Gobierno anuncia reestructuración de Inravisión y pone fin a la franja informativa

A partir de ahora, Inravisión deberá revisar los contenidos y formatos que permanecen al aire bajo criterios de independencia, pluralidad, equilibrio, rigor informativo e interés público. La administración resume el cambio en una premisa: “La entidad será un Sistema de Medios Públicos, no un instrumento político” - Foto: Inravisión

A partir de ahora, Inravisión deberá revisar los contenidos y formatos que permanecen al aire bajo criterios de independencia, pluralidad, equilibrio, rigor informativo e interés público. La administración resume el cambio en una premisa: “La entidad será un Sistema de Medios Públicos, no un instrumento político” - Foto: Inravisión

El Gobierno de Abelardo De La Espriella anunció una transformación integral del Sistema de Medios Públicos, ahora denominado Inravisión, que contempla cambios en la programación, ajustes en la franja informativa, revisión de contratos y una nueva orientación para la radio, la televisión y las plataformas digitales estatales.

La decisión fue adoptada durante una reunión extraordinaria del 15 de agosto entre la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Alexandra Falla, y la directora de Inravisión, Ángela Mora. El proceso de reorganización había comenzado el 7 de agosto, según el Ministerio TIC.

El anuncio estuvo acompañado de una frase que rápidamente se convirtió en el eje político de la discusión. El Ministerio TIC tituló su comunicación “Se acaba el aparato de propaganda en el Sistema de Medios Públicos de Colombia”, al cuestionar la estructura que, según la nueva administración, recibió del Gobierno anterior.

La administración sostiene que su propósito es recuperar el carácter público, plural e independiente de los medios estatales. Bajo esa premisa, afirma que Inravisión no debe responder a intereses particulares o políticos y que su función debe estar orientada al interés público.

El cambio más inmediato estará en la programación. El Gobierno anunció la finalización de la franja noticiosa y de opinión en radio y televisión que operaba hasta el 6 de agosto, una de las decisiones de mayor impacto dentro de la reestructuración.

Según las cifras entregadas por la nueva administración, hasta esa fecha el sistema mantenía una operación informativa entre las 6:00 de la mañana y las 10:00 de la noche. El Gobierno afirma que esa actividad concentraba aproximadamente el 90 % de los recursos humanos y técnicos disponibles para actividades periodísticas.

A partir de ahora, Inravisión deberá revisar los contenidos y formatos que permanecen al aire bajo criterios de independencia, pluralidad, equilibrio, rigor informativo e interés público. La administración resume el cambio en una premisa: “La entidad será un Sistema de Medios Públicos, no un instrumento político”.

La nueva programación tendrá como pilares la cultura, el arte y la educación. El Gobierno también plantea dar mayor espacio a la diversidad regional, fortalecer la identidad nacional y garantizar que distintas voces del país tengan presencia en la radio, la televisión y las plataformas digitales públicas.

La reestructuración no se limitará a los contenidos. Inravisión anunció además una revisión de los contratos y convenios interadministrativos vigentes con ministerios y otras entidades nacionales, así como de los contratos de prestación de servicios suscritos durante 2026.

De acuerdo con la información suministrada por la nueva administración, durante este año se han firmado más de 1.051 contratos por un valor superior a $100.000 millones. Además, entre el 6 y el 7 de agosto se suscribieron 87 contratos por aproximadamente $4.000 millones, que también serán examinados.

La revisión incluye contratos relacionados con proyectos audiovisuales, radiales y de monitoreo de medios. También se analizarán acuerdos vinculados con mantenimiento y operación de la red, logística y transporte, algunos de los cuales, según la administración, habrían registrado incrementos superiores al 100 % frente a sus valores iniciales.

Para este proceso, Inravisión solicitará el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República. La entidad entregará la información correspondiente para que sean los organismos de control los que determinen si existen eventuales responsabilidades administrativas, fiscales o de otra naturaleza.

La decisión ocurre, además, en medio de una coyuntura excepcional: el país atraviesa la emergencia provocada por el terremoto del 10 de agosto. Pese a la transformación anunciada, Inravisión mantiene una programación especial para informar y acompañar a las comunidades afectadas, en desarrollo de la función social que cumplen los medios públicos durante una emergencia.

El nuevo modelo abre ahora un debate sobre el papel de los medios públicos: mientras el Gobierno sostiene que está desmontando una estructura que considera politizada y concentrada en la información, deberá demostrar que la reducción de la franja noticiosa no termina debilitando el derecho de los ciudadanos a recibir información pública, especialmente en momentos de crisis. La promesa oficial es que Inravisión transite hacia un sistema plural, independiente y centrado en cultura, educación, arte y diversidad regional.

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