Matthew Brennan volvió a demostrar que su irrupción en el ciclismo de élite no es casualidad. El británico de 21 años se impuso al sprint en la quinta etapa de La Vuelta a España 2026, entre Falset y Roquetes, y consiguió su segunda victoria en apenas cinco días de competición.
El corredor del Visma-Lease a Bike aprovechó el trabajo impecable de su equipo para imponerse en una jornada de 173,4 kilómetros marcada por el viento, la tensión y el riesgo permanente de los abanicos en las carreteras abiertas de Cataluña.
Brennan, que debuta en una Gran Vuelta, volvió a exhibir una velocidad que empieza a convertirlo en una de las grandes revelaciones de la carrera. El británico ya había levantado los brazos en esta edición y ahora repitió la hazaña en las Terres de l’Ebre.
La jornada comenzó en Falset con 181 corredores en el pelotón, después de confirmarse la ausencia del belga Cian Uijtdebroeks, del Movistar Team, quien no pudo continuar debido a las lesiones sufridas tras la caída registrada en la segunda etapa.
Desde los primeros kilómetros, el viento se convirtió en uno de los grandes protagonistas. El riesgo de que el pelotón se partiera en abanicos obligó a los equipos de los favoritos a mantenerse atentos y aceleró considerablemente el ritmo de la carrera.
La fuga del día estuvo integrada por Walter Calzoni, Fredrik Dversnes, Mattia Gaffuri y Diego Uriarte. Stefan Küng también formó parte inicialmente del movimiento, pero terminó dejándose caer después de los primeros 30 kilómetros.
La aventura, sin embargo, tuvo poco recorrido. La amenaza de los abanicos provocó que equipos como Netcompany Ineos y Visma-Lease a Bike endurecieran el paso y trabajaran para controlar la carrera. Los escapados fueron neutralizados antes de alcanzar la mitad de la etapa.
Con unos 100 kilómetros todavía por delante, Ethan Hayter, del Soudal Quick-Step, protagonizó uno de los principales movimientos individuales de la jornada después de pasar primero por el sprint intermedio de Tivenys, situado en el kilómetro 114,7.
El danés Andreas Kron, del Uno-X Mobility, también buscó romper la monotonía del pelotón con un ataque en solitario. Sus intentos, sin embargo, no consiguieron poner en peligro el desenlace masivo que comenzaba a perfilarse.
El último puerto puntuable fue el Alt de Paüls, de tercera categoría, coronado a 25 kilómetros de la meta. Allí, UAE Team Emirates-XRG tomó el control para proteger al líder, Tadej Pogačar, y evitar cualquier movimiento que pudiera comprometer su ventaja en la clasificación general.
El fuerte ritmo impuesto en la subida hizo sufrir a varios velocistas. Entre los corredores que tuvieron dificultades estuvieron Kaden Groves y Mads Pedersen, obligados a esforzarse para mantenerse en contacto con el grupo principal.
Después del descenso todavía hubo un último intento. Xabier Mikel Azparren, del Pinarello-Q36.5, atacó en busca de sorprender al pelotón, pero su movimiento tampoco consiguió impedir la llegada masiva a Roquetes.
En el sprint apareció nuevamente Brennan. El Visma-Lease a Bike preparó un lanzamiento de primer nivel, con Wout van Aert y Christophe Laporte trabajando para dejar a su joven compañero en una posición ideal. Brennan hizo el resto y cruzó primero la línea de meta.
El británico superó al belga Jordi Meeus, del Red Bull-Bora-Hansgrohe, y al italiano Vincenzo Albanese, del EF Education-EasyPost. Fue su segundo triunfo en La Vuelta 2026, una actuación que confirma el enorme potencial de un corredor que apenas tiene 21 años.
El resultado también tiene un significado especial para Brennan. En las mismas Terres de l’Ebre ya había impresionado en 2025 al pelotón WorldTour, cuando consiguió su segunda victoria en la Volta a Catalunya. Ahora vuelve a celebrar allí, pero en el escenario mucho mayor de una Gran Vuelta.
Mientras Brennan celebra, Pogačar mantiene intacto el maillot rojo. La etapa no produjo cambios significativos en la clasificación general y el esloveno sigue al frente de la carrera después de su exhibición montañosa de la cuarta jornada.
La Vuelta tendrá ahora otro desafío. La sexta etapa llevará al pelotón entre Alcossebre y Castelló, en un recorrido de media montaña con cuatro puertos puntuables y el esperado estreno del tramo de sterrato del Puerto El Bartolo, una novedad que puede volver a poner a prueba al pelotón y abrir la puerta a los cazaetapas.





