La respuesta humanitaria de Bogotá frente al terremoto del pasado 10 de agosto alcanzó 1.337 toneladas de ayudas enviadas a las comunidades afectadas, según el balance entregado por la Alcaldía de Bogotá y la Cruz Roja Colombiana Seccional Bogotá-Cundinamarca.
El reporte, con corte al 16 de agosto de 2026, señala que las donaciones fueron movilizadas a través de 109 despachos desde los puntos de acopio habilitados en la capital.
Los envíos tuvieron como destino seis ciudades de cinco departamentos afectados por la emergencia: Pereira, Cali, Quibdó, Buenaventura, Armenia y Manizales.
Risaralda fue el departamento que recibió el mayor volumen de ayudas, con 451 toneladas, seguido por el Valle del Cauca, con 417 toneladas.
Al Chocó fueron destinadas 252 toneladas, mientras que Quindío recibió 113 toneladas y Caldas otras 104 toneladas. En conjunto, estos despachos completan las 1.337 toneladas reportadas por el Distrito.
La distribución de los elementos recibidos se realiza en los territorios de acuerdo con los censos de familias damnificadas y afectadas, con el propósito de orientar las ayudas hacia las comunidades que presentan mayores necesidades.
El Distrito señaló que esta operación hace parte de un “modelo de intervención híbrida”, mediante el cual se mantiene la atención humanitaria mientras avanzan las demás fases de respuesta frente a la emergencia.
Sin embargo, después de varios días de recepción y movilización de donaciones, Bogotá y la Cruz Roja anunciaron una modificación en su operación. La decisión contempla desacelerar temporalmente la recepción de nuevas ayudas.
Los puntos de acopio permanecerán habilitados hasta el lunes festivo 17 de agosto a las 12:00 del mediodía. Después de esa hora se suspenderá temporalmente la recepción de donaciones en los puntos dispuestos por ambas entidades.
La decisión responde, según el Distrito, a la necesidad de adaptar la respuesta humanitaria a la transición de las diferentes etapas de atención y a las necesidades que se están identificando en los territorios afectados.
El cierre temporal de los puntos de acopio, sin embargo, no representa el fin de la atención humanitaria. La Alcaldía señaló que las acciones de respuesta, acompañamiento y recuperación continuarán directamente en las zonas afectadas.
Mientras se ajusta la recepción de donaciones, la Cruz Roja también prepara un nuevo despliegue de personal hacia el Chocó, uno de los departamentos golpeados por el terremoto.
El organismo enviará 10 voluntarios de primera respuesta de la Seccional Bogotá-Cundinamarca para reforzar las labores que ya realizan otros ocho voluntarios desplazados previamente al departamento.
Los ocho integrantes que ya se encuentran en territorio hacen parte de los componentes de Salud y Apoyo Psicosocial. Con el nuevo grupo, la Cruz Roja busca fortalecer la capacidad de respuesta y acompañamiento en Quibdó y otros municipios chocoanos.
El balance muestra así dos momentos de la respuesta de Bogotá: por un lado, la movilización de más de 1.300 toneladas de ayuda humanitaria hacia las regiones afectadas y, por otro, el tránsito hacia una etapa en la que la recepción de donaciones se ajustará a las necesidades identificadas en cada territorio, mientras continúan las labores de atención y recuperación.






