Niña Lobo: cinco amigas que despertaron al indie uruguayo y ahora llegan por primera vez a Rock al Parque

Su llegada a Rock al Parque representa un paso importante en ese recorrido. Niña Lobo se presentará el domingo 11 de octubre, entre las 2:00 y las 2:50 de la tarde, en la Plaza de Eventos del Parque Simón Bolívar, en la jornada que también tendrá a Iseo & Dodosound, Serú Girán, Esteman y Mon Laferte - Foto: Niña Lobo

Su llegada a Rock al Parque representa un paso importante en ese recorrido. Niña Lobo se presentará el domingo 11 de octubre, entre las 2:00 y las 2:50 de la tarde, en la Plaza de Eventos del Parque Simón Bolívar, en la jornada que también tendrá a Iseo & Dodosound, Serú Girán, Esteman y Mon Laferte - Foto: Niña Lobo

Antes de convertirse en una de las nuevas referencias del indie uruguayo, Niña Lobo fue, sencillamente, un grupo de amigas que quería hacer música. La banda nació en Montevideo en 2018 y desde entonces ha construido una trayectoria alrededor de guitarras, melodías, voces femeninas y una sensibilidad que se mueve entre el indie rock, el dream pop, el garage y el noise.

Su llegada a Rock al Parque representa un paso importante en ese recorrido. Niña Lobo se presentará el domingo 11 de octubre, entre las 2:00 y las 2:50 de la tarde, en la Plaza de Eventos del Parque Simón Bolívar, en la jornada que también tendrá a Iseo & Dodosound, Serú Girán, Esteman y Mon Laferte.

Pero Bogotá será algo más que una nueva fecha en el calendario. La agrupación uruguaya forma parte de las seis bandas internacionales que debutarán tanto en Rock al Parque como en Colombia durante la edición de los 30 años del festival. Junto a ella aparecen Ministry, Darkest Hour, Iseo & Dodosound, Decessus y Editors.

La historia comenzó en Montevideo, donde cinco amigas fueron convirtiendo una amistad en un proyecto musical. Su propia trayectoria ha estado marcada por esa relación entre lo colectivo y lo personal: hacer de Niña Lobo un espacio que pueda sobrevivir incluso cuando la vida cotidiana, las diferencias y los cambios personales ponen a prueba al grupo.

En la formación que ha acompañado buena parte de su recorrido aparecen Camila Rodríguez, Camila Bustillo, Andrea “Chane” Pérez, Isabel Palomeque y Julieta Spinelli. Rodríguez se encarga de voz y guitarra, mientras Pérez aporta teclados y Bustillo guitarra, entre otras funciones dentro de una formación que ha ido evolucionando.

La voz de Camila Rodríguez se convirtió en uno de los elementos reconocibles del proyecto. En 2021, cuando la banda presentó su primer álbum, Lo que duró la vida de alguien, Rodríguez explicaba el nuevo rumbo musical de un grupo que apenas unos años antes había comenzado a recorrer escenarios de Montevideo.

El crecimiento había sido rápido. Durante 2019 Niña Lobo pasó por distintos escenarios y compartió cartel con proyectos como Las Ligas Menores, 107 Faunos, Florencia Núñez y Franny Glass. También estaba prevista su participación en Montevideo Rock y un concierto junto a Él Mató a un Policía Motorizado cuando la pandemia interrumpió los planes.

El encierro, sin embargo, terminó convirtiéndose en parte de la historia de la banda. La interrupción de los conciertos abrió un período de composición que terminó dando forma a Lo que duró la vida de alguien, un álbum que comenzó a gestarse durante los primeros meses de la pandemia y que necesitó aproximadamente dos años de trabajo.

