Los Topos Aztecas llegaron este miércoles 12 de agosto a Cali para sumarse a las labores de búsqueda y rescate tras el terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto. La brigada internacional arribó procedente de Venezuela, donde llevaba más de un mes trabajando en la emergencia provocada por un doble terremoto.
El grupo está integrado por especialistas de México y llegó a la capital del Valle del Cauca después de permanecer desplegado en territorio venezolano. Según la información entregada por la propia organización, su traslado hacia Colombia se produjo por iniciativa de la brigada, que decidió continuar su labor humanitaria ante la nueva emergencia y la ayuda de una aerolínea que les facilitó el traslado.
Los rescatistas se encontraban en el centro de comando instalado en La Guaira, desde donde participaron durante semanas en las operaciones posteriores al doble movimiento sísmico registrado en Venezuela el 24 de junio. La prensa venezolana reportó que los Topos Aztecas habían mantenido su presencia en el país mientras continuaban las labores de búsqueda y asistencia.
En total, los brigadistas llevaban aproximadamente 41 días en Venezuela cuando decidieron desplazarse hacia Colombia. Su permanencia prolongada en el país vecino significa que llegaron a la emergencia colombiana después de haber participado recientemente en otro escenario sísmico de gran magnitud, con experiencia acumulada en búsqueda de personas entre estructuras colapsadas.
La misión en Venezuela también tuvo un componente especial por la participación de Héctor “El Chino” Méndez, fundador y presidente de Topos Azteca, conocido dentro de la organización como el “Topo Mayor”. Méndez, de 80 años, lleva cuatro décadas dedicado a las operaciones de rescate y ha participado en algunas de las principales emergencias ocurridas en América Latina.
La historia de los Topos Aztecas está vinculada directamente con uno de los terremotos más devastadores de México. La organización surgió a partir del sismo del 19 de septiembre de 1985, cuando miles de ciudadanos se organizaron espontáneamente para buscar sobrevivientes entre los edificios destruidos de Ciudad de México. Méndez se incorporó a esas labores mientras buscaba a su propio hermano, a quien finalmente encontró con vida.
A partir de aquella experiencia, el rescate se convirtió para Méndez en una misión de vida. Los grupos de voluntarios que surgieron después del terremoto fueron desarrollando capacidades especializadas y terminaron participando en emergencias en distintos países. La experiencia acumulada convirtió a los Topos en una organización reconocida por sus intervenciones en terremotos, deslaves y otras catástrofes.
Méndez ya había intervenido anteriormente en Venezuela. Según la información difundida por EFE, estuvo en el terremoto de Cariaco de 1997 y en el deslave de Vargas de 1999, antes de regresar al país en 2026 para participar en las operaciones posteriores al doble terremoto de junio.
Durante su misión venezolana, los Topos Aztecas trabajaron en sectores afectados de Miranda y La Guaira, utilizando equipos especializados y perros entrenados para detectar personas entre los escombros. La brigada había anunciado que permanecería en territorio venezolano mientras las autoridades y los organismos de emergencia consideraran necesario mantener las labores de búsqueda y auxilio.
Ahora el escenario es Colombia. Los brigadistas llegaron a Cali con la intención de colaborar con las autoridades y los organismos de emergencia en las tareas derivadas del terremoto. Héctor Méndez señaló que el equipo utilizará herramientas especializadas y nuevas tecnologías para apoyar las operaciones de búsqueda y rescate.
La llegada se produce en un momento especialmente sensible para las operaciones de emergencia, cuando continúan las labores para localizar y atender a personas afectadas por el terremoto. La presencia de los Topos Aztecas incorpora a la respuesta colombiana un grupo que viene directamente de otra operación sísmica y que cuenta con experiencia reciente en estructuras colapsadas y búsqueda de sobrevivientes.
Por ahora, Cali es el punto de llegada y concentración de la brigada. Aún está por establecerse el despliegue concreto de los especialistas hacia otros territorios afectados, entre ellos Chocó, Buenaventura, Pereira y los municipios donde persisten necesidades de búsqueda y rescate. La llegada de los Topos Aztecas abre así una nueva etapa de su misión humanitaria: después de 41 días en Venezuela, su experiencia vuelve a ponerse al servicio de una emergencia sísmica, esta vez en Colombia.






