Flávio Bolsonaro gana la primera vuelta en Brasil y lleva a Lula a un balotaje de margen mínimo

Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador y el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro. Su candidatura convirtió la elección en una nueva confrontación entre el campo político identificado con la familia Bolsonaro y el proyecto del PT encabezado por Lula - Foto: Entrevistas Diversas

Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador y el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro. Su candidatura convirtió la elección en una nueva confrontación entre el campo político identificado con la familia Bolsonaro y el proyecto del PT encabezado por Lula - Foto: Entrevistas Diversas

Brasil cerró este domingo 4 de octubre la primera vuelta de sus elecciones presidenciales con un resultado que dejó abierta la disputa por el Palacio de Planalto. Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), terminó en el primer lugar, pero no alcanzó el porcentaje necesario para evitar una segunda vuelta frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT).

Con el 99,99 % de las urnas totalizadas, Bolsonaro obtuvo 47,03 % de los votos válidos, equivalentes a 56.103.033 sufragios. Lula alcanzó 45,16 %, con 53.870.724 votos. La diferencia entre los dos fue de 1,87 puntos porcentuales.

El resultado significa que ninguno de los candidatos consiguió superar la mitad de los votos válidos requerida para ganar la Presidencia en primera vuelta. Por esa razón, los brasileños deberán regresar a las urnas el domingo 25 de octubre para definir al próximo mandatario.

La distancia entre los dos primeros candidatos es uno de los principales datos de la jornada. Según Folha de S.Paulo, se trata de la diferencia más pequeña registrada entre los dos primeros candidatos en una primera vuelta presidencial desde la redemocratización de Brasil.

El antecedente más cercano se había producido en 2022, cuando Lula terminó la primera vuelta con 48,43 % y Jair Bolsonaro, padre del actual candidato del PL, obtuvo 43,20 %. Aquella diferencia fue de 5,23 puntos porcentuales, considerablemente superior a la registrada este domingo.

El resultado también modificó el escenario que habían anticipado las últimas encuestas. La campaña llegó a las urnas con un panorama estrecho y con mediciones que mostraban una competencia particularmente cerrada entre Lula y Flávio Bolsonaro.

Durante las primeras horas del escrutinio, Bolsonaro llegó a registrar una ventaja mucho mayor, impulsada por el conteo inicial de regiones donde el bolsonarismo tiene una fuerte presencia electoral. A medida que avanzó la incorporación de votos del nordeste, tradicionalmente favorable a Lula, la diferencia se redujo.

Finalmente, esa ventaja inicial no fue suficiente para que Bolsonaro alcanzara la mayoría absoluta. El candidato del PL quedó primero, pero el resultado confirmó que la elección presidencial tendrá que resolverse en una segunda votación.

Flávio Bolsonaro, de 45 años, es senador y el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro. Su candidatura convirtió la elección en una nueva confrontación entre el campo político identificado con la familia Bolsonaro y el proyecto del PT encabezado por Lula.

Tras conocer los resultados, Bolsonaro interpretó su votación como un respaldo a una propuesta de cambio. En su discurso de la noche electoral sostuvo que los casi 56 millones de votos obtenidos representan una señal de que Brasil quiere modificar el rumbo del país.

El candidato del PL también planteó algunos de los elementos que pretende llevar a la segunda vuelta, entre ellos la reducción del número de ministerios, cambios institucionales y el compromiso de terminar con la posibilidad de reelección presidencial.

Lula, por su parte, reconoció que esperaba obtener la victoria en la primera vuelta. En su intervención después de conocerse el resultado sostuvo que la segunda votación abre una nueva etapa de la campaña y que a partir de este lunes comienza una disputa diferente.

El presidente también utilizó su discurso para cuestionar directamente a su rival. Lula puso en duda la trayectoria política de Flávio Bolsonaro y vinculó a la familia Bolsonaro con acusaciones y controversias relacionadas con milicias y crimen organizado. Esas afirmaciones forman parte de la confrontación política de la campaña y no equivalen por sí mismas a una condena judicial contra el candidato.

El resultado electoral también muestra la fortaleza que conserva el bolsonarismo después de la salida de Jair Bolsonaro de la Presidencia. Flávio consiguió superar los 56 millones de votos y terminó por delante de Lula en el conjunto nacional.

Al mismo tiempo, Lula mantiene una base electoral de más de 53 millones de votos, lo que impide considerar definida la elección. La diferencia entre los dos candidatos es suficientemente estrecha como para que la segunda vuelta parta de un escenario competitivo.

Uno de los elementos centrales de las próximas tres semanas será qué ocurre con los votos de los candidatos que quedaron fuera del balotaje. El tercer lugar fue para el escritor Augusto Cury, de Avante, con 2,89 % de los votos válidos, mientras que Renan Santos, de Missão, obtuvo 2,25 %.

También quedaron por fuera de la segunda vuelta candidatos como Ronaldo Caiado, del PSD, y Romeu Zema, del Novo. Sus votantes constituyen una parte pequeña del resultado nacional frente a las dos grandes votaciones de Bolsonaro y Lula, pero pueden adquirir relevancia en una contienda definida por menos de dos puntos.

La jornada electoral no estuvo marcada por incidentes que pusieran en duda el proceso de votación. El Tribunal Superior Electoral informó que más de 158,7 millones de brasileños estaban habilitados para votar y que 935 urnas fueron sustituidas durante la jornada, sin que fuera necesario recurrir a votación manual.

El TSE también reportó una reducción significativa en los reportes relacionados específicamente con la integridad del proceso electoral y el intento de impedir o dificultar el voto. Según el tribunal, las denuncias pasaron de 18.487 en 2022 a 2.604 en esta elección en el periodo comparado.

La jornada sí tuvo un episodio relacionado con la divulgación de los resultados. El sistema de presentación de datos experimentó una congestión que produjo retrasos en la visualización de la información, pero el TSE aclaró que la dificultad no afectó el proceso de totalización de los votos.

El mapa electoral también volvió a mostrar diferencias regionales importantes. Lula conservó fuerza en varios estados del norte y nordeste, mientras que el bolsonarismo amplió su respaldo en algunas zonas de la Amazonía Legal y en territorios donde la familia Bolsonaro ya había obtenido resultados importantes en 2022.

La elección también tendrá consecuencias más allá de la Presidencia. En seis estados y en el Distrito Federal habrá segunda vuelta para elegir gobernador el mismo 25 de octubre, lo que convierte esa fecha en una nueva jornada electoral de alcance nacional.

La primera vuelta deja así dos fotografías políticas muy claras: Bolsonaro llega al balotaje con una ventaja numérica y una votación superior a los 56 millones de sufragios, mientras Lula conserva una base superior a los 53 millones y la posibilidad de disputar nuevamente la Presidencia.

Hay además un dato histórico que ayuda a dimensionar el escenario, aunque no permite anticipar el resultado del 25 de octubre: desde la redemocratización brasileña no se ha producido una remontada en segunda vuelta del candidato que terminó segundo en la primera. Ese antecedente describe el pasado electoral, pero no determina lo que ocurrirá en esta elección.

Ahora comienza una campaña distinta. Durante las próximas tres semanas, Bolsonaro y Lula tendrán que buscar los votos de los candidatos eliminados, consolidar sus respectivas bases y disputar a los electores que todavía no tienen decidido su voto. Con una diferencia de apenas 1,87 puntos en la primera vuelta, Brasil llegará al 25 de octubre con una elección todavía abierta.

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