autoridades u organismos de emergencia cuando se encuentre un animal silvestre en peligro. El objetivo es que el rescate sea realizado por personal capacitado y que los ejemplares reciban la atención necesaria. Mientras tanto, las dos crías de yaguarundí permanecen en el Hogar de Paso de Fauna Silvestre de la CAM, donde continúan su recuperación después de sobrevivir al incendio en el oriente de Neiva.






