Deepfakes de Iván Cepeda circularon antes de la segunda vuelta y alcanzaron millones de reproducciones

De acuerdo con el análisis, las piezas acumularon cerca de 2,6 millones de visualizaciones. Para fabricar los montajes se utilizaron imágenes reales de Cepeda a las que se añadieron voces clonadas mediante inteligencia artificial y, en algunos casos, modificaciones en el movimiento de los labios - Foto: Archivo/Ronald Cano

De acuerdo con el análisis, las piezas acumularon cerca de 2,6 millones de visualizaciones. Para fabricar los montajes se utilizaron imágenes reales de Cepeda a las que se añadieron voces clonadas mediante inteligencia artificial y, en algunos casos, modificaciones en el movimiento de los labios - Foto: Archivo/Ronald Cano

Una investigación de Colombiacheck documentó la circulación de al menos 12 videos manipulados con inteligencia artificial que atribuían al entonces candidato presidencial Iván Cepeda declaraciones que nunca hizo. Los contenidos fueron difundidos en redes sociales durante las semanas previas a la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026.

De acuerdo con el análisis, las piezas acumularon cerca de 2,6 millones de visualizaciones. Para fabricar los montajes se utilizaron imágenes reales de Cepeda a las que se añadieron voces clonadas mediante inteligencia artificial y, en algunos casos, modificaciones en el movimiento de los labios.

Los contenidos no se limitaron a una única narrativa. Los investigadores identificaron mensajes falsos relacionados con religión, economía, propiedad privada, violencia, seguridad, instituciones y supuestas posiciones de Cepeda frente a distintas regiones del país.

Uno de los montajes hacía parecer que Cepeda anunciaba la creación de “iglesias satánicas” durante un eventual gobierno suyo. El material visual correspondía a una intervención real del entonces candidato relacionada con el proceso judicial contra Álvaro Uribe, pero el audio había sido manipulado.

Otro video le atribuía expresiones ofensivas contra las mujeres y buscaba presentar al candidato como alguien que consideraba a las mujeres “instrumentos manipulables”. El material original correspondía a una intervención en la que Cepeda denunciaba precisamente la existencia de una campaña de guerra sucia en su contra.

También circuló un montaje en el que supuestamente Cepeda daba instrucciones a “milicianos de las universidades” para amenazar y paralizar centros educativos. La grabación original, sin embargo, correspondía a un mensaje de campaña en el que llamaba a un acuerdo nacional y rechazaba las vías de hecho.

La propiedad privada fue otro de los temas utilizados en los contenidos falsos. Uno de los videos hacía parecer que Cepeda anunciaba investigaciones patrimoniales y la eventual expropiación de viviendas de estratos tres en adelante, una afirmación que no aparecía en el material original.

Otro de los contenidos que logró una amplia circulación sostenía que un eventual gobierno de Cepeda incorporaría integrantes de las FARC a las Fuerzas Militares. Una de las publicaciones que difundió esa pieza superó las 729.000 reproducciones.

Los investigadores también encontraron un montaje que atribuía al candidato un supuesto plan para expropiar tierras campesinas y destinarlas a combatientes de las FARC y el ELN. Las imágenes utilizadas sí eran reales, pero el mensaje de audio había sido fabricado.

Mensajes dirigidos a regiones

La estrategia de desinformación tuvo además un componente regional. Uno de los videos hacía parecer que Cepeda insultaba a los santandereanos, amenazaba con retirar recursos del departamento y hablaba de una supuesta represalia por su comportamiento electoral.

Ese contenido llegó a ser localizado en 69 publicaciones diferentes en Kwai, lo que muestra la capacidad de replicación que tuvieron algunas de las piezas.

Otro montaje presentaba supuestamente a Cepeda calificando a los antioqueños de “apátridas” y vinculándolos con el paramilitarismo. La grabación original correspondía, en realidad, a una intervención en medios regionales sobre distribución de la riqueza y pobreza.

La Costa Caribe también fue utilizada como escenario de otro mensaje falso. Allí se atribuían a Cepeda insultos contra los costeños y acusaciones de compra de votos. Los investigadores encontraron que el montaje reutilizaba las mismas imágenes empleadas para otros contenidos.

Los mensajes regionales adquirieron especial relevancia en el contexto electoral porque distintos territorios tuvieron comportamientos electorales diferentes durante la segunda vuelta. La investigación plantea que algunas de estas piezas parecían diseñadas para explotar tensiones e identidades regionales.

Compra de votos y redes de difusión

La supuesta compra de votos fue otra de las acusaciones fabricadas mediante inteligencia artificial. En algunos videos se escuchaba una voz atribuida a Cepeda ordenando pagar entre 100.000 y 120.000 pesos por voto en ciudades como Montería, Barranquilla y Cartagena.

Los montajes incluso incluían supuestas instrucciones para retirar los teléfonos celulares de los asistentes y exigir fotografías del tarjetón marcado. Las verificaciones determinaron que las imágenes eran auténticas, pero que el audio había sido generado artificialmente.

La investigación rastreó parte de la difusión hasta cuentas como Salsa Love y un perfil identificado como Santiago Rodríguez. Salsa Love publicó varios de los contenidos y llegó a utilizar publicidad paga para ampliar su alcance.

Según los registros de la Biblioteca de Anuncios de Meta, dos campañas relacionadas con estos contenidos fueron activadas el 14 de junio de 2026, una semana antes de la segunda vuelta. Una gastó entre 70.000 y 80.000 pesos y otra entre 90.000 y 100.000 pesos.

La segmentación de esas campañas también llamó la atención: los anuncios estuvieron dirigidos principalmente a departamentos como Tolima, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas, Quindío y Norte de Santander, además de concentrarse especialmente en hombres y personas mayores de 45 años.

Sin embargo, la investigación establece un límite importante: no se identificó al autor intelectual de los deepfakes ni se demostró que la campaña de Abelardo De La Espriella hubiera producido, financiado o coordinado los contenidos. Aunque algunas cuentas que los difundieron expresaban apoyo a De La Espriella y rechazo a Cepeda, esa coincidencia política no permite atribuirles la autoría de la operación.

El caso evidencia así un nuevo desafío para las campañas electorales: la inteligencia artificial permite reutilizar discursos e imágenes auténticas para construir declaraciones inexistentes con apariencia de legitimidad. A pocos días de una elección, la velocidad de circulación puede hacer que una falsedad alcance a miles de electores antes de que sea verificada.

La investigación de Colombiacheck deja documentada la existencia de una red de contenidos falsos, su alcance, algunas rutas de difusión y el uso de publicidad digital, pero mantiene abierta la pregunta central sobre quién ordenó producir los videos y quién estuvo detrás de su financiación y coordinación. Ese vacío resulta especialmente relevante para establecer responsabilidades políticas o electorales y para entender hasta qué punto la inteligencia artificial fue utilizada como herramienta de guerra sucia durante la campaña presidencial.

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