El disco fue publicado en diciembre de 2021 y reunió 13 canciones. Entre ellas aparecen “Jaime R.”, “Ser el Mundo”, “No Soy Yo”, “Cara Perfecta”, “La Vida de Alguien”, “Romcom”, “Perro Agonizante” y “Amiga”. El álbum permitió consolidar una identidad que ya había comenzado a aparecer en sus primeros EP y sencillos.

Musicalmente, Niña Lobo encontró allí una combinación de guitarras con reverberación, melodías cercanas al indie y elementos del jangle pop, además de sintetizadores y múltiples voces. La crítica también identificó una relación con el postpunk, el power pop y una estética vinculada a la cultura pop de los años 2000.

Las letras, mientras tanto, se movieron por terrenos menos épicos y más cotidianos: relaciones, desamor, nostalgia, personajes, crecimiento personal y las historias que las personas construyen para explicar sus propias vidas. En lugar de convertir esas experiencias en grandes declaraciones, Niña Lobo las lleva a canciones que funcionan como pequeñas escenas emocionales.

Esa mirada volvió a aparecer en su segundo álbum, Montevideo Despierta, publicado en octubre de 2025. El título es también una declaración de pertenencia: las integrantes decidieron poner el nombre de su ciudad en el centro de un disco que habla de cambios personales, adultez, crisis y de la relación con el lugar donde crecieron.

Para ese trabajo, las cinco integrantes aparecieron juntas en la portada, algo que no habían hecho de la misma manera en sus trabajos anteriores. El disco terminó convirtiéndose en una especie de retrato colectivo de una banda que había crecido al mismo tiempo que sus integrantes.

Una de las canciones que le da nombre al álbum, “Montevideo despierta”, resume parte de ese momento. Su letra habla de una transformación personal, de sentirse encerrada, de reconocer que algo cambió y de observar una ciudad que despierta mientras quien canta permanece en otro estado.

La composición del álbum volvió a ser colectiva. En los créditos de la canción “Montevideo Despierta” aparecen Camila Rodríguez, Camila Bustillo, Isabel Palomeque y Andrea Pérez como compositoras, mientras Rodríguez figura como autora de la letra. La interpretación reúne a Bustillo, Palomeque, Pérez, Rodríguez y Cecilia Simón.

Esa dimensión colectiva ayuda a entender por qué Niña Lobo no se presenta simplemente como el proyecto de una cantante acompañada por una banda. Su identidad está construida alrededor de varias creadoras que componen, tocan, producen y participan en diferentes etapas del proceso.

También explica la forma en que el grupo habla de su propia historia. En entrevistas, sus integrantes han descrito la banda como un espacio que debe sobrevivir a los cambios de la vida personal y a las diferencias entre amigas. La música termina funcionando como un lugar común donde esas experiencias pueden transformarse en canciones.

Después de sus primeros años de crecimiento en Uruguay, la banda comenzó a ampliar su recorrido internacional. Ha participado en escenarios de América Latina y Europa y llega a Bogotá como representante de una generación de proyectos independientes uruguayos que han encontrado en el circuito regional una posibilidad para ampliar su público.

Su presencia también forma parte de una particularidad de Rock al Parque 2026: la participación femenina atraviesa distintos géneros y generaciones. La organización del festival señala que 21 de las 64 agrupaciones confirmadas cuentan con participación de mujeres, entre ellas Niña Lobo, Burning Witches, Las Fokin Biches, Mon Laferte, Iseo & Dodosound, Lika Nova, Laura Pérez, Elsa Riveros, Brina Quoya y V for Volume.

Niña Lobo llegará entonces a Bogotá con algo más que un repertorio de indie rock. Llegará con la historia de cinco amigas que convirtieron una inquietud musical en una banda, atravesaron una pandemia que frenó su ascenso, transformaron la pausa en canciones y terminaron encontrando una nueva etapa fuera de Uruguay. El domingo 11 de octubre, su primera aparición en Colombia será también una oportunidad para que Rock al Parque conozca a una de las manadas que está renovando el sonido independiente de Montevideo.

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