Entre el 16 de junio y el 6 de agosto de 2026, Colombia registró 438 incendios forestales en 191 municipios de 19 departamentos, con una afectación estimada de 7.153 hectáreas de cobertura vegetal, según el reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La emergencia se presenta en un escenario marcado por altas temperaturas y condiciones climáticas que han elevado el riesgo de incendios en distintas regiones del país. El Gobierno mantiene activas las acciones de prevención y respuesta frente a los efectos previstos del fenómeno de El Niño 2026-2027.
Los incendios registrados durante este período también han dejado afectaciones sobre la población. De acuerdo con el balance de la UNGRD, 11 personas resultaron heridas, 17 fueron afectadas y cuatro familias quedaron damnificadas como consecuencia de las conflagraciones.
Al corte del 6 de agosto permanecían nueve incendios activos, mientras que otros cuatro se encontraban bajo control. Durante los siete días anteriores al reporte, las autoridades lograron liquidar 98 incendios, en medio de las operaciones desplegadas en diferentes departamentos.
Tolima es el territorio que concentra el mayor número de emergencias. Allí se han registrado 140 incendios en 38 municipios. Le siguen Cundinamarca, con 89 incendios en 32 municipios, y Valle del Cauca, con 43 conflagraciones en 21 municipios.
En el caso de Tolima, las autoridades mantienen operaciones especialmente en sectores del municipio de San Luis, donde participan organismos de socorro y diferentes instituciones de la Fuerza Pública. Los equipos trabajan en la contención de los focos y en evitar que las llamas continúen extendiéndose.
Como parte de la respuesta, la Fuerza Aeroespacial Colombiana dispuso un helicóptero mediano equipado con un sistema Bambi Bucket para apoyar las labores de extinción. La aeronave realizó descargas de agua durante las jornadas anteriores para contribuir al control de los incendios.
La situación es monitoreada por la UNGRD y las entidades que integran el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. La entidad coordinó una sesión del Comité Nacional para el Manejo de Desastres con el propósito de evaluar el comportamiento de las emergencias, las condiciones meteorológicas y las capacidades disponibles para atenderlas.
El Gobierno declaró mediante el Decreto 802 del 23 de julio de 2026 una situación de desastre de carácter nacional durante 12 meses, ante los riesgos asociados al fenómeno de El Niño 2026-2027. Esta declaratoria establece un marco para fortalecer las acciones de prevención, preparación y respuesta frente a las emergencias.
Las condiciones meteorológicas mantienen además diferentes niveles de alerta en buena parte del territorio. El IDEAM mantiene alerta roja por altas sensaciones térmicas en sectores de La Guajira, Cesar, Magdalena, Bolívar, Sucre, Norte de Santander, Santander, Casanare, Vichada y Guainía.
En otros departamentos de las regiones Caribe, Andina, Pacífica, Orinoquía, Amazonía e Insular permanece una alerta naranja relacionada con el riesgo de agotamiento por calor e insolación. Estas condiciones aumentan la presión sobre las autoridades y organismos de socorro durante la temporada seca.
La UNGRD pidió a las autoridades territoriales fortalecer sus mecanismos de prevención y mantener activos sus planes de contingencia. El llamado incluye reforzar la vigilancia en las zonas con mayor susceptibilidad a incendios y mantener preparados los recursos necesarios para responder ante nuevas emergencias.
El panorama también plantea un desafío para la protección de los ecosistemas. Las miles de hectáreas de cobertura vegetal afectadas representan pérdidas ambientales que pueden tener consecuencias sobre la biodiversidad, los suelos y las fuentes hídricas, especialmente en zonas donde la recuperación de la vegetación puede tomar varios años.
Las autoridades también insistieron en la importancia del autocuidado y la prevención ciudadana. La vigilancia sobre las zonas de mayor riesgo y la adopción de medidas para evitar actividades que puedan generar incendios resultan fundamentales para reducir la aparición de nuevas conflagraciones.
Con nueve incendios todavía activos al cierre del reporte, el país mantiene una situación que requiere seguimiento permanente. La combinación de temperaturas elevadas, condiciones secas y los riesgos asociados a El Niño obliga a mantener desplegadas las capacidades institucionales durante las próximas semanas.
El balance de la UNGRD muestra así la magnitud de una emergencia que ya afecta a buena parte del territorio nacional. Con 438 incendios y más de 7.100 hectáreas afectadas, el desafío para las autoridades será contener las conflagraciones actuales y, al mismo tiempo, anticiparse a nuevos eventos durante el período de condiciones climáticas adversas.






