El Gobierno de Colombia rechazó el recrudecimiento del denominado cerco energético contra Cuba y las sanciones secundarias impuestas a entidades de terceros países. Según la Cancillería, estas medidas profundizan la crisis humanitaria que atraviesa la isla y tienen un impacto directo sobre la población civil.
La posición fue expresada al término de la visita oficial del presidente Gustavo Petro y la canciller Rosa Yolanda Villavicencio a Cuba. El Ministerio de Relaciones Exteriores reiteró además su llamado a los países de América Latina y el Caribe para fortalecer el diálogo, la cooperación y la integración regional como mecanismos para buscar una salida pacífica a la situación.
De acuerdo con la canciller Villavicencio, las restricciones al suministro de energía han generado consecuencias graves para la economía cubana y para la vida cotidiana de sus habitantes. Entre los sectores afectados, el Gobierno colombiano menciona el transporte público, los servicios esenciales, la conectividad aérea y la actividad turística.
La Cancillería también señaló las consecuencias de las restricciones sobre empresas navieras y operadores internacionales. Según el Gobierno, miles de contenedores con alimentos, insumos básicos y ayuda humanitaria permanecen represados, incluidos suministros destinados a organismos internacionales.
Colombia sostuvo que las restricciones también afectan proyectos estratégicos relacionados con la transición energética de Cuba y dificultan el acceso de la población a bienes esenciales. Entre ellos, mencionó medicamentos e insumos médicos, procedimientos quirúrgicos, tratamientos especializados y programas dirigidos a pacientes con enfermedades crónicas.
En materia de salud, el Gobierno colombiano destacó el papel que Cuba ha desempeñado históricamente en programas de cooperación internacional. Según las cifras citadas por la Cancillería, al cierre de junio de 2026 el país mantenía misiones médicas en 36 países de América Latina y el Caribe, con más de 526.000 colaboradores, de los cuales cerca de 248.000 son médicos.
La Cancillería también resaltó la cooperación educativa entre Colombia y Cuba, particularmente en la formación de profesionales de la salud. Según el Gobierno, cerca de mil médicos colombianos vinculados a familias de firmantes del Acuerdo de Paz, víctimas del conflicto, integrantes de la Fuerza Pública y jóvenes de diferentes regiones se formaron en la isla.
En total, el Ministerio de Relaciones Exteriores reportó que 1.367 profesionales de la salud colombianos se han graduado en instituciones cubanas. A esa cifra se suman 391 estudiantes que actualmente adelantan su formación en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).
El Gobierno colombiano considera que estos programas de cooperación tienen además un impacto en la reconciliación nacional y en el fortalecimiento del sistema de salud del país. La administración de Petro ha presentado en distintas ocasiones la cooperación internacional en materia sanitaria como uno de los ámbitos de la relación bilateral con Cuba.
Finalmente, Colombia reiteró su llamado al cese de las medidas coercitivas unilaterales que, según la Cancillería, afectan a la población cubana. El Gobierno reafirmó su respaldo al derecho internacional, la solución pacífica de las controversias y la cooperación entre los Estados, así como a los principios de solidaridad y humanidad que, en su opinión, deben orientar las relaciones internacionales.






