CNE reconoce a Defensores de la Patria y abre un nuevo pulso por el liderazgo de la derecha

Defensores de la Patria podrá organizar sus propios directorios, ampliar su presencia territorial y disputar espacios de representación política sin depender exclusivamente del Centro Democrático, los partidos conservadores o los sectores cristianos que participaron en la coalición electoral - Foto: Defensores de la Patria

Defensores de la Patria podrá organizar sus propios directorios, ampliar su presencia territorial y disputar espacios de representación política sin depender exclusivamente del Centro Democrático, los partidos conservadores o los sectores cristianos que participaron en la coalición electoral - Foto: Defensores de la Patria

El Consejo Nacional Electoral (CNE) otorgó personería jurídica al movimiento Defensores de la Patria, la organización política con la que Abelardo de la Espriella llegó a la Presidencia. La decisión, aprobada por seis votos a favor y uno en contra, permitirá que la colectividad actúe como partido político, avale candidatos, acceda a los derechos previstos para las organizaciones con personería y construya una estructura propia de cara a las elecciones regionales de 2027.

La decisión le da al presidente electo una plataforma partidista independiente de las colectividades que respaldaron su candidatura. Defensores de la Patria podrá organizar sus propios directorios, ampliar su presencia territorial y disputar espacios de representación política sin depender exclusivamente del Centro Democrático, los partidos conservadores o los sectores cristianos que participaron en la coalición electoral. El reconocimiento también fortalece la posibilidad de que el proyecto de De la Espriella trascienda su periodo presidencial y se consolide como una fuerza política permanente.

La ponencia aprobada tuvo en cuenta el respaldo obtenido por la fórmula presidencial de De la Espriella y José Manuel Restrepo, que alcanzó cerca de 12,9 millones de votos. Para la mayoría del CNE, esa votación representó una demostración suficiente de apoyo ciudadano y permitió reconocer al movimiento como una organización política con capacidad de representación. El argumento se apoyó en la idea de que un respaldo electoral de esa magnitud no debería quedar sin una estructura partidista que pudiera expresarlo en futuras elecciones.

El único voto en contra fue el de la magistrada Alba Lucía Velásquez, quien dejó constancia de su desacuerdo mediante un salvamento de voto. Su posición se centró en que Defensores de la Patria no cumpliría los requisitos jurídicos necesarios para obtener la personería bajo las reglas ordinarias y en que el respaldo recibido en una elección presidencial no podía trasladarse automáticamente a un reconocimiento permanente como partido.

Entre los votos favorables estuvo el de Álvaro Hernán Prada, magistrado del CNE vinculado al Centro Democrático. Su respaldo a la decisión resulta políticamente relevante porque el nuevo partido puede convertirse en un competidor del uribismo dentro del mismo espectro ideológico. La aprobación muestra que, al menos en el escenario institucional del CNE, la representación del Centro Democrático no consideró que el reconocimiento de Defensores de la Patria fuera incompatible con los intereses de la colectividad o con el precedente construido alrededor de otros movimientos presidenciales.

La decisión ha sido comparada con el caso de Colombia Humana, el movimiento de Gustavo Petro. Después de las elecciones presidenciales de 2018, el CNE negó inicialmente la personería jurídica a esa organización, pese a que Petro había obtenido más de ocho millones de votos y había llegado a la segunda vuelta. Colombia Humana tuvo que acudir a la tutela y esperar una decisión de la Corte Constitucional para que se ordenara el reconocimiento de sus derechos políticos y se le concediera la personería en 2021.

El contexto de Colombia Humana era distinto porque el movimiento había quedado en la oposición al Gobierno de Iván Duque. La Corte Constitucional consideró que negarle una estructura jurídica a una fuerza que había recibido un respaldo electoral tan amplio podía afectar el pluralismo, la participación política y el ejercicio de la oposición. Por eso, el reconocimiento fue entendido como una garantía para que una corriente política derrotada en la elección presidencial no quedara sin herramientas institucionales frente al Gobierno.

La Liga de Gobernantes Anticorrupción, encabezada por Rodolfo Hernández, tuvo una trayectoria similar después de las elecciones de 2022. La organización obtuvo reconocimiento jurídico tras la votación presidencial y se ubicó en la oposición al Gobierno de Gustavo Petro. En ambos antecedentes, la personería ayudó a institucionalizar fuerzas que habían alcanzado millones de votos, pero que no habían llegado al poder y requerían una plataforma para mantener su representación política.

Defensores de la Patria se encuentra en una situación inversa. Mientras Colombia Humana y la Liga obtuvieron o consolidaron su personería después de perder la Presidencia y ejercer oposición, el movimiento de De la Espriella recibe el reconocimiento después de ganar las elecciones. Esto no significa que el CNE no pudiera otorgarle la personería, pues el derecho a conformar partidos no está reservado a las fuerzas opositoras. Sin embargo, sí cambia el debate político: en este caso, el reconocimiento fortalece directamente al partido del presidente electo y le entrega una herramienta adicional para consolidar su poder territorial y legislativo.

El Pacto Histórico anunció que demandará ante el Consejo de Estado el acto mediante el cual el CNE reconoció la personería jurídica. La controversia jurídica podría concentrarse en si los votos obtenidos por una candidatura presidencial avalada por un grupo significativo de ciudadanos son suficientes para conceder una personería permanente o si los precedentes de Colombia Humana y la Liga dependían de circunstancias especiales, entre ellas la necesidad de garantizar los derechos de la oposición.

La demanda no suspendería automáticamente la decisión. Mientras el Consejo de Estado no anule el acto o adopte una medida cautelar que suspenda sus efectos, Defensores de la Patria podrá ejercer los derechos derivados de su personería. El proceso judicial, sin embargo, podría convertirse en un nuevo escenario de confrontación entre el Gobierno entrante y el Pacto Histórico, especialmente si la oposición sostiene que el CNE aplicó de manera extensiva precedentes creados para proteger a movimientos que habían quedado por fuera del poder.

En el plano político, el nuevo partido puede generar una división de la derecha o, al menos, restarle centralidad al Centro Democrático. Defensores de la Patria tendrá una ventaja significativa: estará asociado directamente con el presidente y podrá atraer dirigentes regionales, candidatos y sectores que busquen cercanía con el Gobierno. Si ambas colectividades compiten por separado en las elecciones de 2027, podrían disputarse una base electoral similar y fragmentar el voto de derecha. Si construyen coaliciones, en cambio, el nuevo partido podría ampliar la presencia territorial del bloque sin debilitar necesariamente al uribismo. Por ahora, la decisión del CNE abre una nueva etapa: De la Espriella no solo llegará a la Presidencia, sino que contará con una organización propia para disputar el liderazgo futuro de la derecha colombiana.

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